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El crecimiento de la actividad minera en Salta abre nuevos desafíos vinculados con la necesidad de que el desarrollo del sector genere el mayor impacto posible en la provincia. En ese contexto, se realizó recientemente Argentina Mining Norte 2026, un exitoso encuentro que reunió a miles de personas, quienes tuvieron contacto directo con todos los actores de la actividad: empresarios, proveedores mineros, bancos, estudiantes, trabajadores y representantes de los distintos proyectos en desarrollo, entre otros.
El evento, que se extendió durante tres jornadas, alcanzó una gran magnitud y posicionó a Salta como una plaza estratégica para la inversión minera. Argentina Mining Norte 2026 contó con más de 1.600 reuniones en la Ronda de Negocios, 250 stands, más de 100 sponsors y un programa de 68 charlas estratégicas, consolidándose como uno de los principales puntos de encuentro de la industria.
La edición Norte 2026 reforzó además el rol estratégico de Salta y del Noroeste Argentino dentro del mapa minero nacional, una región clave donde confluyen proyectos de gran envergadura vinculados al litio, cobre, oro y plata.
El debate central
La expansión de la minería plantea para Salta un desafío que excede la llegada de inversiones: lograr que una proporción creciente de los contratos, el empleo y las capacidades generadas por los nuevos proyectos permanezcan en la provincia. Esa discusión atravesó las exposiciones de representantes de las cámaras mineras y de proveedores durante Argentina Mining Norte 2026.
El presidente de la Cámara de Minería de Salta, Juan Martín Gilly, afirmó que la provincia atraviesa una etapa decisiva para el sector. "Durante muchos años se habló del potencial geológico de la provincia. Hoy, después de muchos años y generaciones de trabajo, podemos empezar a hablar de una realidad", sostuvo.
Según explicó, Salta cuenta actualmente con siete minas en operación, un proyecto en construcción, más de 30 iniciativas en etapa de exploración y otros emprendimientos que comienzan a transitar ese camino. La cartera provincial incluye proyectos de litio de escala internacional, una mina de oro en producción, una industria de boratos con una extensa trayectoria y desarrollos de plata y cobre que podrían representar el próximo salto de la actividad.
El objetivo, señaló Gilly, es sostener ese crecimiento durante las próximas décadas. "Si hoy contamos con siete minas produciendo, nuestro desafío tiene que ser que dentro de 10 o 20 años sean muchas más", afirmó.
El dirigente minero destacó además el trabajo conjunto con la Secretaría de Minería para simplificar los procedimientos administrativos vinculados con la prospección y la exploración, aunque aclaró que la agilización no implica reducir los controles. "Esto no significa controlar menos, significa más eficiencia y resolver en tiempos compatibles con una industria que compite globalmente", sostuvo.
La presidenta de la Cámara de Proveedores de Servicios Mineros y Turísticos de la Puna (Caprosemit), Gabriela Miranda, llevó al encuentro la realidad de los pequeños emprendedores de la región. Su exposición puso el foco en las dificultades que enfrentan por las distancias, las limitaciones para acceder al financiamiento y la falta de asistencia técnica, equipamiento y oportunidades para incorporarse a la cadena de valor minera.
"Detrás de cada emprendimiento hay mucho más que una empresa o un servicio. Hay seres humanos, familias completas, historias de sacrificio, un esfuerzo inconmensurable y un deseo indestructible de salir adelante", sostuvo.
La discusión sobre el impacto local también alcanzó las oportunidades laborales para los jóvenes de la Puna. Gilly señaló que el desarrollo de nuevos proyectos está modificando las expectativas de quienes viven en localidades como Tolar Grande, Olacapato, Salar de Pocitos, Santa Rosa de los Pastos Grandes y San Antonio de los Cobres.