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Viajeros y aristócratas suecos en la vieja Salta

Una expedición de científicos se instaló en Salta en 1901 para recorrer toda la región lindera entre Salta Jujuy y Bolivia, atraídos por la generosa variedad geológica, biológica y climática que se extiende desde los Andes hasta la llanura chaqueña.
Lunes, 11 de mayo de 2026 01:37

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En 1901 la actual plaza "9 de Julio" y sus calles aledañas de Salta se convirtieron en el campamento provisorio de unos visitantes suecos que dejaron una profunda huella en varias ramas de las ciencias. Muchos de ellos se convertirían al final de sus vidas en ilustres académicos y científicos de proyección internacional. Otros quedaron casi en el anonimato aun cuando en su tiempo tuvieron amplio reconocimiento.

La expedición científica sueca "Chaco-Cordillera" (1901-1902) formó parte del espíritu que movía a los exploradores decimonónicos a recorrer el mundo en busca de hallazgos y descubrimientos que pudieran darles fama y prestigio. No solamente a ellos sino también a las naciones que representaban.

La expedición que duró casi dos años recorrió el norte argentino y luego se internó en Bolivia hasta el Chaco. Estaba comandada por el barón Erland Nordenskiold (1877-1932) y el conde Eric von Rosen (1879-1948). Ellos financiaron una parte de la expedición y el resto lo costearon banqueros y mecenas suecos. Tanto von Rosen como Nordenskiold dejaron sendos libros de memorias que rescatan las valiosas observaciones que realizaron.

El conde von Rosen

Digamos unas palabras para recordar quiénes fueron estos hombres. El conde von Rosen era una figura prominente y destacada de la clase alta de Suecia y vivía en el lujoso castillo de Rockelstad. Desde joven había adoptado una cruz esvástica que rescató de piedras rúnicas de la isla de Gotland. En esa isla tomó su nombre el periodo geológico Gotlándico, hoy reemplazado internacionalmente por el Silúrico.

Según se decía era una cruz de la buena suerte para los antiguos vikingos. Von Rosen la adoptó como emblema personal y la hizo grabar en sus publicaciones, escudos, equipajes y armas. En la chimenea del castillo tenía una gran esvástica forjada en hierro. Hermann Göring visitó el castillo de von Rosen, quedó sorprendido por las esvásticas -que nada tenían que ver con las nazis-, y se deslumbró con la hermana de la mujer de von Rosen que entonces estaba casada con un oficial sueco, pero al final se casó con ella y se convirtió en el cuñado de von Rosen.

Cuando von Rosen llegó a Salta y desplegó su equipaje en el centro de la ciudad, todo estaba grabado con la cruz esvástica, pero era 1901 y aún faltaban un par de décadas antes que los nazis la adoptaran como símbolo.

Linaje de científicos

Erland Nordenskiold, no solo era un miembro destacado de la nobleza sueca, sino que además venía de una estirpe de científicos y exploradores polares. Su abuelo fue un notorio mineralogista finlandés y su padre un geólogo y explorador del polo norte. Su primo Otto Nordenskiold fue un explorador antártico reconocido y valorado por nuestro país que lo rescató de los hielos luego de dos años de invernada cuando se les hundió el barco que los transportaba junto al argentino José María Sobral.

A la expedición se les unió en Salta el arqueólogo sueco-argentino Eric Boman (1867-1924), descubridor de la ciudad prehispánica de Tastil, autor de la enciclopédica obra "Antigüedades de la región andina de la República Argentina y del desierto de Atacama" y actualmente sepultado en el Pucará de Tilcara en la Quebrada de Humahuaca.

De las nieves al chaco

¿Qué atrajo a los suecos a esa expedición? Lo explicó el propio Nordenskiold en un artículo que escribió en 1902 en la Revista YMER, una publicación científica de la Sociedad Sueca de Geografía y Antropología. Dice allí: "Las regiones fronterizas entre Bolivia y Argentina se distinguen por una naturaleza extremadamente variada. Dentro de un área bastante limitada, el investigador encuentra altas llanuras desérticas, montañas nevadas, valles de montaña salvajes con exuberantes bosques primigenios, llanuras colosales cubiertas de densos bosques secos, etc. También estaba la frontera del Imperio Inca al sureste. En las mesetas de las montañas vivían pueblos obedientes a este imperio, en el chaco y en los valles de las montañas tribus independientes. Incluso hoy en día viven allí varios pueblos indígenas, muy diferentes en origen, costumbres y usos. Una naturaleza variada, una riqueza de fósiles de mamíferos del Pleistoceno, recuerdos de un cultivo prehistórico, indígenas poco tocados por la civilización fueron lo que me atrajo a mí y a mis compañeros a las estribaciones de los Andes hacia el Gran Chaco".

