PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Ruta nacional 40: urge un nuevo enfoque estratégico

Jueves, 23 de julio de 2026 01:43

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

La Ruta nacional 40 y sus adyacencias son percibidas, por la generalidad de las opiniones, como un fenómeno prevalentemente vial. Y continúan siéndolo pese a las enormes transformaciones que están ocurriendo o anunciándose a lo largo de sus más de 5.000 kilómetros de recorrido que comprende el Noroeste, Cuyo y la Patagonia. Modificaciones estructurales que Pablo Gerchunoff denomina cambios en el padrón productivo tradicional de la Argentina.

Sucede, sin embargo, que aquellas transformaciones productivas (minería, hidrocarburos, turismo, nuevas tecnologías, Inteligencia artificial) están ocurriendo o preparándose sin el imprescindible debate político e incluso científico que analice sus consecuencias (institucionales, demográficas, laborales, ambientales, culturales, urbanísticas). (1)

Más allá de los fuertes impulsos de mercado, el Estado (central y algunos provinciales) parece dispuesto a dejar todo en manos de una dinámica que se limita a crear espacios de excepción (RIGI) y desregulación allí donde los inversores singulares o corporativos lo demandan.

Las estructuras políticas, aun a pesar de sus crisis (que es tanto global como local), las universidades y los expertos no parecen haber puesto el foco de sus debates y construcciones en aquel Espacio imponente, heterogéneo, tendencialmente semivacío (pese a que incluye algunos grandes núcleos urbanos, como Mendoza y San Juan).

Desde hace un largo tiempo el poderoso centralismo (autodenominado, a veces, "zona núcleo") dirige, hace, deja hacer o no hace, las operaciones vinculadas al potencial de desarrollo de la Ruta 40. Los alicaídos debates sobre federalismo o regionalismo, y los más enconados alrededor de los binomios apertura o proteccionismo, reconversión libre o asistida, anarcocapitalismo o mercado con justicia social ignoran el previsible y ya cercano futuro.

Los gobiernos de las provincias del Noroeste apuestan por el Norte Grande (que, al menos hasta ahora, es pura retórica) y algunos sectores no gubernamentales norteños vuelven su mirada a la experiencia del Grupo Empresario Interregional del Centro Oeste Sudamericano (GEICOS). En cualquier caso, carecemos de una visión estratégica centrada territorialmente en el Espacio de la Ruta 40; de ideas operativas; de estadísticas y datos.

"La Ruta 40 ya no es solo un corredor vial: es el escenario de una transformación productiva, territorial".

Tenemos, sin embargo, la experiencia de Vaca Muerta (una experiencia que es productiva, institucional, laboral/sindical, urbanística y de mercado) y que bien podría ser un punto de referencia para abordar las urgencias de la Ruta 40.

Temas tales como recursos hídricos y energéticos, corredores bioceánicos, ferrocarril, salida al Pacífico, nuevas ciudades, saneamiento integral de la Ruta 40, aeropuertos, ductos, investigación, nuevas tecnologías, capacitación de los productores (trabajadores, gerentes, emprendedores), la modernización de los convenios colectivos de trabajo y, desde luego, la reformulación de las prestaciones a cargo del Estado (salud, educación, empleo/desempleo, seguridad social) son tareas que bien podrían convocar a un diálogo constructivo entre los antiguos actores (reciclados) y los nuevos protagonistas.

Algunos estudios preliminares especulan que de aquí a 2050 cerca de cuatro millones de personas emigrarán huyendo de las penurias de los cordones industriales hacia los Espacios de la Ruta 40.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD