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Con su encíclica "Magnífica Humanidad", fechada el 15 de mayo, al cumplirse el 135° aniversario de la publicación de la "Rerum Novarum", ese documento en que el Papa León XIII condensó las bases de la doctrina social de la Iglesia en el mundo moldeado por la Primera Revolución Industrial, León XIV acaba de universalizar el debate sobre el principal desafío de una época caracterizada por el advenimiento de la Cuarta Revolución Industrial, cuyo signo es la explosión de la inteligencia artificial, con las oportunidades y riesgos que esa irrupción supone para la existencia humana.
La presentación de la encíclica fue un hecho original. En un acto trasmitido en directo, León XIV encabezó un panel integrado, entre otros, por dos personalidades que sintetizan su intención de irradiar una imagen de unidad de la Iglesia: el Secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, a quienes las crónicas periodísticas sindicaron como su principal competidor en las votaciones del último cónclave, y el titular de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor "Tucho" Fernández, considerado el "teólogo de cabecera" del Papa Francisco.
Para corroborar una armonía entre la visión religiosa y la realidad mundana expuso también Christopher Olah, un joven canadiense de 33 años, cofundador de Anthropic, una empresa de inteligencia artificial que acaba de tener una controversia con el gobierno de Donald Trump que determinó su exclusión en una lista de contratos del Pentágono.
Significativamente, dos días después de esa aparición de Olah junto a León XIV las acciones de Antrhopic experimentaron un ascenso que llevó su valor a 961.000 millones de dólares, cifra que la posicionó como la mayor empresa de inteligencia artificial por su cotización bursátil, desplazando a Open AI.
La participación de Olah en la presentación de la encíclica reveló el papel desempeñado por un sacerdote católico, el padre Brendan McGuire, párroco de Silicon Valley, quien cultivó una amplia red de contactos con importantes personalidades del mundo de la alta tecnología. Ingeniero y licenciado en Informática y Ciberseguridad, Mc Guirre fundó el Instituto de Tecnología, Ética y Cultura en la Universidad de Santa Clara. Este protagonismo pone de manifiesto los alcances del despliegue territorial de la Iglesia Católica.
Las cosas nuevas
La encíclica no es un documento "sobre" la inteligencia artificial sino acerca de la cuestión social en la era de la inteligencia artificial. Escapa tanto de la tecnofilia como de la tecnofobia y preconiza la apertura de un diálogo orientado a la construcción de un ordenamiento regulatorio internacional acordado entre los distintos actores involucrados (los estados, las empresas tecnológicas y la sociedad civil) que permita desarrollar su potencialidad creadora de sus constantes adelantos y, a la vez, neutralizar sus peligros.
La importancia política del documento está en relación directa con la creciente vinculación entre los fenómenos religiosos y los acontecimientos internacionales de las últimas décadas, cuya manifestación más reciente es la guerra de Irán, en la que un régimen teocrático de raíz islámica confronta contra Estados Unidos, donde Trump tiene su principal base de respaldo electoral en la poderosa ala conservadora del movimiento evangélico, y con Israel, cuyo primer ministro, Benjamín Netanyahu, encabeza un gobierno de coalición en el que cumplen un rol decisivo los partidos de la ortodoxia religiosa judía.
En 2014, un año después de la asunción de Francisco, el presidente israelí Shimon Peres lo visitó en el Vaticano para proponerle la necesidad de crear el equivalente de unas "Naciones Unidas de las religiones" para afrontar esa problemática. Peres recalcó que el jefe de la Iglesia Católica, en su condición de la autoridad espiritual más respetada del mundo, tendría que liderar esa iniciativa. El impulso de Francisco al Diálogo Interreligioso, una iniciativa que ya había puesto en marcha como cardenal primado en la Argentina, coincidió con ese imperativo.
Si bien la elección del cardenal Robert Prevost resultó una sorpresa para muchos resultaba bastante previsible que un Colegio Cardenalicio cuyos dos tercios de sus miembros habían sido nominados por Francisco desoiría la presión de una minoría conservadora y avanzaría en la dirección de las reformas iniciadas durante su pontificado. La consigna de Francisco sobre la importancia de "desatar procesos" fue confirmada por los cardenales.
