PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
18°
15 de Marzo,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Denuncian una pelea grave entre oficiales penitenciarios

Medios del norte provincial afirman que hubo nocaut para un alcaide. La causa del grave incidente no se conocieron, pero versiones sobran.
Domingo, 15 de marzo de 2026 01:37
La cárcel de Tartagal, testigo de un supuesto encuentro de pugilato entre oficiales penitenciarios.

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Medios de comunicación del norte provincial difundieron en las últimas horas una escandalosa situación ocurrida en el interior de la Unidad Carcelaria N°5 de Tartagal, perteneciente al Servicio Penitenciario de la Provincia.

Las primeras crónicas hicieron hincapié en un presunto conflicto laboral que habría derivado en una pelea entre dos integrantes de la fuerza y que terminó con uno de ellos hospitalizado. Según trascendió, un alcaide de la unidad penitenciaria habría sufrido una fractura de mandíbula tras recibir un golpe durante un enfrentamiento con un subalterno.

De acuerdo con las versiones que circularon en distintos medios, el jefe penitenciario debió ser atendido inicialmente en el hospital público de Tartagal y posteriormente habría sido derivado a la ciudad de Salta para continuar con su tratamiento.

Hasta el momento, la información no fue confirmada oficialmente por el Servicio Penitenciario ni se informó si el subalterno involucrado fue detenido o si se inició algún procedimiento disciplinario interno.

Medios de Orán señalaron que el episodio habría sido el punto final de un conflicto que venía arrastrándose desde semanas anteriores. Según publicó el portal informativo ElCaudillo.com.ar, el enfrentamiento habría tenido su origen el 21 de febrero, cuando el oficial subadjutor informó a sus superiores que estaba siendo víctima de burlas, amenazas y faltas de respeto por parte del alcaide.

La intención del oficial, según esa versión, habría sido evitar que el conflicto escalara y resolver la situación dentro de la cadena de mando. Sin embargo, personal penitenciario citado por ese medio aseguró que durante los días siguientes las provocaciones continuaron sin que se adoptaran medidas para frenar el enfrentamiento.

El punto de mayor tensión se habría registrado el 10 de marzo por la mañana, cuando el alcaide ingresó a la oficina donde se encontraba el subadjutor y lo habría amenazado antes de retirarse. Testigos indicaron que en ese momento el jefe habría pronunciado una frase intimidatoria contra el subordinado.

Horas más tarde, cerca de las 20.40, ambos volvieron a cruzarse dentro del establecimiento penitenciario. Según los testimonios citados por los medios locales, el alcaide se habría aproximado nuevamente de manera agresiva y el subadjutor decidió defenderse.

La discusión terminó en una pelea dentro del penal que dejó al jefe en el suelo. Durante el enfrentamiento, el subadjutor habría respondido al alcaide cuestionando las faltas de respeto que, según su versión, venía sufriendo.

Como resultado de la riña, el alcaide habría sufrido una fractura de mandíbula, lesión por la cual debió recibir atención médica. Según trascendió, posteriormente habría anunciado su intención de presentar una denuncia contra el subadjutor.

Tras el episodio, las versiones sobre lo ocurrido comenzaron a multiplicarse y el hecho tomó distintas interpretaciones dentro del ámbito penitenciario y en medios del norte provincial.

Hasta el momento no hubo un pronunciamiento oficial del Servicio Penitenciario de Salta sobre lo sucedido, mientras continúan circulando distintas versiones sobre el origen del enfrentamiento.

Fin de la novela "intramuros"

Las fuentes del norte de la provincia aseguraron que tras los golpes y las bravuconadas de uno y otro lado todo parecía que iba quedar intramuros el escándalo, sin embargo afirman fuentes de Tartagal que al día siguiente, el 11 de marzo, el oficial de menor rango -supuesto agresor- se presentó a cumplir servicio como todos los días, pero fue notificado que había sido apartado de sus funciones y posteriormente firmó su pase a disponibilidad, mientras que el alcaide no se presentó a trabajar y solicitó carpeta médica.

 

 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD