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Patria es el lugar simbólico; no solo el mapa. Es el territorio, su gente y la historia que nos tocó. Es la casa grande donde uno nace sin elegirla. Es nuestra tierra.
La Patria es el lugar donde construimos y nos construimos. Es pacto; es un acuerdo que se renueva. La noción y la vivencia de la Patria fueron construidas por los seres humanos para no matarse entre sí. Y, a veces, para hacerlo.
Es la mesa larga donde entran todos por igual. No es solo el paisaje amado o el apellido en el padrón. Es la tierra que pisamos y es la gente que le pone el corazón. Sí, claro, es el cerro que nos mira, la plaza, el vino, la procesión y el carnaval.
Es el legado recibido y el compromiso con las generaciones futuras. Es responsabilidad por el futuro y es la acción que transforma la historia y la memoria en proyecto.
Patriota no es el que grita más fuerte, ni el que se cuelga un blasón. Patriota es quien se queda a remar en el mismo barco.
La Patria se hereda, el patriota se hace y el patriotismo se demuestra. La pertenencia es el sentimiento de quien reconoce esa casa como propia y decide hacerse responsable. No es el que grita más fuerte. Es el que se queda con confianza y espíritu constructivo cuando todos quieren irse.
No es el que tiene un determinado apellido; es el que pone el hombro. No es el que la nombra todo el tiempo, es el que la vive sin necesidad de nombrarla. Está en el contrato que firmamos cada día al salir a trabajar.
Quien se siente patriota porque es el que la cuida, no quien hereda un nombre, aunque el nombre pese y resuene. Esos son los patriotas de vitrina. La patria es propiedad común, no es herencia privada.
Patriota es quien labra, quien enseña, quien asiste, quien deja para el prójimo un poco más de gloria
Hay un patriotismo de museo: cuida el retrato, el apellido y el sillón. Necesita que la patria sea chica para que su retrato se vea grande.
Hay otro patriotismo, de taller, no pregunta quien hizo la casa, pregunta si la casa sirve para todos. No custodia cenizas, alimenta el fuego.
La patria no es de los que llegaron primero; es de los que quedan a trabajar en ella. Patria es la idea de un suelo compartido. La patria no se hereda en una escribanía, se gana en la calle, cada mañana.
"Patriota no es el que grita más fuerte, ni el que se cuelga un blasón. Patriota es quien se queda".
El patriotismo no es el amor al pasado: es responsabilidad por el futuro. No es decir "Esta tierra es mía" es decir esta tierra nos toca.
Patriota es la decisión, patriotismo es el precio, porque a la Patria hay que sostenerla.
Los patriotas no son los que gritan viva la Patria; sino los que hacen que valga la pena vivir en ella
La Patria no está atrás en lo que fuimos; está adelante en lo que nos debemos...
Es la gente capaz de hacer el aguante y jugarse a fondo. Y cuando esto se hace bien, no necesita que le juren lealtad,
Unos heredaron el nombre de la patria, otros le ponen el cuerpo todos los días.
La Patria real es el acuerdo entre los dos, cuando los poderosos dejan de mirar para arriba, y los demás dejan de ser invisibles.
* María Cristina Garros Martínez es una abogada especialista en derecho administrativo y ambiental, e integrante activa de la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (FUNDAPAZ). Fundadora del Instituto de Derecho Ambiental y Sustentabilidad de la Universidad Católica de Salta (IDEAS de la UCASAL).