PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Mundial 2026: Nueva Zelanda e Irán empataron en el cierre de la primera fecha del Grupo G

Los goles para Irán fueron de Ramin Rezaeian y Mohammad Mohebbi, mientras que para Nueva Zelanda convirtió Elijah Just en 2 ocasiones.
Lunes, 15 de junio de 2026 21:36
FOTO: Xinhua/Mao Siqian

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Irán y Nueva Zelanda protagonizaron uno de los partidos más atractivos del arranque del Mundial 2026 al empatar 2 a 2 en el debut de ambos seleccionados por el Grupo G. El encuentro, disputado el lunes 15 de junio en Inglewood, Estados Unidos, tuvo alternancia en el marcador, transiciones rápidas, presencia constante en las áreas y una figura destacada: Elijah Just, autor de los dos goles del conjunto neozelandés.

El resultado dejó a los dos equipos con un punto en el inicio de la fase de grupos, en una zona que también tuvo el empate entre Bélgica y Egipto. De manera provisoria, Nueva Zelanda quedó en la primera posición del Grupo G e Irán en el segundo lugar, ambos con una unidad, mientras el grupo quedó completamente abierto después de la primera fecha.

Nueva Zelanda comenzó mejor y golpeó en el arranque. A los 6 minutos del primer tiempo, Elijah Just abrió el marcador tras una acción ofensiva en la que participó Chris Wood, capitán y referencia de ataque de los All Whites. El delantero neozelandés aprovechó una desatención defensiva de Irán y puso el 1-0 en un comienzo ideal para un equipo que buscaba dar el golpe en su regreso mundialista.

El gol temprano obligó a Irán a adelantar líneas y a tomar mayor protagonismo con la pelota. El equipo asiático empezó a crecer en campo rival, generó volumen ofensivo y buscó lastimar por los costados. Nueva Zelanda, en cambio, se apoyó en la velocidad de sus transiciones y en la capacidad de Wood para aguantar y descargar, un recurso que sería clave durante todo el partido.

Rezaeian empató para Irán antes del descanso

La reacción iraní tuvo premio a los 31 minutos del primer tiempo. Ramin Rezaeian apareció dentro del área y marcó el 1-1 después de una jugada colectiva que terminó con el defensor aprovechando un balón suelto. El gol equilibró el marcador y confirmó que Irán no estaba dispuesto a resignar puntos en su debut mundialista.

Antes del descanso, el partido mantuvo un ritmo alto. Ambos equipos tuvieron aproximaciones y espacios para atacar, aunque sin la precisión suficiente para volver a convertir. El 1-1 parcial reflejó lo que había sido la primera mitad: Nueva Zelanda más directa y punzante en los primeros minutos, e Irán más insistente a medida que avanzó el juego.

FOTO: Xinhua/Mao Siqian

Nueva Zelanda volvió a ponerse arriba

En el segundo tiempo, Nueva Zelanda repitió la fórmula. A los 9 minutos del complemento, Elijah Just volvió a aparecer para marcar su segundo gol de la noche y poner el 2-1. Otra vez, Chris Wood fue determinante en la acción previa, sosteniendo el ataque y asistiendo al extremo neozelandés, que definió con eficacia para silenciar a buena parte del público iraní presente en el estadio.

El doblete de Just fue uno de los grandes datos del partido. El futbolista se convirtió en la figura del encuentro y le dio a Nueva Zelanda una ventaja que parecía encaminar una victoria histórica. Su actuación confirmó el buen momento del atacante y dejó a los All Whites cerca de un resultado que habría tenido enorme impacto en el Grupo G.

Mohebbi rescató a Irán con un cabezazo

Irán no se cayó después del segundo golpe. El equipo volvió a adelantar líneas, presionó con mayor decisión y encontró el empate a los 18 minutos del segundo tiempo. Mohammad Mohebbi convirtió de cabeza tras un centro de Ramin Rezaeian, que además de haber marcado el primer gol iraní terminó siendo clave también como asistidor.

El 2-2 premió la insistencia de Irán, que había acumulado llegadas y había mostrado una respuesta anímica importante cada vez que estuvo abajo en el marcador. A partir de allí, el encuentro se volvió más cortado, con faltas, cambios y detenciones que le quitaron continuidad al juego. Los dos equipos buscaron el triunfo en el tramo final, pero ninguno logró quebrar nuevamente el resultado.

FOTO: Xinhua/Mao Siqian

Un partido abierto y con estadísticas parejas

El desarrollo del partido mostró una paridad marcada. Nueva Zelanda tuvo una leve ventaja en posesión, con 52% contra 48% de Irán, y también completó más pases correctos: 380 contra 315 del conjunto asiático. Sin embargo, Irán fue el equipo que más insistió en ataque y terminó con 17 remates, mientras que Nueva Zelanda registró 13 según las estadísticas difundidas tras el encuentro.

Más allá de esos números, la diferencia estuvo en la eficacia de los momentos clave. Nueva Zelanda aprovechó mejor sus ataques rápidos y encontró en Elijah Just a un definidor contundente. Irán, por su parte, mostró carácter para levantarse dos veces y encontró en Rezaeian a uno de sus jugadores más influyentes: anotó el 1-1 y asistió en el 2-2.

El encuentro no tuvo tarjetas rojas, aunque sí se fragmentó en el tramo final por infracciones y modificaciones. La intensidad del partido fue bajando con el correr de los minutos, pero el empate dejó una sensación clara: ambos equipos tuvieron argumentos para quedarse con algo más, aunque ninguno logró sostener la ventaja o imponer un dominio definitivo.

Temas de la nota

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Temas de la nota

Últimas noticias

PUBLICIDAD