inicia sesión o regístrate.
Un artículo publicado en El Tribuno el 19 enero de 1988 decía en su encabezado: "General Güemes. Los 100 años de su fundación". A continuación, reseñaba el interés despertado en la población sobre los orígenes de la "fundación" del pueblo, que según la opinión de los memoriosos se remontaba a la llegada del ferrocarril en 1888.
La importancia de la fecha dio lugar a las más diversas opiniones. Con la recordada profesora Clara Gutiez conversamos en varias oportunidades sobre el tema y siempre concluimos en lo mismo: no hubo fundación, ni documento que lo avale; entonces, lo más apropiado es la fecha del decreto que autorizó la continuidad de las vías. Que no es la real, pero si la más apropiada.
Lo cierto, es que en aquellos años se trató de ajustar y establecer una fecha irrefutable que nos permitiera celebrar un evento histórico: la primera centuria de la ciudad. Entonces, la polémica no se hizo esperar, con diversas opiniones y discusiones sobre escasos datos y la poca documentación disponible. Espontáneamente, hubo un grupo de vecinos preocupados por "dar en la tecla", y el Intendente y un funcionario provincial invitaron a la comunidad a participar de reuniones con el ánimo de acercar diferentes puntos de vista. Semanas después hubo una segunda reunión y la cuestión fue rápidamente dirimida porque se mocionó la más adecuada; quedando establecida la del "23 de julio de 1888" la correspondiente al nacimiento de la comuna alrededor de la "Estación Santa Rosa" (fecha de firma del decreto del presidente la Nación, Miguel Juárez Celman).
Hoy, transcurridos 38 años, creo más importante, conveniente y necesario, interpretar los hechos acontecidos en los finales del siglo XIX y visualizar la durísima realidad socio-económica que regía en nuestro país, en primer lugar, y luego tratar de insertarnos en la geografía donde se efectuaba el tendido de vías, lo cual estimo, sería la forma de tener en alguna medida, la justa dimensión de lo que entonces significó aquella formidable y memorable epopeya que alcanzó enorme repercusión a nivel internacional. Además, hay que imaginar la forma en que, obligadamente tuvieron que coexistir aquellos cientos de personas - criollos y los que procedían de distintos lugares y países -, siendo cada una portadora de sus propias costumbres, pero trabajando para lograr un mismo resultado.
La gestación de un pueblo
Hacia mediados del 1890 muchos fueron los altibajos que hicieron que la Provincia reclamara con insistencia a los organismos nacionales a que intimaran a los empresarios responsables de las obras. Para entonces, en la futura "Estación Santa Rosa" y desde más de tres años antes, se concentraba un numeroso núcleo de gente instalada y dedicada a darle forma a la nueva comuna.
Este caso engloba un proceso integrador, con el que quedaron vinculadas numerosas poblaciones y surgieron muchas otras.
No fue algo espontáneo que se dio por arte de magia y de un día para el siguiente, sino que respondió al paulatino transcurso de varios acontecimientos más o menos simultáneos que se fueron dando por varias razones y por distintos caminos, entrelazados por algo común.
"General Güemes no fue fundada: nació al ritmo del ferrocarril, del esfuerzo de sus pioneros y de su comunidad".
El nombre de "Estación Santa Rosa" aparece en los escritos con bastante anticipación a que comenzaran los trabajos de construcción de las vías desde Estación Chilcas y continuaron designándola así hasta mediados de octubre de 1891, puesto que con fecha 19 del mismo mes en otro documento se la menciona "Estación General Güemes" y no hay detalles del motivo del cambio de nombre. Hay otra nota con el Nº481 del día 20 de agosto de 1889 que expresa la necesidad de contemplar la construcción de una estación en Campo Santo e intermedia entre las de Santa Rosa y Mojotoro en la vía férrea que "se está construyendo de Santa Rosa a Salta". Ésta última, firmada por el Sr. Rodolfo Martínez fue redactada en tiempo presente, dato que deja en claro que la punta de rieles ya había pasado por Santa Rosa o al menos, próxima a hacerlo. Otro escrito significativo es la que corresponde al 3 de mayo de 1890 mediante la cual se solicita al ministerio del interior de la Nación "la habilitación de la Estación Santa Rosa para el servicio público de pasajeros y carga". Debido a lo expuesto, estimo que por la cantidad de fechas en que se desarrollaron aquellos acontecimientos históricos, la ansiada precisión se diluye ante la magnificencia de los hechos y no resulta importante debatir otra, pues la del "23 de julio" establecida en primer término y discutida oportunamente en el siglo pasado, sobrepasa toda objeción e intento de cambio. Podemos decir que la Ciudad de General Güemes, nació o surgió, no se fundó.
Tenemos la obligación moral de recordar a todos los pioneros anónimos, de los que muchos sentaron sus reales en el naciente poblado. A la llegada del Ferrocarril ya estaban trazadas las principales arterias, en el mismo sentido y paralelas a las vías, y enseguida se dispusieron las que perpendicularmente delimitaron las primeras cuadras.
Del esquema planificado para la futura comuna de General Güemes en el año 1923, observamos que los puntos más importantes estuvieron en la "Banda Este", ya que allí se establecieron las primeras construcciones sobre Calle Nº1 (Florentino Ameghino), Calle Nº3 (Cornejo), en tanto que del otro lado de las vías tenían la siguiente nomenclatura: Calle Nº5 (Leandro Alem), Calle Nº7 (J.B. Alberdi) y Calle Nº9 (B. Rivadavia).
Ante la rapidez con que se expandió la población, aumentaron las construcciones, y fueron agregando la Calle Nº2 (D.F. Sarmiento), Calle Nº4 (D. Cabred), Calle Nº 6 (J. de San Martín), Calle Nº8 (A. Saravia), Calle Nº10 (Fray J. Rodríguez) y Calle Nº12 (J. Gorriti).
El mayor crecimiento hacia la otra banda o "Banda Oeste", se produjo por varios factores, pero en primer lugar indudablemente fue por la ubicación de la Estación, además de la facilidad de comunicación que había con las localidades vecinas, por la cercanía de los accesos que llevaban a las ciudades de Salta y Jujuy, y por el lugar donde se edificó el Hospital Zonal Dr. Joaquín Castellanos.
La historia continúa y es muy rica, pero corresponde a otra etapa. Para concluir, dejo aclarado que, debido a la diferencia de datos en los documentos y a la vez con la realidad, todo se diluye ante la magnificencia de los hechos y no resulta importante hoy debatir cuál fecha es la precisa, pues la del 23 de julio establecida en primer término y discutida ocasionalmente desde el siglo pasado, sobrepasa toda objeción e intento de cambio.