¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

VIDEO. Armando Cazón: "Necesitás un 911 para adelantarte al delito en la frontera: será un antes y un después"

Armando Cazón, Fiscal penal de Salvador Mazza.

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

En la frontera norte, el tiempo puede definir el resultado de una investigación. Para el fiscal Armando Cazón, en Salvador Mazza esa realidad se vuelve extrema: quien comete un delito puede cruzar a Bolivia en apenas unos minutos y quedar fuera del alcance inmediato de las fuerzas provinciales. "El primer minuto es clave", advierte.

Con años de experiencia en una de las zonas más complejas de Salta, Cazón plantea que la respuesta frente al narcotráfico y otros delitos requiere mucho más que sumar efectivos. Reclama tecnología, coordinación entre fuerzas y una política de seguridad que trascienda las diferencias partidarias. Entre sus propuestas coloca en primer plano la instalación de un sistema 911 con entre 150 y 200 cámaras en Salvador Mazza, además de escáneres fijos, radares durante las 24 horas y herramientas para avanzar sobre el patrimonio vinculado al narcotráfico.

¿Cómo está la frontera?

La frontera siempre te ofrece fenómenos diferentes en todos los sentidos. Y uno de ellos, que es central, es la inmediatez entre el delito y la posibilidad de una investigación seria. Yo siempre les digo a todas las fuerzas de seguridad con las que hablo que Salvador Mazza se caracteriza porque lo que no podés perder es el tiempo. El primer minuto es clave porque, si no, en cinco minutos la gente está en Bolivia. Y cuando está en Bolivia está en otro país, no es otro barrio. Ahí cambia la investigación. Yo investigo temas provinciales y, cuando ya están en otro país, entramos en otro terreno. Dentro de ese concepto hablé con intendentes, funcionarios, comandantes de Gendarmería, policías y empresarios. Es un tema que venimos planteando desde hace años, pero ahora lo marcamos con más firmeza por la necesidad de lo que está pasando. Uno escucha y lee todos los planes que se van haciendo y están bien orientados, pero falta algo más.

Nosotros queremos contribuir con una mirada in situ del delito y, en función de eso, para mí que se instale un 911 es central, pero un 911 como prevención efectiva. Será un antes y un después.

¿Qué significaría concretamente un 911 como prevención efectiva?

Cuando en su momento inauguraron el 911 en Salta, el ministro me invitó y estuve ahí personalmente viendo cómo funcionaba. Eso mismo me imaginé, pero exclusivamente en Salvador Mazza. ¿Por qué? Porque necesitás adelantarte al delito. Para poder hacerlo tenés que tener 150 o 200 cámaras en Salvador Mazza y estar viendo. Cuando alguien quiere entrar a robar un negocio, tenés que caer en ese momento. Todas las fuerzas tienen que estar coordinadas para actuar inmediatamente.

Nosotros tenemos asaltos de 100.000 o 200.000 dólares, mucha plata. ¿Y qué ocurre? Están todos encapuchados, salen de ahí, caminan tres minutos y ya están en Bolivia. Entonces nunca podés llegar.

Es un planteo que usted viene realizando desde hace tiempo. ¿Siente que es escuchado?

Sí, sin duda. Hay, por ejemplo, un concejal de Salvador Mazza que cada vez que hablo me saca el tema. Me dice: "Doctor, esa idea es extraordinaria y no sé por qué todavía no se hace". Yo le digo que voy a hablar con un ministro, con quien tenga que hablar. Es una necesidad que va más allá de los partidos políticos. El concejal Cristian Ledesma me habló para presentar el tema y le dije que está bien que lo haga porque la seguridad no es algo partidario, involucra a todos: Estado nacional, provincial y municipal. Cuando hay una idea que sirve para prevenir, para que el delito frene o se atenúe, por supuesto que hay que apoyarla.

"Todos integrados para poder hacer un dique de contención, pero en serio en la frontera.  Sí o sí tiene que haber escáneres; sí o sí tiene que haber radares las 24 horas. Necesitás más tecnología".

Cuando yo lo planteé ante los comerciantes, todos me decían: "Doctor, yo pongo las cámaras". ¿Cuál es el problema? A ellos les roban, y mucho. Tenemos problemas hasta a una cuadra del banco. Suponete que se quieren robar una camioneta. Vos ves a alguien que sube a una camioneta y, en el acto, hablás con Gendarmería. A las cinco cuadras está haciendo un bloqueo, un candado para que nadie se vaya, y lo agarrás en el momento. Lo mismo pasa con el robo. Lo mismo pasa con el dealer que vende droga. Vos estás viendo dónde vende y en el acto llegás.

Esto sirve tanto para los delitos provinciales como para los federales. Todos integrados para poder hacer un dique de contención, pero en serio.

Muchas veces se pide más Policía, más Gendarmería, más efectivos. ¿Eso alcanza para cambiar la situación? Pienso, por ejemplo, en el Plan Güemes y en Aguas Blancas, donde se incorporaron más efectivos e incluso Prefectura. En Salvador Mazza todavía no. ¿Cómo lo ve?

El Plan Güemes comienza con Aguas Blancas y después, en una segunda etapa, está previsto en Salvador Mazza, Aguaray y Tartagal. Todo contribuye a avanzar sobre algo importante, que es atemperar. Yo no digo hacer desaparecer el delito, pero por lo menos atemperarlo fuertemente.

¿Por qué? Porque Salvador Mazza es el centro neurálgico de la droga que viene de Bolivia, Colombia y Perú. No estás hablando de un detalle menor. Salvador Mazza es clave, es central.