Los participantes suecos de la expedición, además de los ya nombrados Nordenskiold, von Rosen y Boman, fueron Oscar Landberg, Sigfrid Pettersson, Robert Elias Fries y Gustaf von Hofsten. De Oscar Landberg solo se sabe que era un ayudante y coleccionaba piezas ornitológicas además de colaborar en las excavaciones arqueológicas. Por su parte Sigfrid Pettersson era un sirviente personal de von Rosen.

Aventurero, aviador y científico

Dentro del grupo de aristócratas se encontraba Gustaf Henrik Eberhard von Hofsten (1880-1958), también un conde de la nobleza sueca. Es interesante señalar que la primera ascensión registrada al Nevado de Chañi, que en aquellos tiempos sí estaba fuertemente nevado y que se atribuyó siempre a Eric von Rosen, en realidad fue compartida con Gustaf von Hofsten y Robert E. Fries.

Más allá de que era una expedición conjunta, solo subieron ellos tres a la montaña desde el campamento base en El Moreno. Y lo importante es que al bajar trajeron de la cumbre una muestra de roca que resultó ser un granito. Con ello quedó claro que en su anatomía esas montañas estaban compuestas por núcleos de granito que habían sido inyectados en las antiguas rocas del basamento precámbrico.

Volviendo al conde von Hofsten, este era un joven banquero sueco de 21 años cuando acompañó la aventura de la expedición andina. Se atribuye a él haber encontrado varias especies de aves que hasta entonces no estaban documentadas. Sin embargo, von Hofsten pasaría a la historia como uno de los pioneros de la aviación sueca. Al punto que llegó a ser el director del aeropuerto de Estocolmo entre 1923 y 1937.

Su afición a los vuelos lo llevó en 1907 a recorrer en el globo Andrée una ruta de 600 km entre Estocolmo y Finlandia que cubrió en 10 horas junto a su amigo Carl Gustav Fogman. En 1910 alcanzó un récord en su país al unir en globo Estocolmo con la isla de Gotland en un viaje de mil kilómetros que cubrió en 33 horas. En 1912 casó con Addi Ytteborg y tuvieron cinco hijos. Ella lo acompañó en muchos de sus viajes especialmente los que realizó al continente africano. Gustaf von Hofsten viajó muchas veces entre 1907 y 1939 a Argelia, Túnez, Egipto y Sudán.

Familia de botánicos

El otro miembro sueco de la expedición y que también participó de la ascensión al Chañi, fue el notable botánico Robert Elias Fries (1876-1966). Este hombre no provenía de la nobleza aristocrática sino de una larga tradición científica sueca en el mundo de la botánica. Su abuelo Elias Magnus Fries (1794-1878) fue un botánico y experto en hongos, helechos y algas y su padre Theodor Magnus Fries (1832 -1913), fue un botánico y experto en el estudio de los líquenes.

El viejo Elias Magnus fue un sabio de la botánica sueca de la gran escuela de Carl Linneo, el padre de la nomenclatura binomial. Precisamente escribió una biografía en dos tomos sobre la vida de Linneo. Elias fue un multilaureado doctor, miembro de prestigiosas academias europeas de ciencias, rector universitario, profesor emérito, autor de una obra enciclopédica y decenas de especies vegetales recuerdan su nombre como friesii, friesiana, friesianus, friesianum, entre otras.

El padre de Robert, Theodor Magnus, fue una autoridad mundial en el estudio de líquenes. Le cupo publicar la correspondencia del famoso sueco Carl Linneo. Curiosamente sus dos hijos, Robert el que vino a Salta y Thore Christian Fries (1886 -1930) fueron también botánicos y liquenólogos siguiendo la tradición familiar. Thore Christian murió joven, a los 44 años, mientras estudiaba la flora de Rhodesia en África.

Curiosamente los hijos y sobrinos de esos hombres, Magnus Fries (1917-1987) y Nils Fries (1912-1994) fueron también grandes botánicos siguiendo la extensa tradición científica familiar. Esto da una idea del peso científico y académico de los Fries como botánicos, naturalistas y viajeros.

Volviendo a Robert, que aquí nos interesa por su paso en Salta, se graduó en 1901 en Upsala el mismo año en que fue contratado para la expedición de Nordenskiold-von Rosen a Salta. Luego de su experiencia en los Andes y sus investigaciones en Suecia partió muchas veces a África para estudiar su flora. Entre 1911 y 1912 acompañó a Eric von Rosen en un extenso viaje de 10.000 km entre el Cabo de Buena Esperanza y Alejandría en los extremos del continente africano. Diez años después recorrió gran parte del África oriental. Casó en 1916 con Nanna Curman.

Fue profesor de botánica, curador del herbario del Museo Sueco de Historia Natural y director del Jardín Botánico de Estocolmo. Una vida dedicada a las plantas y a su estudio. Hay notables ejemplos de estirpes científicas en la historia de la ciencia tal el caso de los Darwin y los Curie, pero menos conocidas son las que concurrieron en Salta como fueron los Nordenskiold y los Fries. Los aportes realizados por esos grandes exploradores potenciaron a Salta y Argentina en el mundo científico y por ello merecen nuestro recuerdo y reconocimiento.

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