inicia sesión o regístrate.
La causa por el femicidio de Rosmery Aramayo Torres fue elevada a juicio tras una audiencia realizada en Tartagal, donde el juez Marcelo Alvarado rechazó los planteos de la defensa y consideró que existen elementos suficientes para avanzar a la instancia de debate oral.
El acusado, un hombre de 51 años, será juzgado como presunto autor del delito de homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género. Según la investigación, la víctima fue vista por última vez el 17 de enero del año pasado, cuando salió junto a su pareja desde Salvador Mazza hacia una ruta en dirección a Santa Victoria. Las cámaras de seguridad registraron el desplazamiento del vehículo, pero también el regreso del hombre solo al domicilio.
De acuerdo a los elementos reunidos, una vez en su casa el acusado lavó la camioneta y posteriormente se presentó en una dependencia policial para denunciar la desaparición de la mujer. Sin embargo, el cuerpo de Rosmery Aramayo Torres nunca fue encontrado, a pesar de los múltiples rastrillajes realizados en la zona del Chaco salteño.
Durante la audiencia de control de acusación, el Ministerio Público Fiscal presentó el conjunto de pruebas reunidas a lo largo de la investigación. La acusación está a cargo de los fiscales Gonzalo Vega, Pablo Cabot y Rafael Medina, quienes sostienen que el acusado llevó a la víctima hacia una zona del Chaco salteño, donde se presume que ocurrió el crimen.
La causa también incorpora testimonios clave, entre ellos el de una de las hijas de la víctima, quien declaró haber sido testigo de situaciones de violencia que su madre sufría por parte de su pareja durante los años de convivencia.
En ese contexto, la fiscalía sostiene que existía un historial de violencia de género a lo largo de más de dos décadas de relación, lo que fundamenta la calificación legal del hecho como femicidio.
Además, los investigadores detectaron inconsistencias en la versión inicial brindada por el acusado. En un primer momento, había señalado que la mujer decidió quedarse en Bolivia y no regresar, pero esa hipótesis fue desmentida por las pruebas recolectadas, que incluyeron registros de cámaras de seguridad y testimonios que lo ubican regresando solo al país.
La investigación también reconstruyó comportamientos considerados relevantes, como el movimiento apresurado de pertenencias en la camioneta y la intención de abandonar la localidad sin explicaciones claras, lo que derivó en su detención en las primeras etapas del proceso.
Si bien en un inicio la causa se investigó como desaparición de persona y luego como privación ilegítima de la libertad, con el avance de la investigación se consolidó la hipótesis de un homicidio agravado. El hijo de la pareja, que había sido vinculado en un primer momento, fue sobreseído, quedando el padre como único imputado.