La síntesis más contundente del significado de la elección de León XIV está contenida en su primera audiencia con los cardenales que acababan de ungirlo, cuando puntualizó que "León XIII, con la histórica encíclica "Rerum Novarum", afrontó la cuestión social en el contexto de la primera revolución industrial mientras que ahora el mundo afronta una nueva revolución, esta vez ligada al desarrollo de la inteligencia artificial".
En "Magnífica Humanidad" la Iglesia Católica reivindica la vigencia de su doctrina social y busca adecuar su contenido a las demandas de un mundo en cambio permanente. Conviene recordar que el significado en español de "Rerum Novarum" es "De las cosas nuevas". La encíclica inicia una actualización doctrinaria para enfrentar las "cosas nuevas" de este siglo.
Estados Unidos es la cabeza indiscutida de esta revolución industrial. Es posible entonces que, más allá inclusive de la intención de los cardenales, la elección de un Papa estadounidense haya respondido a la comprensión de la necesidad de abrir un canal de diálogo entre la Iglesia Católica y esta nueva civilización naciente.
Más allá de las dispares interpretaciones sobre la coincidencia entre el ascenso de León XIV y la segunda presidencia de Trump, viene a cuento una frase de Albert Einstein: "la casualidad es la manera que utiliza Dios para permanecer en el anonimato". La nacionalidad de León XIV encierra un doble significado: la novedad de un Papa estadounidense dentro de la Iglesia y, al mismo tiempo, el impacto de un nativo estadounidense al frente de la Iglesia Católica dentro de Estados Unidos.
Si en 1979 la nacionalidad de Juan Pablo II, el "Papa polaco", explicaba por si sola el sentido de su elección, que marcó el principio del fin del imperio soviético, y en 2013 el ascenso de Francisco reconocía el creciente protagonismo de América Latina en la Iglesia universal, la elección de León XIV supone también una definición por omisión: a pesar de los pronósticos que aludían a la posibilidad de otro Papa italiano, el Colegio Cardenalicio ratificó el fin del eurocentrismo y el eclipse del antiguo poderío de la Curia romana en la administración del Vaticano.
León XIV es el primer Papa estadounidense y el primero de nacionalidad peruana, o sea el segundo Papa latinoamericano y el primero cabalmente americano. Licenciado en Matemáticas en la Universidad de Harvard, sacerdote en la zona obrera de Chicago, la ciudad industrial que fue cuna del sindicalismo estadounidense y dio origen a la celebración del 1° de mayo, obispo en Chiclayo, una ciudad pobre del Perú profundo, Superior General de la Orden de San Agustín, una función que lo contactó con las expresiones de la Orden establecidas en todo el mundo, y nombrado por Francisco titular de la Comisión Pontificia para América Latina y del Dicasterio para los Obispos, esas distintas estaciones de su trayectoria le permitieron conocer el mundo en su totalidad, tanto "desde abajo" como "desde arriba".
Cualquier omisión en la señalización del aporte que tuvo en su formación cada paso de ese recorrido constituiría un reduccionismo que puede llevar a equívocos. Lo mismo ocurre con su origen familiar: con un padre de ascendencia francesa y una madre de ancestros españoles, si Prevost usara su segundo apellido, León XIV sería Robert Prevost Martínez.
Otra característica de la personalidad de León XIV es su condición de primer Papa binacional. Esa peculiaridad, que no es sólo jurídica sino también cultural, unida a su vasto conocimiento planetario, incide en una visión global capaz de abrir nuevos horizontes a una Iglesia que abandona el eurocentrismo para avanzar hacia la concreción histórica de su razón de ser y su destino "católico" (un término etimológicamente derivado del griego "Katholikos"), es decir "auténticamente universal"
"Magnífica Humanidad" es el punto de partida del protagonismo de León XIV en el escenario mundial, que seguramente habrá de manifestarse también en su muy probable visita a la Argentina en noviembre de este año.