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Desde la Policía y las áreas municipales de Tránsito advirtieron sobre la gravedad de estas conductas que produjeron en los últimos días cantidades de personas lesionadas y altísimos costos materiales.
Todo esto a pesar a los controles que se realizan en calles y rutas. La imprudencia al volante parece haber alcanzado niveles alarmantes en el Valle de Lerma. Durante los primeros quince días de octubre, una sucesión de siniestros viales dejó al descubierto una problemática que preocupa.
Conductores que circulan ebrios protagonizan siniestros viales que ponen en peligro tanto sus propias vidas como las de terceros. Hasta el momento no hubo víctimas fatales, pero los lesionados de todo tipo, son más de una docena.
Los hechos se repiten en rutas provinciales, accesos urbanos y calles de distintas localidades. Rosario de Lerma, El Carril y Campo Quijano aparecen entre los puntos donde se registraron episodios de estas características.
"Lo que más inquieta son las graduaciones de alcohol en sangre detectadas. Mientras que años atrás una alcoholemia de 1,5 gramos por litro ya representaba un cuadro severo para conducir, durante las últimas semanas se registraron valores superiores a los 3 gramos por litro de sangre", contó Walter Torres, Director de Tránsito de la Municipalidad de Rosario de Lerma.
El dato adquiere gravedad si se considera que en Salta rige la tolerancia cero de alcohol para conducir. Sin embargo, la prohibición legal y los operativos preventivos no parecen suficientes para controlar el flagelo.
Uno de los episodios más graves ocurrió a principios de octubre sobre la ruta provincial 36, en el tramo que comunica Campo Quijano con Rosario de Lerma. Allí una camioneta protagonizó un violento vuelco que terminó con sus dos ocupantes hospitalizados. Cuando se realizaron las actuaciones correspondientes, el resultado del test de alcoholemia del conductor sorprendió por su magnitud: 3,592 gramos de alcohol por litro de sangre. Su acompañante, igual.
En El Carril, durante un mismo fin de semana se registraron tres siniestros viales con motocicletas. Según informó el subcomisario Waldo Morales, el viernes una colisión entre dos motos dejó a una mujer lesionada, mientras que esa noche, en Juan Carlos Dávalos y Belgrano, otro motociclista fue embestido por un auto cuyo conductor se dio a la fuga. El domingo a la madrugada, dos motocicletas chocaron en inmediaciones del segundo puente de la ruta nacional 68, con dos personas heridas. Uno de ellas ebria.
En Campo Quijano, otro siniestro involucró a un camionero quien conducía con una elevada graduación alcohólica y colisionó con una moto. Ambos episodios refuerzan la preocupación por los conductores alcoholizados en el Valle de Lerma.
Atropello masivo y siniestros con ebrios
En Cerrillos, otro grave siniestro vial ocurrido el 30 de septiembre dejó 13 personas heridas, luego de que un hombre de 80 años perdiera el control de su automóvil y embistiera a un grupo de peatones sobre la vereda de avenida General Güemes.
A doce días del hecho, Carolina Vanesa Chilo, vecina de El Carril, la víctima más afectadas, continúa internada con fracturas en ambos tobillos y deberá someterse a una nueva intervención quirúrgica. Su familia inició acciones legales para determinar las responsabilidades. A diferencia de los otros casos registrados, el conductor dio negativo a la alcoholemia. Pero a alguien se le ocurrió expender un carné de conducir a una persona de 80 años con evidentes problemas de salud.