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Provincia informó que el Comité de Crisis trabaja ante el eventual fenómeno de El Niño. El espacio, que integra el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Seguridad y distintos organismos de respuesta, funciona desde hace más de dos años y coordina acciones preventivas frente a situaciones de emergencia.
Así lo confirmó a El Tribuno el subsecretario de Defensa Civil de Salta, Gonzalo Rodríguez, quien explicó que este espacio de coordinación reúne a Defensa Civil, Ejército Argentino, Bomberos Voluntarios, Bomberos de la Policía y otros organismos vinculados a la gestión de emergencias.
"Normalmente nos venimos juntando, pero siempre es ante un alerta. Y desde hoy el Comité de Crisis se reunió para comenzar a trabajar en función del clima ante este posible fenómeno", señaló.
"Siempre todas las emergencias se coordinan por ese medio, por ese comité. Ya venimos trabajando este año en el Bermejo y en el Pilcomayo, y ahora reactivamos el trabajo conjunto para estar preparados ante cualquier eventualidad", agregó.
Todo depende de los pronósticos
Rodríguez remarcó que las decisiones se toman en función de la información que aporta permanentemente el Servicio Meteorológico Nacional y otros organismos internacionales.
"Se viene haciendo un análisis del caso de El Niño. Por ahora todo está basado en pronósticos. Nosotros vamos recibiendo información mes a mes y todavía no hay certezas de que vaya a tratarse de un Súper Niño", indicó.
El funcionario recordó que el antecedente más importante para Salta fue el evento de 2015-2016. "En ese momento afectó especialmente a Rivadavia, Santa Victoria Este, Banda Norte y Banda Sur. Tenemos estadísticas de lo que ocurrió entonces y sobre esa base planificamos las acciones actuales".
Qué se espera
Según explicó el subsecretario, todos los modelos climáticos coinciden en algunos aspectos: aumento de las temperaturas; mayor variabilidad térmica; presencia de vientos intensos y precipitaciones superiores a las normales para la época.
"Todos los pronósticos indican que va a haber más temperatura. Todo es un aumento de temperatura que va a entrar, donde vamos a tener oscilaciones de mucha temperatura, vientos, y las precipitaciones van a ser más de lo normal", explicó.
"Las lluvias podrían comenzar entre octubre y noviembre, respetando más o menos la temporada habitual, aunque en el norte provincial podrían adelantarse un poco", precisó.
Rodríguez aclaró que todavía no existe una fecha exacta. "No hay una fecha determinada que diga cuándo va a empezar a llover. Es un pronóstico que se va ajustando a medida que pasan los días y nos acercamos al evento".
Riesgos previstos
El Comité de Crisis trabaja contemplando todas las emergencias que podrían derivarse de un incremento importante de las precipitaciones.
Entre los principales escenarios previstos figuran: crecidas de ríos y arroyos; inundaciones; deslizamientos y aludes; tormentas severas; fuertes vientos con granizo; cortes de rutas; aislamiento de localidades; afectación de infraestructura y servicios.
Rodríguez adelantó además que el Servicio Meteorológico Nacional visitará Salta entre el 10 y el 15 de agosto, instancia en la que esperan contar con un panorama más preciso.
"Muchos hablan del Súper Niño, pero todavía no sabemos si realmente va a llegar a esa intensidad".
Capacitación en municipios
Mientras continúan los monitoreos, Defensa Civil trabaja con los municipios en la capacitación de equipos locales.
La estrategia apunta a fortalecer la primera respuesta en cada localidad y mejorar la comunicación con la Provincia ante cualquier emergencia. "Estamos capacitando a la gente del lugar para que esa información llegue rápidamente a la comunidad y también a nosotros. La idea es que el municipio pueda dar la primera respuesta hasta que llegue la asistencia provincial, especialmente en las localidades más alejadas".
El funcionario explicó que, además de las cuencas del Pilcomayo y Bermejo, otras regiones también podrían verse afectadas si las lluvias resultan extraordinarias.
"Salta está preparada"
Consultado sobre si la provincia está en condiciones de afrontar un eventual evento extremo, Rodríguez respondió de manera afirmativa.
"Sí, Salta está preparada. Estamos coordinando todas las tareas necesarias entre Desarrollo Social y Seguridad para responder ante cualquier emergencia que pueda presentarse".
No obstante, insistió en transmitir un mensaje de prudencia. "La intención es llevar tranquilidad. La certeza absoluta nunca la vamos a tener porque los pronósticos de largo plazo siempre tienen un margen de incertidumbre".
Las zonas con mayor riesgo
El análisis elaborado por Defensa Civil identifica distintos niveles de vulnerabilidad ante un posible evento asociado al fenómeno El Niño.
Las áreas de riesgo muy alto comprenden principalmente:
Rivadavia: Santa Victoria Este, Misión La Paz, La Puntana e Hito 1, donde la principal amenaza es el desborde del río Pilcomayo.
San Martín: Tartagal, General Mosconi, Aguaray y Embarcación, con riesgo de inundaciones, crecidas repentinas y erosión.
Orán: Orán, Hipólito Yrigoyen, Colonia Santa Rosa, Aguas Blancas y Pichanal, donde se prevén inundaciones, tormentas severas y caída de árboles.
