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La meta está cada vez más cerca. Los peregrinos de Santa Victoria Oeste ya transitan las últimas etapas de una de las peregrinaciones más exigentes del Tiempo del Milagro. Después de salir de su pueblo el 1 de septiembre, atravesaron durante 12 días cerros, quebradas, valles y zonas de selva, llevando consigo pedidos, agradecimientos y promesas.
Este sábado es un día especial: es su penúltima jornada de caminata. El cansancio de casi dos semanas de recorrido se hace sentir, pero también crece la emoción porque el destino está a pocas horas.
El grupo avanza por territorio jujeño y ya se encuentra próximo al límite con Salta, luego de atravesar distintos puntos de la Quebrada y completar buena parte del extenso recorrido que los separa de la Catedral.
Son casi 500 kilómetros a pie, con jornadas que comienzan de madrugada y que estuvieron marcadas por las bajas temperaturas, el viento, el calor y las dificultades propias de caminar por zonas de gran altura.
Durante los primeros días, los peregrinos atravesaron sectores de la Puna y llegaron a superar los 4.500 metros sobre el nivel del mar. Héctor, uno de los caminantes, contó que recorrieron cinco días de cerro y alcanzaron los 4.520 metros, para luego volver a subir hasta unos 4.530 metros.
"Ya estamos en el penúltimo día. Mañana es el último día", resumió, mientras continuaba el camino hacia la Catedral.
Una caminata cargada de fe
Cada uno de los peregrinos realiza el recorrido con una intención diferente. Algunos piden por la salud de sus familiares, otros agradecen favores recibidos y también están quienes caminan por sus estudios, el trabajo o por el bienestar de toda la comunidad.
Dominga contó que realiza la peregrinación por su salud y por la salud de sus hijos y su familia.
Otros peregrinos, en cambio, llegan para agradecer. Elvira, una jujeña que se suma al grupo desde hace cinco años, explicó que camina para agradecer al Señor y a la Virgen, por su familia y por todo el mundo.
Para ella, la llegada a la Catedral será un momento imposible de explicar con palabras.
"Es algo único, no se puede decir ni medir todo lo que se entrega, lo que se siente, lo que se recibe", expresó.
El camino también está hecho de solidaridad
Más allá del esfuerzo físico, los peregrinos destacan especialmente el acompañamiento que reciben durante el trayecto.
Familias, escuelas y comunidades enteras salen al encuentro de quienes caminan desde Santa Victoria Oeste. Les ofrecen comida, bebida, abrigo y, sobre todo, palabras de aliento para que puedan continuar.
Héctor destacó especialmente ese gesto de las comunidades de los cerros. Recordó que durante el recorrido fueron recibidos en casas y escuelas, donde niños, docentes y vecinos celebraban su llegada.
"Lo muy importante y lo lindo que hay en los cerros es la gente que te recibe", contó.
También resaltó el acompañamiento recibido al atravesar Jujuy y el que esperan encontrar en Salta: "Toda la gente que espera, recibe. La verdad que es muy lindo".
A lo largo del camino también se fueron incorporando nuevos peregrinos. En El Carmen, por ejemplo, vecinos de la zona se sumaron para acompañar al grupo durante algunos tramos.
Historias que se cruzan en el camino
La peregrinación reúne además a personas que llegan desde distintos lugares del país.
Verónica, oriunda del sur de Santa Fe, viajó hasta Santa Victoria Oeste para realizar por primera vez esta caminata hacia Salta. Desde hace 16 años participa de peregrinaciones en su zona hacia la Virgen de San Nicolás, pero este año decidió vivir una nueva experiencia de fe.
Contó que los días fueron muy emocionantes y que quedó especialmente sorprendida por la solidaridad de las comunidades que encontraron durante el camino.
Ahora, con la Catedral cada vez más cerca, espera vivir un momento cargado de emoción.
"Me imagino mucha emoción", dijo al pensar en el instante en que finalmente esté frente a las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro.
El último esfuerzo antes de llegar
Este sábado, los peregrinos afrontan su penúltima jornada. Después de avanzar por territorio jujeño, se encuentran ya en las cercanías del límite con Salta y se preparan para completar las últimas etapas.
Ya partieron desde Dique La Ciénaga a las 6 de la mañana, con una parada prevista en el Campamento de Vialidad, en La Cornisa, alrededor de las 13.
Luego continuarán hacia La Caldera, donde está prevista su llegada cerca de las 19.30.
Será la última noche del recorrido antes de ingresar a la capital salteña.
Mañana, el encuentro con el Milagro
El domingo 13 de septiembre será el gran día.
Los peregrinos partirán desde La Caldera a las 7 de la mañana para afrontar el último tramo de la extensa caminata.
El recorrido continuará hacia el Fortín Gauchos de Güemes, en Vaqueros, donde tienen previsto pasar alrededor de las 11. Desde allí emprenderán el tramo final hacia la ciudad de Salta.
Después de casi dos semanas de camino, el momento más esperado llegará a las 17.30, cuando los peregrinos ingresen a la Catedral Basílica de Salta.
Allí terminarán los casi 500 kilómetros recorridos desde Santa Victoria Oeste y se encontrarán finalmente con las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro.
Será el cierre de una peregrinación marcada por la altura, el frío, el calor, el cansancio y el esfuerzo, pero también por la solidaridad, los encuentros y las historias personales que cada caminante llevó consigo.
Mañana, cuando crucen las puertas de la Catedral, no solo habrán completado una travesía de 13 días. También habrán cumplido una promesa y llegado con sus pedidos y agradecimientos al lugar que los esperaba desde el primer día: el corazón del Milagro salteño.