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Pichanal: expectativa por la declaración de un menor

El juicio por el homicidio del puestero expuso aristas vinculadas al narcotráfico que no fueron investigadas. Los defensores de los imputados se muestran optimistas.
Jueves, 09 de abril de 2026 01:33
Víctor Hugo Salvatierra, acusado del crimen.

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Tres jóvenes llevan tres años detenidos por el crimen del puestero César "Kino" Almaraz y sus defensores aguardan con expectativa la declaración de un menor de edad, considerada clave para intentar desarmar la acusación de homicidio agravado que los mantiene privados de su libertad. El juicio oral se desarrolla en la ciudad de Orán.

El hecho ocurrió el 1 de octubre de 2022, cuando un llamado al sistema de emergencias 911 alertó sobre el hallazgo del cuerpo sin vida de Almaraz en la Ruta Nacional 34, entre Pichanal y Colonia Santa Rosa. La víctima presentaba signos de extrema violencia: había sido decapitado.

A lo largo de varias jornadas de debate, los testimonios escuchados hasta el momento no lograron consolidar la acusación inicial contra los imputados. Sí surgieron antecedentes de episodios violentos previos al homicidio en los que habrían participado algunos de ellos, pero no todos. Además, durante el juicio se expusieron elementos que indican que la zona estaba atravesada por actividades vinculadas al narcotráfico a gran escala, y la investigación quedó envuelta en denuncias por amenazas, presiones, golpizas y presunta manipulación de testigos, incluso con participación policial.

En este contexto, cobra relevancia la declaración pendiente de un menor, que podría aportar datos determinantes sobre lo ocurrido.

El desarrollo del juicio también dejó al descubierto fuertes inconsistencias en la acusación fiscal. La situación comenzó a tambalear cuando el principal testigo de la causa, Iván Salazar, se retractó de su declaración inicial. En 2022, había asegurado que uno de los imputados le confesó el crimen, lo que derivó en la detención de los acusados.

Sin embargo, el 17 de febrero de 2023, Salazar amplió su testimonio y sostuvo que todo lo dicho anteriormente era falso. Afirmó que fue instruido sobre qué declarar por dos conocidos (Monchi y Jacinto) y dos policías del GAP, bajo presión. Esta versión fue ratificada nuevamente el 30 de marzo de 2026, en plena audiencia pública.

En su última declaración, el testigo aseguró que fue llevado drogado y amenazado al momento de brindar su testimonio inicial. También recordó las intimidaciones recibidas y asumió las consecuencias legales de sus dichos.

Detenidos purgan años de prisión y claman inocencia. Testigos los desincriminaron, hondas contradicciones, móvil lejano y un crimen por decapitación, propio de los carteles.

Con este escenario, la causa atraviesa un momento decisivo. La declaración del menor aparece ahora como un elemento central para esclarecer lo sucedido y podría marcar un punto de inflexión en un proceso que, hasta el momento, dejó más dudas que certezas sobre la responsabilidad de los imputados.

El móvil, quizá sea blanco

Según uno de los acusados, el puesto de Kino Almaraz, cerca del río Colorado en Pichanal, era un lugar donde se enfriaban cientos de kilos de cocaína que debían ser trasladados a Mendoza. Afirmó que Almaraz tenía deudas por droga y que un tal "Jacinto" y su padre "Monchi" los incriminaron sabiendo en verdad quiénes fueron los asesinos y por qué. Hay dos nombres de sicarios y una presunción.

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