inicia sesión o regístrate.
Saltos, movimientos coordinados, técnicas con distintos elementos y una muestra del tradicional dragón chino marcaron el cierre del China Day en Salta. La presentación del grupo Shaolin combinó fuerza, agilidad y precisión, y se llevó los aplausos del público que acompañó la jornada.
Los artistas ocuparon el espacio central para mostrar las habilidades desarrolladas durante años de entrenamiento. Hubo demostraciones individuales y grupales, movimientos de artes marciales y ejercicios que exigieron concentración y dominio corporal. La exhibición incluyó también representaciones del dragón y de los leones, dos expresiones vinculadas con la cultura tradicional china.
Detrás del espectáculo hubo un trabajo conjunto entre escuelas de diferentes puntos del país. En diálogo con El Tribuno, Carlos Alemán, director del grupo a nivel latinoamericano, explicó que los participantes llegaron desde Salta, Buenos Aires y Córdoba.
Alemán viajó desde la provincia mediterránea para coordinar la presentación. Lleva 30 años dedicado a la difusión de la cultura Shaolin en Argentina y otros países de Latinoamérica.
“Todos saben de mi trabajo y de mi interés en que todos brillemos. Por eso podemos pedirles a nuestros hermanos, porque así nos llamamos, que se sumen para difundir esto que es tan hermoso”, expresó.
La presentación permitió observar el resultado del entrenamiento físico, pero también un componente menos visible. Según explicó Alemán, las artes marciales no se reducen a las técnicas de defensa ni a las destrezas que pueden mostrarse frente al público.
“En Occidente lo conocemos como un arte marcial y durante mucho tiempo se ha deportivizado. Nosotros no lo hacemos solamente como una técnica de defensa, sino como un desarrollo personal”, señaló.
Los gritos y sonidos que acompañaron algunos de los movimientos también tienen un significado dentro de esta práctica. Alemán sostuvo que cada uno está relacionado con el cuerpo y con la liberación de emociones.
“Esto nos ayuda al control del estrés, al control de las emociones y a conocernos a nosotros mismos en esa situación en la que querés pegarle a alguien y sabés que lo último que tenés que hacer es pegarle”, afirmó.
Mientras el público veía saltos, técnicas y movimientos ejecutados con precisión, los integrantes debían mantener la atención sobre cada acción. Para el director, la destreza física es inseparable del autoconocimiento.
“Requiere entrenamiento y autoconocimiento. Uno puede hacer los movimientos, pero, si los hace así nomás, no está observándose”, explicó.
Alemán vinculó esa preparación con el concepto de realizar cada actividad de manera consciente. “Hoy hablamos de alimentación consciente, caminata consciente y de hacer todo de manera consciente. Esto se desarrolla desde hace 1.500 años en el templo”, indicó.
La exhibición artística cerró una jornada dedicada a las relaciones comerciales, productivas y culturales entre Argentina y China. Con artes marciales, dragones y destrezas físicas, el grupo Shaolin aportó otra forma de acercarse a la cultura del país asiático.