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La minería de Salta atraviesa una etapa de transición que redefine su estructura productiva. Tras un período en el que el litio concentró la mayor parte de la atención, las inversiones y las expectativas, el escenario actual muestra un reequilibrio donde el oro sigue en el centro de la producción efectiva, los minerales industriales sostienen exportaciones y el cobre aparece como la gran apuesta a futuro.
En ese contexto, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) se convirtió en una herramienta central para destrabar proyectos y acelerar decisiones de inversión
El dato estructural sigue siendo la magnitud del potencial geológico. Solo en el ámbito del litio, la provincia reúne en la actualidad 14 proyectos relevantes distribuidos en la Puna, con más de 53 millones de toneladas de recursos de carbonato de litio equivalente, según el reciente Reporte de Recursos y Reservas Minerales de Argentina 2026 de la Secretaría de Minería de la Nación.
La caída del precio internacional del litio entre 2024 y 2025 generó un freno en la dinámica del sector. De acuerdo con reportes de compañías y relevamientos del sector, varias empresas revisaron cronogramas, ralentizaron obras y postergaron decisiones de inversión. Ese parate tuvo impacto directo en Salta, donde el ritmo de avance de algunos proyectos se desaceleró.
Sin embargo, en los últimos meses, la recuperación parcial de los valores del litio comenzó a reactivar iniciativas que habían quedado en pausa, en línea con lo observado en informes de mercado y comunicaciones corporativas.
Actualmente, Salta cuenta con tres proyectos de litio en producción: Centenario-Ratones (operado por Eramet), Mariana (Ganfeng Lithium) y Sal de Oro (Posco, compartido con Catamarca). A estos se suma el proyecto Rincón, de Rio Tinto, que ya cuenta con una planta inicial en operación y avanza en la construcción de su expansión industrial, que ingresó al RIGI con una inversión prevista en US$2.700 millones.
El resto de los proyectos se distribuye entre etapas de evaluación avanzada, factibilidad y exploración. Entre los más relevantes se encuentran Salar del Rincón, Salar Tolillar, Río Grande y Arizaro, que concentran una parte significativa de los recursos identificados.
Lindero
En este escenario, el oro es el principal sostén productivo de la minería salteña. La mina Lindero, operada por Mansfield, subsidiaria de la empresa canadiense Fortuna Mining , es hoy la principal explotación metalífera en funcionamiento en la provincia.
De acuerdo a los últimos reportes de la compañía, en el primer trimestre de 2026, Lindero produjo 21.545 onzas de oro, un 12% más que en el trimestre anterior. En ese período, la mina extrajo 1,7 millones de toneladas de mineral y procesó 1,5 millones de toneladas con una ley promedio de 0,62 gramos por tonelada.
El desempeño se apoya en la expansión de la plataforma de lixiviación finalizada en 2025 y en mejoras operativas sostenidas. La empresa también ejecuta tareas de mantenimiento programado y avanza en campañas de exploración para extender la vida útil del yacimiento, incluyendo perforaciones en el área Lindero y un programa de 7.000 metros en el prospecto Cerro Lindo.
En paralelo, la operación incorporó una planta fotovoltaica de 14,5 MWh, en línea con estrategias de eficiencia energética reportadas por la compañía.
En desarrollo
En el segmento metalífero también se encuentra el proyecto Diablillos, desarrollado por AbraSilver en el límite entre Salta y Catamarca, que se convirtió en uno de los casos más relevantes dentro del nuevo esquema de incentivos.
El proyecto fue formalmente aprobado para su
inclusión en el RIGI en febrero de 2026, con una inversión de US$760 millones.
Diablillos contempla una operación a cielo abierto con una planta de procesamiento de aproximadamente 9.000 toneladas diarias, basada en lixiviación, y recursos que lo posicionan como uno de los desarrollos de plata y oro más relevantes del país.
Tras la aprobación en el régimen, el proyecto avanza en hitos clave: finalización del estudio de factibilidad definitiva, evaluación ambiental y preparación de obras tempranas, con el objetivo de definir la decisión de inversión en el corto plazo.
Taca Taca
En paralelo, el proyecto Taca Taca, operado por la canadiense First Quantum Minerals, se posiciona como uno de los desarrollos cupríferos más relevantes del país.
El proyecto prevé una inversión superior a los US$5.200 millones, con una producción estimada de 291.000 toneladas anuales de cobre durante la primera década, además de oro y molibdeno como subproductos. Actualmente, el Estudio de Impacto Ambiental y Social se encuentra en evaluación por parte de la provincia.
El potencial de Taca Taca excede la escala minera. De acuerdo con estimaciones de la empresa, el proyecto podría generar hasta 4.000 empleos durante la construcción y alrededor de 2.000 en operación, además de impulsar inversiones en infraestructura energética y logística.
La compañía también anticipó su intención de incorporar el proyecto al RIGI.
Por su escala, Taca Taca podría modificar el perfil exportador de la provincia e incorporar al cobre como uno de los principales productos, en un contexto de creciente demanda global vinculada a la transición energética.
Boratos
La minería salteña mantiene además un componente histórico en los minerales industriales, particularmente en los boratos. La provincia cuenta con tres operaciones principales: mina Patito, y los complejos Sijes y Tincalayu.
Estos activos están actualmente bajo control de Minera Santa Rita, empresa de capitales salteños que en 2022 adquirió las operaciones de Borax Argentina, según información del sector y registros empresariales.
Los datos más recientes muestran una recuperación significativa del segmento durante 2025. Las exportaciones de boratos superaron las 129.000 toneladas, lo que implicó un crecimiento interanual superior al 35% respecto de 2024, cuando se habían registrado alrededor de 95.000 toneladas . Este repunte confirma la vigencia de una actividad que, si bien no tiene la visibilidad del litio o el cobre, continúa siendo estructural dentro del esquema minero provincial.
En términos de valor, los boratos mantuvieron una participación relevante dentro de las exportaciones mineras. En el primer semestre de 2025 representaron el 13,5% del total exportado, con ventas por más de 27,7 millones de dólares y un crecimiento interanual superior al 40%