inicia sesión o regístrate.
El destino quiso que el último gol de Lionel Messi en un Mundial llegara como tantas veces ocurrió a lo largo de su carrera: en un momento límite y con la camiseta argentina necesitando una respuesta. Fue el 7 de julio de 2026, frente a Egipto, en los octavos de final de la Copa del Mundo, cuando el capitán apareció para mantener con vida al seleccionado.
Argentina estaba contra las cuerdas. Egipto ganaba 2-0 y parecía encaminarse hacia una de las grandes sorpresas del torneo. Pero la reacción llegó en los minutos finales: Cristian Romero descontó a los 79 minutos y, apenas cuatro minutos después, Messi apareció para marcar el empate.
El gol llegó tras una jugada ofensiva que terminó con la pelota dentro del área y Messi resolviendo con su zurda. El capitán sacó un remate potente para vencer al arquero egipcio y desatar la locura argentina. Fue su octavo gol en el Mundial 2026 y una nueva marca en su histórica relación con la Copa del Mundo.
Ese tanto no fue solamente un empate. Fue una imagen que quedó grabada: Messi celebrando con sus compañeros, descargando tensión y emoción en un partido que parecía perdido. Minutos después, Enzo Fernández completó la remontada con el 3-2 definitivo en el tiempo agregado y Argentina avanzó a los cuartos de final.
Un último capítulo a la altura de su historia
Con el paso del tiempo, aquel gol ante Egipto tomó una dimensión especial. Fue la última vez que Lionel Messi convirtió en una Copa del Mundo, el escenario donde construyó una parte fundamental de su legado con la Selección Argentina.
El rosarino disputó seis Mundiales y dejó números históricos en la máxima competencia internacional. Su recorrido incluyó goles decisivos, récords y, finalmente, la consagración que había perseguido durante toda su carrera en Qatar 2022.
El gol ante Egipto reunió muchos elementos que marcaron su historia: la presión de un partido decisivo, la necesidad de aparecer cuando el equipo lo necesitaba y esa zurda que durante más de dos décadas se convirtió en símbolo del fútbol argentino.
Fue, sin saberlo todavía, el último grito mundialista de Messi. Un gol que llegó en una remontada épica y que terminó siendo la última firma del capitán argentino en el torneo que marcó para siempre su carrera.