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14 de Marzo,  Salta, Centro, Argentina
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Estamos quedando fuera del Nuevo Orden Mundial

Sabado, 14 de marzo de 2026 01:47

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Nada es para siempre. Nada. No hay imperio que haya resistido a la historia. El ciclo de nacimiento, apogeo y decadencia es inexorable. ¿Cómo pretende Estados Unidos ser eterno? La alianza con Inglaterra está fracturada y ese orden anglófilo se pierde en la bruma de los tiempos. El tándem de dominación geopolítica con Israel también está tocando a su fin. En realidad, habría que ser más claro, hablamos de la unión con el sionismo que es algo distinto de Israel como pueblo.

Los imperios suelen creer que dominan la historia, hasta que la historia recuerda que siempre fue más antigua que ellos.

He insistido siempre sobre la necesidad de conocer la historia, eso nos otorga conocimiento de las culturas y esto nos informa sobre la identidad de los pueblos. La alianza norteamericana - sionista para destruir a Irán muestra evidentes signos de fracaso. La guerra corta prometida por Donald Trump se está convirtiendo en otro Vietnam.

Irán no es un país árabe: es la última encarnación política de Persia. Mientras muchas naciones del Medio Oriente nacieron en el siglo XX, dibujadas sobre mapas coloniales después de la caída del Imperio otomano, los persas se piensan a sí mismos como herederos de una civilización que ya era imperio cuando Europa apenas comenzaba a organizarse en ciudades. En esa memoria larga -que va de Ciro el Grande a los días actuales- reside una diferencia fundamental que muchas lecturas occidentales pasan por alto.

Tal vez el error de cálculo de Occidente consista en mirar a Irán como un actor circunstancial del tablero de Medio Oriente, olvidando que las civilizaciones con memoria larga suelen tener también paciencia larga.

Tal vez, tendrían que haber reflexionado sobre aquella frase atribuida a Henry Kissinger, que suele citarse en geopolítica: "Irán debe decidir si quiere ser una nación o un imperio".

Evidentemente, Irán decidió ser una nación islámica, pero con espíritu de imperio.

Persia es una de esas raras civilizaciones que no necesitan demostrar su existencia: lleva veinticinco siglos recordándosela al mundo.

La hora de los Brics

Cada vez resulta más evidente el cambio de Era al que asistimos. Estamos siendo testigos de un sismo histórico donde no sólo cambian la economía, la política, la geopolítica global, sino también hasta la espiritualidad evidencia un salto de conciencia. Nos ha tocado vivir un momento de transformación donde la tecnología talla y reparte de nuevo.

Vamos hacia la casi inmediata desaparición de profesiones, empleos, estructuras. Cuando antes decíamos "empresa", pensábamos en un establecimiento, maquinarias, empleados; hoy, empresa es un teléfono y una laptop. De hecho, observamos una guerra donde no hay soldados peleando en el terreno.

Información, imaginación y más tecnología, esa es la variable del cambio militar, por ejemplo.

Irán se sostiene porque tiene el cada vez menos discreto apoyo de China y Rusia. Y lamentablemente, cuando ese nuevo paradigma global cambie manejado por los Brics, nosotros, los argentinos seremos una colonia fragmentada de Sudamérica frente a México, Brasil y Chile.

Y en Salta, ¿qué estamos pensando hacer?

Esta coyuntura internacional es francamente favorable a los intereses futuros de Salta, pero es necesario pensar en función de ese cambio global. Ya hemos anticipado la importancia geopolítica estratégica de Salta y la necesidad de mejorar la infraestructura que nos conecte con el eje Asia-Pacífico.

En el hipotético caso de que Javier Milei lograra una reelección en 2027, el panorama internacional ya estará dando pasos hacia otro destino. Buenos Aires continuará seguramente "mirando a lo inefable", mientras nosotros podemos fortalecer la Región como eje vinculado a ese Nuevo Orden Mundial.

 

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