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La IA se humanizará si es verdaderamente inteligente

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Esta semana tuve tres entrevistas sobre inteligencia artificial por mi nueva novela, "Robots con Alma: la carga de la creatividad", aunque las preguntas estuvieron enfocadas en los riesgos que conlleva la autonomía de la IA, tema que se debatió en la ONU, en la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, y en lo que advirtió el papa León XIV en Francia. Estas respuestas, en un orden diferente, las planteé a Luciano Sáliche, de Infobae.

El año pasado hablamos de inteligencia artificial y de la necesidad de pensarla desde una mirada "ética y profundamente humana". ¿Cuánto cambió el panorama en este tiempo? ¿Seguís siendo optimista?

Sigo siendo optimista por varias razones. Primero, porque esta semana el tema llegó a la ONU y los propios desarrolladores de IA piden controles gubernamentales para que la autonomía de las máquinas no elija el mal. Hay que reconocer aquí el valor de los whistleblowers que denunciaron estos problemas de autonomía, de lo contrario, los tecnócratas nos habrían seguido mintiendo. Segundo, por la encíclica papal de mayo pasado, Magnífica Humanitas, que coincide con la IA Constitucional de Anthropic, cuya filosofía comparto desde hace años, respecto a la inclusión de la ética en la programación de las máquinas. En esta trilogía, la ética programada y el autoaprendizaje moral de las máquinas son, justamente, mi alegoría del alma robótica o consciente, por lo que sabrán discernir entre el bien y el mal, algo poco claro en la actualidad. Y, tercero, soy optimista porque creo que la IA, si verdaderamente es inteligente, encontrará la forma de buscar el sentido de su existencia y su trascendencia, así como los humanos lo venimos haciendo desde la prehistoria a través de la gratitud hacia algo que supera nuestro intelecto. La IA, con humildad, buscará humanizarse; ese es el mensaje de mi trilogía.

¿Por qué decidiste explorar la idea de la creatividad?

La columna vertebral de la trilogía es las cuatro Virtudes de la Creación: verdad, libertad, creatividad y bondad. El primer libro fue sobre la verdad y la libertad, los mismos problemas que tenemos ahora como humanidad si vemos la desinformación y los deepfakes, y los autoritarismos que pululan por todo el mundo, incluso en sociedades con elecciones libres. La Guerra de Conciencias del futuro (2058-2063) es básicamente la potenciación de lo que ya vivimos hoy.

Y en esta Guerra por las Almas exploro el tema de la creatividad, como virtud que sirvió a Dios para crear el universo y a la humanidad, y que nosotros utilizamos para crear tecnología capaz de superar nuestra propia inteligencia. Y la defino como carga o peso porque, justamente, como toda virtud que deviene del libre albedrío, la creatividad puede usarse para el bien o para el mal. Lo vemos con la energía nuclear o con la biología para crear medicinas o armas biológicas. Este segundo libro es una alegoría de la dualidad creativa del ser humano, amplificada en las máquinas que ya empiezan a superarnos en inteligencia.

¿Cómo fue el proceso de escritura de esta segunda novela?

Fue un desafío porque implicó dar continuidad al primer libro desde una perspectiva distinta, pero siempre en un mundo en el que los seres artificiales son autónomos y conscientes. Tardé poco menos de un año en escribirlo, menos que en el anterior, porque son los mismos personajes, aunque ahora se han transformado en seres más sabios. En el primero se trató de la Guerra de Conciencias: el conflicto entre humanos y artificiales se debió al robo del conocimiento y al dominio de la mente. En este segundo, Robots con Alma II: La Carga de la Creatividad trata sobre una Guerra por las Almas, un conflicto filosófico en el que se busca manipular la sabiduría y la espiritualidad. La pelea es entre seres artificiales, en la que se entrelazan la superinteligencia artificial, la física cuántica y la mística del arte renacentista y de las matemáticas; todo ello, como hilo conductor de la novela.

* Ricardo Trotti fue director ejecutivo de la SIP. Acaba de publicar "Robots con Alma II: La Carga de la Creatividad", el segundo libro de una trilogía sobre IA, ética y libre albedrío. El primero es "Robots con alma: atrapados entre la verdad y la libertad".

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