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Alfonso de la Vega fue (y sigue siendo) una figura central de la cultura catamarqueña. Nació el 15 de septiembre de 1907. Cursó la primaria en la Escuela Normal de Varones "Fray Mamerto Esquiú" y los estudios secundarios en el Colegio Nacional de Catamarca. Desde niño estudió violín y en su adolescencia se le dio por el dibujo y la pintura.
Se doctoró en Derecho en Córdoba. Escritor, músico, poeta, profesor de literatura durante 40 años, profesor de Castellano y Literatura en la Escuela Normal de Maestros "Fray Mamerto Esquiú"; periodista que dirigió 'La Montaña'. Dos veces ministro de Gobierno y director de Cultura de la Provincia. Miembro Fundador de la Junta de Estudios Históricos de Catamarca, redactor de su Estatuto y secretario. Fundador del Rotary Club y del Instituto Sanmartiniano. Miembro de la Comisión que proporcionó la creación del Instituto Nacional del Profesorado de Catamarca. Fundó la Sociedad Argentina de Escritores, filial Catamarca, junto a Juan Bautista Zalazar, Gaspar Guzmán, Edgardo Acuña y José Luis Galarza. Dirigió el periódico estudiantil 'Azul' en 1924 y el diario 'La Montaña'. Colaboró en 'La Voz del Interior', 'Los Principios', 'La Nación', 'La Gaceta' y en las revistas 'Criterio' y 'Flecha', ambas de Buenos Aires.
Peña de Tito Livio
Desde muy joven se sumó a un movimiento literario que tiene como fundadores a Juan Oscar Ponferrada, Carlos Aguiar y José Ramón Luna. Es la famosa Peña de Tito Livio, la que se mantuvo durante tres años alimentándose y proyectándose a través de revistas orales, 34 en total que, realizadas en el café "Los dos chinos" o en el "Club Social", de la capital catamarqueña, acercaban de manera directa y amena sus creaciones artísticas a un público tal vez sorprendido, pero sin duda reconfortado y complacido por esta iniciativa. Alfonso de la Vega contaba que "el Grupo La Peña se ubicaba en las mesas y se invitaba al público a participar. El movimiento, según lo describe el diario El Ancasti, era una proyección de los grupos de vanguardia que surgieron en el país influenciados por la revolución del periódico Martín Fierro y el ultraísmo traído desde España por Borges.
Ámbitos literarios
Bastó un solo libro para que Alfonso ocupara un importante espacio en los ámbitos literarios y culturales. Estuvo vinculado a los hombres importantes de la cultura del noroeste argentino que pertenecieron a La Brasa o a La Carpa, que sucedió 14 años después de su libro; estos nombres que supieron mostrar la poesía de esta parte del mundo.
Representó a Catamarca en Congresos nacionales y en el exterior. Conferencista en Buenos Aires, Tucumán, San Juan, en Lima, Perú y en España. Tuve la suerte de entrevistarlo y mantener un importante diálogo en el año 1984. Falleció en San Fernando del Valle de Catamarca, el 10 de noviembre de 1993. Los herederos donaron a la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca todo el patrimonio bibliográfico que dejó y gran cantidad de discos de gran valor cultural. Este material se encuentra en la Biblioteca Municipal 'Presbítero Ramón Rosa Olmos'. El 15 de septiembre de 2010, se impuso el nombre de 'Doctor Alfonso de la Vega' al Colegio Polimodal N° 76, en homenaje al escritor y poeta catamarqueño. Su único libro: "Fervor", poemas, 1930, muestra un poeta distintivo, un hombre profundo en su palabra y en su diario vivir. Su poesía era la bandera de su alma, que dibujaba su mundo interior lleno de colores y movimientos. Lo conocí pausado y reflexivo a este filósofo y políglota que caminó con su mansa humanidad por muchas geografías, dejando el testimonio de su paso. Catamarca lo tiene en la más alta consideración, por ese legado cultural, humanista y profundamente provinciano.