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Nuestro compromiso con la historia patria

Miércoles, 03 de junio de 2026 02:00
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Se suele decir, y comparto, que hay que conocer de nuestra historia, para saber de dónde venimos y poder elegir el camino hacia donde vamos. Las dos fiestas patrias de Argentina conmemoran momentos distintos del proceso de independencia, pero son parte de la misma historia.

La Revolución de Mayo, en 1810, constituyó el Primer Gobierno Patrio en Buenos Aires. La destitución del Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y la creación de la Primera Junta produjo la instauración del primer gobierno autónomo del Virreinato del Río de la Plata. Todavía se juraba fidelidad al rey Fernando VII. Así se puso en marcha el proceso revolucionario.

La revolución de Mayo fue el primer paso político concreto. La participación popular se expresa en el Cabildo abierto. Ese espíritu que hoy celebramos, con homenajes a la gesta y, también, con locro y empanadas.

Seis años después, el 9 de Julio de 1816, la Provincias Unidas del Río de la Plata declaran formalmente la Independencia del Rey de España, y de cualquier dominación extranjera. En el Congreso de Tucumán se pasó de la autonomía a la ruptura total, Dejó de haber ambigüedad: Argentina se proclamó Estado independiente

Fue la consecuencia lógica del 25 de Mayo, y se produjo cuando el contexto de la guerra y el derrumbe de España lo hicieron viable. El 9 de Julio es el acto fundacional de la Nación. Se celebra la existencia legal del Estado argentino.

El 25 de Mayo nació la política criolla autónoma; el 9 de Julio, la Nación Argentina independiente. Durante esos seis años se constituye la Junta Grande, con diputados del interior.

En 1811, el gobierno queda en manos del Primer Triunvirato, integrado por Feliciano Antonio Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso. Un año después, es reemplazado por un nuevo triunvirato, integrado por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte. La consigna es acelerar la declaración de la independencia. En ese período, el Ejército del Norte, al mando de Manuel Belgrano, frena el avance realista desde el Alto Perú en las batallas de Tucumán y Salta.

La Asamblea del Año XIII declara la libertad de vientres, elimina los títulos nobiliarios, encarga una bandera. Aún no se declara la independencia para no quedar aislados. Entre 1814 y 1815 se produce la caída del Directorio centralista. Artigas y las provincias del Litoral toman fuerza con el federalismo. Cada provincia empieza a gobernarse sola y en consecuencia el poder de Buenos Aires se debilita.

En 1815 Napoleón cae en Europa. Fernando VII vuelve al trono de España y envía flotas para recuperar América. La opción de volver a ser colonia se torna real. El proceso se acelera y, en consecuencia, el 24 de marzo de 1816, los diputados comienzan a deliberar en Tucumán. Se elige Tucumán por razones militares, políticas y simbólicas. España había enviado una flota para reconquistar el Río de la Plata y los realistas controlaban el Alto Perú. Tucumán estaba lejos del puerto y protegida por el Ejercito del Norte. Por otra parte, respondió a la decisión política de neutralizar las aspiraciones centralistas de Buenos Aires. Las provincias del litoral, lideradas por José Gervasio de Artigas, se resistías férreamente. Tucumán era una provincia leal al movimiento independentista, pero no estaba alineada con Artigas. Elegir Tucumán era decir " acá se defendió la Patria, acá la declaramos ". Le daba legitimidad histórica.

Además, hubo una razón práctica. Tucumán era un punto de paso entre Buenos Aires y el Alto Perú, donde estaba el frente de guerra. Los diputados del interior no tenían que cruzar todo el país hasta Bs. As. Y el gobernador tucumano Bernardo Araoz, era pro-independencia y apoyó el Congreso. Si se hacía en Bs As. probablemente varias provincias no hubieran enviado diputados.

Salta estuvo representada por Mariano Boedo, José Ignacio Gorriti y el coronel José Moldes, quien no llegó a incorporarse al Congreso. Salta, en ese momento, incluía a Jujuy y Tarija.

La Declaración de la Independencia representó un gran esfuerzo de los patriotas, impulsados por el ideal de independencia y libertad. Ejemplos para imitar. Ahora, en el Siglo XXI, La Nación nos demanda igual o mayor valor, lealtad e inteligencia.

Es imprescindible rescatar el valor y la dignidad del ser humano. Son otras las condiciones y los requerimientos, otro el contexto internacional, la responsabilidad ambiental, las necesidades sociales, las tormentas económicas y las responsabilidades del Estado en materia de Salud pública, educación y formación. Las luchas se renuevan con el avance del tiempo de la tecnología y de la ciencia. Siendo el mayor valor el de la libertad social e individual.

Ojalá recordemos el esfuerzo que hicieron los que protagonizaron la gesta que va de 1810 a 1816 ese 25 de Mayo y el 9 de Julio, y los honremos con nuestros comportamientos, acciones y valores.

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