Tenés 170 pasos y no podés poner un gendarme en cada paso. Entonces, como ciudadano y también como fiscal, veo que hay que hablar seriamente de los escáneres fijos. Desde Salvador Mazza hasta el límite con Tucumán tiene que haber escáneres fijos.

Justamente publicamos un artículo sobre la falta de escáneres que hay dentro de la provincia.

Eso es importante. Sí o sí tiene que haber escáneres; sí o sí tiene que haber radares las 24 horas; sí o sí una ley de derribo; sí o sí una ley de extinción de dominio; sí o sí hay que avanzar sobre la matriz económica de la gente enriquecida y no sabés por qué.

Por eso, cuando digo que estoy convencido de que hay que trabajar mancomunadamente entre el Estado nacional, provincial y municipal, estamos hablando de una integración de información.

Porque, si no, terminamos echándonos culpas. Vos decís: "No funciona tal plan", "Gendarmería no anda bien", "la Policía no anda bien", cuestionás a la Justicia. Pero si no das los elementos para trabajar, no lo podés hacer.

Humildemente, creo que un 911 con esas características no serviría solamente para Salvador Mazza, sino para todas las fronteras secas de la Argentina.

El 911 y los escáneres también pueden ser claves como elementos de prueba dentro de una investigación.

Absolutamente. En Salvador Mazza, muchas veces los delitos más graves ocurren de noche o durante la madrugada. Cuando vos estás viendo lo que ocurre, en dos minutos llegás al lugar. Podés advertir: "Están acá, se pueden ir por esta calle", llegás y los agarrás en el momento.

De otra manera no. Están encapuchados y es muy complicado. Hace unos días, en Salvador Mazza, cerca de Gendarmería, seis personas entraron a asaltar una gomería. Vimos los videos y se sospecha que lo que se llevaron era droga, que fue una "mexicaneada". Pero sospechás que fue esto, sospechás aquello, sabés que eran seis, ves las motos y todas esas cosas, pero si están encapuchados es complicadísimo.

En cambio, si trabajás con un 911, apenas llegan levantás el teléfono, avisás a Gendarmería, llegan los móviles y los agarrás en el acto. No tienen posibilidad de escaparse.

Entonces tenés toda la conjunción de la prueba en ese mismo instante: tenés a las personas a quienes acusar y tenés todo.

"Si no trabajás con la tecnología, con los avances en ese sentido, podemos estar cien años hablando de las mismas cosas".

Esa es la ventaja de trabajar con un 911, como yo digo, como un "Gran Hermano", donde ves los movimientos. ¿Y para qué? Para beneficio de la gente. Para que la gente esté mejor, para que no sea asesinada, que no sea violada; que ante un rapto no se puedan llevar a una chica; que si están peleando en los boliches llegues en el acto y agarres a los cabecillas.

Te estás adelantando al delito. Creo que a nivel mundial la tendencia es esa. Si no trabajás con la tecnología, con los avances en ese sentido, podemos estar cien años hablando de las mismas cosas.

Usted coincide entonces en que se necesita escáneres...

Cuando se piden escáneres, tienen que pedirlos todos. Todos, sin excepción. Acá no se trata de la culpa de nadie. Cuando pedís una ley de derribo, tienen que estar todos. Y no es que vaya un avión y lo derriben. No. Si un avión vuela y no hace lo que corresponde, le ponen dos aviones y lo hacen aterrizar sí o sí. No es que lo derriban. Eso es un error. En Chile, en Brasil, con solo leerlo te das cuenta de cuál es el perfil.

Con los radares pasa lo mismo. El radar no tiene que funcionar siete horas, tiene que funcionar las 24 horas, el año redondo.

Si uno tiene la voluntad de que la gente esté mejor, de que las fuerzas de seguridad y la Justicia funcionen como corresponde, todo tiene que integrarse. El éxito va a ser permanente porque la gente va a estar mejor, se va a sentir más protegida y va a bajar el delito, sin duda.

Los fiscales federales vienen advirtiendo que Salta dejó de ser solamente un lugar de tránsito de la droga y pasó a ser también un lugar de acopio y carga.

Fijate que es una declaración fuerte que pase eso. ¿Pero por qué pasa? No porque quieran que pase las fuerzas ni nadie. Pasa porque operativamente tenés que dar los elementos para que no ocurra. Si llegamos a ese punto, lo que tenemos que hacer es trabajar operativamente con varias cosas para que eso no suceda.

Y si eso no sucede, seguramente Jujuy va a estar mejor, Tucumán, Córdoba, Buenos Aires. ¿Por qué? Porque la droga viene fuertemente por acá. Alguna entra por el Litoral cuando es marihuana, pero el tema de la cocaína entra por esta zona, más allá de todo lo que es el tema de las drogas sintéticas.

"El 911 es central no solo para la Justicia provincial y las fuerzas de seguridad, sino también para la Justicia federal".

También está el alcohol mismo. El alcohol combinado con la cocaína te lleva a cualquier lugar. Hay mucho por hacer, lamentablemente. Pero creo que los ejes centrales, como ciudadano más que como fiscal, pasan por estas herramientas.

El 911 es central no solo para la Justicia provincial y las fuerzas de seguridad, sino también para la Justicia federal. Si hay una trata de personas y vos ves que alguien está trasladando a una persona, que esa persona llora porque la están llevando, actuás en el momento y evitás que la saquen por un paso clandestino.

Creo que tiene que haber una determinación de que la gente esté mejor y tenemos que estar convencidos de que ese es el camino.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD