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Una menor de 14 años generó alarma en las escuelas primarias Mariquita Sánchez de Thompson y Clara Linares, ubicadas en el barrio Intersindical, zona sur de la capital, al acercarse a alumnos de quinto grado con la excusa de intercambiar figuritas del Mundial y ofrecer pintadas en sus caras. Según los padres, la adolescente incluso los invitaba a reunirse en plazas a altas horas de la noche o a concurrir a domicilios particulares.
La situación se viralizó a través de audios de WhatsApp de madres y padres preocupados, en los que se mencionaba la presencia de un auto blanco con vidrios polarizados y la intervención de mujeres adultas que acompañaban a la menor, sin que en ningún momento retiraran a los niños. Este comportamiento generó temor en la comunidad educativa sobre la posible captación de menores.
Ante la preocupación de los padres, se realizaron reuniones con directivos de los colegios y supervisores del Ministerio de Educación. Está previsto un nuevo encuentro el viernes para continuar con el seguimiento de la situación.
Según informó Juan Posada, del área de prensa de la Policía de Salta, a Radio Salta, la intervención policial comenzó el lunes 8 de junio, cuando efectivos se presentaron en el lugar para dialogar con los padres autoconvocados. A partir de las denuncias, se radicaron 12 denuncias formales ante la Fiscalía Penal Juvenil, que ordenó la identificación de la menor, la prohibición de acercamiento a los alumnos y la notificación en presencia de su madre.
Las averiguaciones permitieron ubicar a la adolescente en un domicilio de la zona sur. Además, se determinó que la menor había logrado integrarse a grupos de WhatsApp de los alumnos, ganándose su confianza, y que en ocasiones ingresaba a las escuelas alegando ser novia de un estudiante para poder interactuar con ellos.
Si bien la Fiscalía Federal no consideró que los hechos constituyan un delito federal, la División Trata de Personas de la Policía de Salta mantiene un seguimiento preventivo y coordina acciones con las autoridades educativas para garantizar la seguridad de los alumnos.
Los padres destacaron su preocupación por la exposición de los niños a personas ajenas a la institución y la importancia de reforzar las medidas de cuidado dentro y fuera de las escuelas. La comunidad educativa continúa en alerta y trabaja junto a la policía y la fiscalía para que este tipo de situaciones no se repitan.