inicia sesión o regístrate.
Un audaz ladrón, armado con un cuchillo, que había ingresado a robar en un drugstore ubicado en el centro de Metán, a plena luz del día, que había tratado de llevarse $400 mil en efectivo, pero fue encerrado por los empleados y luego reducido y golpeado por vecinos que lo entregaron a la Policía, fue condenado a tres años de prisión de ejecución efectiva.
El Ministerio Público Fiscal de Salta informó oficialmente que el fiscal penal 2 de Metán, Gonzalo Gómez Amado, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia flexible y multipropósito en la que, con el reconocimiento de los hechos por parte del acusado y el acuerdo de las partes, se arribó a un juicio abreviado para Enzo Nahuel Sosa Frías, de 26 años, por el violento robo ocurrido en un comercio de esa ciudad y otros delitos que se le atribuían.
El juez Mario Dilascio homologó el acuerdo y lo condenó a tres años de prisión de ejecución efectiva, por los delitos de robo agravado por el uso de armas y daños, en concurso real, correspondientes al hecho principal, a los que se acumularon tentativa de hurto, robo y lesiones, hurto y robo, por episodios anteriores.
El hecho principal por el que recibió la condena ocurrió el pasado 30 de agosto, a alrededor de las 15.30 en el comercio denominado “Como caído del Cielo” que se encuentra ubicado en la esquina de la avenida 9 de Julio y la calle Santa Fe, donde el ladrón ingresó y comenzó a exigir la entrega de dinero a los gritos, ante la sorpresa de una jovencita y un joven que estaban atendiendo en el local.
Como los chicos no accedieron el sujeto, de 26 años y con domicilio en Metán, se puso violento, extrajo un cuchillo con el que comenzó a amenazarlos de muerte y a golpear con el elemento contra el mostrador. En ese momento los empleados decidieron salir rápidamente por uno de los costados, porque el sujeto les tiraba cuchillazos, y cerraron la puerta de acceso.
Luego el delincuente se fue a la caja registradora de donde sustrajo más de $400 mil y cuando quiso salir se alteró porque la puerta estaba cerrada, comenzó a tratar de abrirla, rompió a golpes de puño uno de los vidrios, hasta que la forzó y logró salir a la calle. Pero los empleados habían pedido ayuda a los gritos y acudieron vecinos y personas que pasaban por el lugar, quienes redujeron al ladrón, que se puso muy violento y luego se lo entregaron a efectivos de la Policía, sobre la calle Santa Fe, donde lo tenían inmovilizado.
El delincuente recibió algunos golpes y también le arrojaron gas pimienta en los ojos porque pretendía escaparse de la gente que solidariamente ayudó a los jóvenes que trabajan en el drugstore. La Policía también secuestró la moto del acusado que había dejado cerca del lugar con la patente tapada con una bolsa para que no identificaran al propietario. Los efectivos llegaron rápido porque un móvil circulaba por la zona en ese momento.