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El diálogo intercultural y la fortaleza de la resiliencia

Dino Salas fue un ejemplo de resiliencia de las comunidades indígenas. Por una denuncia de Salas, la Corte Suprema dictó un histórico fallo.
Sabado, 27 de junio de 2026 02:19

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Ante el reciente fallecimiento de Dino Salas, histórico líder de la comunidad wichí San Ignacio de Loyola en Hickman, vale la pena recordar ese Fallo de la Cortes Suprema de Justicia de la Nación que dejó claro lo que es resiliencia y la posibilidad de toda una comunidad de ser resiliente y evitar daños irreparables.

El fallo Salas aplica el principio precautorio como herramienta jurídica para proteger la resiliencia socio-ecológica del Chaco salteño. Al suspender los desmontes ante el riesgo de daño irreversible y efecto acumulativo, la Corte busca evitar que el sistema pierda su capacidad de regeneración y que las comunidades indígenas pierdan la base material de su cultura. Ese efecto acumulativo ambiental puede generar colapso social.

Con un desmonte aislado, cinco familias pierden acceso al monte. Con 100 desmontes acumulados, se pierde el monte entero de la zona. Y cuando se pierde el monte entero, se corta la recolección de algarrobo, chañar, miel. Es decir, alimentos y fuente de ingresos de la comunidad.

Además, el desmonte descontrolado seca los arroyos o cambia el régimen de agua. Afecta la pesca y el agua de consumo. Las familias tienen que migrar a Tartagal o Mosconi, porque la pérdida del bosque los desplaza. O sea, el colapso ambiental acumulativo produce el colapso de la economía de subsistencia y la migración forzada.

Por eso la Corte ordenó parar todos los desmontes para garantizar la participación de las comunidades. No solo por los árboles, sino porque la cultura de los miembros de las comunidades indígenas corresponde a una forma de vida particular, constituida a partir de su estrecha relación con sus territorios tradicionales y los recursos que allí se encuentran. Si el efecto acumulativo destruye el territorio, destruye esa forma de vida.

En el año 2000 en Rivadavia y San Martín el desmonte acumulativo para extender el cultivo de soja dejó a las comunidades wichis rodeadas de fincas y, como resultado de ello, estas perdieron la movilidad para cazar y pescar, por los alambrados de las fincas.

Aumentó la dependencia de planes sociales y del trabajo mal pago de la zafra. Se debilitó la transmisión intergeneracional del conocimiento del monte.

Todo esto significó la ruptura de la resiliencia social. Los vínculos del parentesco aguantan, pero la función cultural del territorio se pierde.

Cuando se supera el umbral de resiliencia del ecosistema, se rompe la base material que sostiene la organización social y cultural de las comunidades. En el caso del fallo Salas, este frenó el desmonte por el riesgo de daño acumulativo irreversible.

Es decir, el efecto acumulativo de los desmontes no solo colapsa el ecosistema del Chaco; además, provoca la desvinculación con la tierra, y el trabajo y paraliza la reproducción cultural wichi.

Si conectamos este fallo con el caso Lhaka Honhat vs. Argentina, que afectó directamente a criollos e indígenas de los ex lotes 55 y 14 en Santa Victoria Este. La CIDH ordenó a Argentina (Salta) por violar el derecho de la propiedad comunitaria indígena a un ambiente sano, al agua, a la alimentación y la identidad cultural.

Y señaló las medias claves para criollos e indígenas:

* Título comunitario para indígenas

* Relocalización de criollos

* Diálogo intercultural.

Todos temas que se están cumpliendo porque el gobierno de la provincia creó la Unidad Ejecutora, en agosto de 2021.

A partir de allí, se realizaron acuerdos parciales homologados por la Corte Interamericana, se conformó un equipo territorial y se avanzó en garantías al agua para las comunidades.

Si bien la sentencia daba seis años de plazo, el proceso se prolongó, pero no se interrumpió.

Se delimitaron 400 mil hectáreas para indígenas y 243 mil hectáreas para criollos. A través de consultas previas, se relocalizaron familias criollas con condiciones dignas de vida garantizada.

El diálogo intercultural es constructivo; el desalojo es injusto y regresivo, en estos casos.

Este es un caso de resiliencia socio-ecológica. en disputa La sentencia opera como intervención para recuperar resiliencia.

Al otorgar títulos comunitarios y participación en el manejo

territorial a las comunidades, estas recuperan la autonomía para decidir sobre el uso del territorio y transmitir su cultura.

El manejo adaptativo

La Corte Suprema no utiliza el término "resiliencia" en el caso planteado por Dino Salas. Sin embargo, aplica el principio precautorio exactamente para proteger al monte y sus comunidades. Cuando dice el que el daño sería irreversible todo queda muy en claro, al señalar que, una vez eliminado el monte, "no habría manera alguna de volver las cosas a su estado anterior". Es decir, sería un punto de no retorno. El bosque chaqueño, cuando pierde la capacidad de auto regenerarse, deja de ser un ecosistema forestal y se convierte en suelo degradado.

Resiliencia no es "aguantar", sino "adaptar sin perder identidad". Por eso es imprescindible el diálogo intercultural, la consulta, la participación y el acuerdo.

La resiliencia se traduce así en "manejo adaptativo"; no esperar a tener certeza científica 100% para actuar. Actuar para mantener la capacidad de respuesta del sistema mientras aprendes.

La Corte sostiene que, si se cae el bosque, no solo se cae el ecosistema; se pierde, además, la red de parentesco, la transmisión de conocimiento, la alimentación tradicional. La Corte frena el desmonte para que la comunidad mantenga su capacidad de seguir funcionando como comunidad.

La Corte cuestiona a Salta, porque el método de evaluación aplicado, de cada desmonte por separado. Un sistema aguanta un golpe chico. Pero cuando se suman 100 golpes chicos, sin tiempo de recuperación, colapsa. La medida cautelar puso un freno para dar tiempo a la recuperación; suspendió todas las autorizaciones de tala y desmonte en los cuatro departamentos hasta que se hiciera el estudio de impacto ambiental acumulativo. Un triunfo histórico de Dino y su comunidad.

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