Con riesgo alto aparecen:
* Valle de Lerma, incluida la ciudad de Salta, Cerrillos, Rosario de Lerma, Campo Quijano, La Caldera, Vaqueros y San Lorenzo, por posibles inundaciones urbanas, anegamientos y desbordes del río Arenales;
* Valles Calchaquíes, por crecientes repentinas, aludes y erosión;
* Sectores de la Cordillera Oriental, como Iruya, Santa Victoria Oeste, Nazareno y Los Toldos, donde podrían registrarse deslizamientos e interrupciones de caminos.
El antecedente de 2016
El informe técnico elaborado por la Dirección de Operaciones recuerda que durante febrero de 2016 se registraron aproximadamente 280 milímetros de lluvia en apenas 48 horas, superando el promedio mensual histórico.
Aquellas precipitaciones provocaron el colapso del sistema de drenaje urbano, el desborde del río Arenales y numerosos arroyos.
Más de 2.500 familias resultaron afectadas, unas 800 personas debieron ser evacuadas en más de 15 centros de asistencia y el Gobierno provincial declaró la Emergencia Hídrica y Social.
Las pérdidas en infraestructura pública superaron los 350 millones de pesos de la época y también hubo importantes interrupciones en los servicios de agua potable, energía eléctrica y telecomunicaciones.
A partir de ese episodio se ejecutaron obras de mitigación, defensas costeras, limpieza y encauzamiento de cursos de agua, además de mejoras en el drenaje urbano y medidas de ordenamiento territorial.
El INTA trabaja en un sistema de alerta temprana
En paralelo, el director regional del Centro Regional Salta-Jujuy del INTA, Marcelo Echenique, confirmó que el organismo trabaja junto al municipio capitalino en el desarrollo de un sistema de alerta temprana.
La iniciativa busca integrar información meteorológica, imágenes satelitales y datos de estaciones como la de Cerrillos para medir la saturación del suelo y anticipar el comportamiento del agua durante las lluvias. "La idea es conocer cuándo el suelo deja de absorber agua y comienza el escurrimiento, que es lo que termina generando muchas inundaciones", explicó.
Las probabilidades crecieron
Echenique reveló que hace apenas tres meses los modelos climáticos estimaban en un 21% la posibilidad de un Súper Niño. "Cuando nos reunimos la semana pasada esa probabilidad había subido al 81%".
Además, indicó que los modelos proyectan alrededor de un 38% más de precipitaciones durante la primavera. "Lo preocupante es que serían lluvias intensas concentradas en poco tiempo. Eso va saturando el suelo y después, aunque en verano no llueva mucho más de lo normal, el agua ya no infiltra y comienza a escurrir, aumentando el riesgo de inundaciones".
Un invierno que ya muestra señales
Para Echenique, algunos cambios ya pueden observarse."Si uno sale a la calle ve los lapachos florecidos cuando recién comienza agosto. Ese adelantamiento ya había empezado a fines de julio y forma parte de los efectos asociados al calentamiento del Pacífico".
Aunque aclaró que el INTA concentró principalmente sus análisis en las precipitaciones, sostuvo que también se espera una etapa de fuerte variabilidad climática.
Prevención antes que obras
El especialista reconoció que hoy resulta difícil pensar en grandes obras hidráulicas por su elevado costo. "La prioridad es mantener en buenas condiciones toda la infraestructura existente, limpiar canales y desagües y avanzar en planes de prevención".
El objetivo del sistema de alerta temprana es aportar información para que municipios y Provincia puedan anticipar tareas de limpieza, mantenimiento y planificación futura.
Preocupación por el ajuste al INTA
Durante la entrevista, Echenique también advirtió sobre el impacto que los recortes presupuestarios tienen sobre el organismo.
"Desde diciembre de 2023 hasta ahora perdimos alrededor del 30% del personal entre retiros voluntarios, jubilaciones y renuncias. Éramos cerca de 350 agentes entre Salta y Jujuy y hoy somos aproximadamente 250".
A ello se suma una reducción presupuestaria que, según explicó, obliga a reorganizar líneas de investigación y extensión. "Seguimos buscando estrategias para sostener la mayor cantidad posible de trabajos porque consideramos que la información que genera el INTA es clave para prevenir este tipo de eventos".
Recomendaciones para la comunidad
Mientras continúan los monitoreos, Defensa Civil pidió evitar generar alarma y comenzar desde ahora con medidas preventivas sencillas.
Rodríguez recomendó: no arrojar basura en calles, canales y desagües para facilitar el drenaje del agua; evitar realizar quemas, debido al aumento de temperaturas y vientos; mantenerse informado únicamente a través de los pronósticos oficiales; colaborar con la limpieza de los sistemas de evacuación de agua.
El funcionario recordó que durante julio ya se registró un incremento extraordinario de incendios forestales. "En julio del año pasado se habían quemado unas 125 hectáreas. Este año fueron alrededor de 8.700 hectáreas, unas 69 veces más. Además, los vientos fuertes se adelantaron casi dos semanas respecto de lo habitual".
Por ello insistió en extremar los cuidados. "Si llegan tormentas intensas vamos a necesitar que todos los sistemas de evacuación de agua estén libres de residuos. La ciudad necesita varias horas para drenar grandes volúmenes de agua y si los canales están obstruidos, la situación se complica mucho más".