PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Cadenas de valor, un encantador concepto creado en Harvard

La prometedora ola de inversiones mineras genera expectativas, pero también discusiones sobre si el RIGI y su 20% de compras locales traerá un derrame de trabajo en la cadena de valor y demanda de recursos humanos.
Viernes, 10 de julio de 2026 01:18

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Historias para salir un poco del Mundial de Fútbol: de qué hablamos y de qué no hablamos, de tanto hablar de la cadena de valor, en especial en la prometedora nueva ola de la minería argentina.

En los años '80/'90, los teléfonos móviles, nuestros amos, eran un ejercicio del futuro y la IA, la sigla de cualquier cosa. Poco se hablaba de China, Putin era sólo materia de sovietólogos, Europa salía de la Guerra Fría y las grandes consultoras gurúes de las bolsas marcaban el compás de la transnacionalización.

En la España de Felipe González reinaban otras monarquías junto a la Borbón. En unas pocas calles de Madrid se apiñaban las 5 top five: Coopers & Lybrand, Price Waterhouse, Deloitte & Touche, KPMG. Y sobre todo Arthur Andersen, reina absoluta de auditorías y consultorías estratégicas desde el bufete Garrigues. Hasta que cayó como un piano por el fraude de US$ 74.000 millones (unos US$ 140.000 millones de hoy) del bróker energético Enron y su "contabilidad creativa" que arruinó a miles de empresas e inversores

Hay un hilo retórico que vincula a aquel mundo ibérico con estos en tiempos argentinos del RIGI, Super RIGI, el super boom Vaca Muerta y la segunda ola de la minería que promete no menos que US$ 30.000 millones de exportaciones en 15 años, dentro del universo RIGI, todavía en plena expansión que promete superar los US$ 200.000 millones de inversión. Ese hilo no es otra cosa que el revival de la Cadena de Valor, un hit del primer menemismo que hoy es furor, título, subtítulo o epígrafe de todo brief o discurso que se precie de tal.

Alguien escribió en Harvard Business Review (HBR), la revista biblia de hace 40 y picos, que la cadena de valor era nieta de Peter Drucker (1909-2005), "el Padre del Management" y de la planificación estratégica de empresas. Pero el progenitor del giro fue un discípulo suyo, Michael Porter, otro harvardiano, quien lo resumió en 1985 como "el objetivo de maximizar el valor entregado al cliente minimizando los costos".

Sin embargo, en la dialéctica empresarial, el amoroso concepto quedó focalizado en las cadenas de suministro, la subcontratación, la tercerización. Ni Porter ni Drucker fueron premios Nobel, como pretendían sus fans, pero Mike trazó rumbos de discusión sobre las cadenas de suministros, como editor de Harvard Business Review, en sus más de 70 artículos para el cut&paste (corte y pegue).

Sin webinars ni redes cyber, todos querían escuchar en los foros inspirados en el gran negocio de la época. Después del capitalismo popular de la Thatcher, en la Europa del Este y en Latinoamérica las privatizaciones eran receta magistral para enfrentar la hiperinflación, el déficit fiscal y las deudas externas al son de los tambores de democratizar la popular y abatir el gasto público.

La cadena de valor estaba en el decálogo de Arthur Andersen, los "Arturos", cuya franquicia de Andersen pertenecía al Estudio Pistrelli Díaz (que luego se fusionaría con Ernst&Young). La consultora, tras el default de prestigio de Enron fue absorbida por Deloitte y su management sufrió la abducción de otras consultoras. El mundo RIGI no sólo son inversiones y obras: es una sopa de letras en la que flotan viejas melodías.

Pero hay legados familiares en el mundo del consulting, como el sistema de American Productivity & Quality Center (APQC) destinado a evitar que "empresas inteligentes cometan errores tontos". Algo tan humano que sigue ocurriendo y que se atribuye, por ejemplo, a la pérdida de memoria organizacional por las altas rotaciones.

A medida que gasta su millaje este viaje libertario de Javier MIlei pululan los parangones con el menemismo. Y los contrastes y afinidades en políticas y cultura empresarial. La Ley Bases fue impulsada por aquel joven Federico Sturtzenegger que supo ser espada de Pepe Estenssoro en la privatización de YPF está cumpliendo utopías de achicar la raviolera de las estructuras del Estado. Cada tanto, como no hay ventanillas únicas para los reclamos en la mentada cadena de valor, recibe a empresarios de las pymes proveedoras de la minería que se han encontrado con la letra chica del RIGI.

Tienen que competir con los chinos, peruanos, chilenos, etc, mejorando la competitividad. Y no poner barreras con compras y empleos locales, les ha dicho el factótum del pensamiento libertario. "Nosotros les pedimos que nos saquen cargas impositivas", dijo tras un café con foto el líder proveedor de San Juan, Juan Pablo Delgado. "Ustedes pídanle al gobernador y los intendentes que les bajen impuestos provinciales y tasas", como en un mensaje de padres divorciados a sus hijos. Como en la Reforma del Estado de los '90, los RIGI, la reciente reglamentación de la Ley de Inversiones

Mineras, reconocen sus usinas en el consulting , en los estudios jurídicos y en los tanques de ideas de los capitales transnacionales dispuestos a commoditización de la economía argentina. Y como en los '90 afloran las tensiones entre la industria argentina, ahora desnuda de protección arancelaria. Han pasado 35 años del comienzo de las privatizaciones en las que España y sus Arturos dejaron al Estado Nacional unos US$ 18.000 entre 1990 y 1998. Desde 1999 en adelante, Repsol pagó casi lo mismo por hacerse de casi toda YPF. Como decíamos, todo hay que multiplicarlo por dos para llevarlo a valores de hoy.

Entonces, junto con las operadoras de las ex empresas públicas llegaron numerosas contratistas, españolas, sobre todo, que traían novedades de management y tecnológicas. Y muchos deseos de aprender de la primera incursión a esa escala que se extendería a la región con Alberto Fujimori, Fernando Collor de Mello y otros.

En la Argentina, invirtieron en el rally los grandes holdings y familias top de la época apostaron fuerte en compras de activos de Estados Unidos, Italia, Francia, Chile y Canadá. El reciente caso del campamento chino-santafecino de Vicuña, ha avivado otras discusiones por afuera de los constructores de módulos. Para unos resultan innovadoras, para otros anacrónicas, sobre si el RIGI y su 20% de compras locales traerá un derrame de trabajo en la cadena de valor y demanda inédita de recursos humanos, en particular en la minería.

En un reciente panel, de la senadora salteña Flavia Royón y del abogado y exfuncionario minero Juan Biset, se volvió a hablar de "economías de enclave", aquella vieja categoría de Raúl Prebisch en la época del desarrollismo y la CEPAL. La Argentina teórica suele ser el mito del eterno retorno que describía Mircea Eliade, la permanencia de lo primitivo.

Sturtzenegger, días antes del café con los proveedores de insumos cuyanos, reiteró en la Embajada de Canadá su augurio de que a Catamarca llegarán 1.000.000 de personas, a San Juan 800.000 y a Neuquén 1.500.000. Mientras, el intendente de Añelo dice, por favor que no radique más gente aquí que estamos detonados. Bienvenidos a bordo y abróchense los cinturones que vamos a despegar, en caso de turbulencias caerán mascarillas...

Continuará, claro que sí.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD