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El movimiento era constante. Entradas breves, salidas rápidas y escenas que se repetían a distintas horas del día. Para quienes viven en ese sector de Villa San Antonio, a tres cuadras de la zona del "Bajo", mencionado en más de una denuncia, no hacía falta demasiada explicación.
La Justicia condenó recientemente a ocho personas vinculadas a la agrupación "El Zaire", por venta de droga, tras una investigación que puso bajo la lupa esa dinámica que vecinos venían advirtiendo.
Las pesquisas fueron encabezadas por la Unidad Fiscal contra la Narcocriminalidad (UFINAR) y se iniciaron a partir de una denuncia anónima que advertía sobre la comercialización permanente de estupefacientes en el pasaje Los Infernales, por parte de la mencionada banda.
En consecuencia, Ismael Ramón Avendaño, Facundo José Nicanor Chaile, Ricardo Javier Escalante, Jorge Fermín Alejandro Chaile y Gerardo José Chocobar fueron condenados en un juicio abreviado por la jueza Gabriela Romero Nayar a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo. En tanto, Fredy Rutilio Chocobar recibió tres años de prisión efectiva; mientras que Alberto Orlando Chaile y Daniela Agustina Belén Choque fueron condenados a tres años de ejecución condicional con reglas de conducta.
El fiscal penal Leandro Flores representó al Ministerio Público Fiscal en el proceso abreviado, en el que la magistrada homologó el acuerdo entre las partes: los acusados reconocieron su responsabilidad en la comercialización de estupefacientes.
Tras llevar adelante tareas de campo, análisis de publicaciones en redes sociales y la verificación de información obtenida a través de nuevas denuncias que se incorporaron con el correr de los días, los investigadores lograron identificar perfiles vinculados a la agrupación "El Zaire" y reconstruir la dinámica de funcionamiento.
El domicilio señalado en la denuncia no era un punto aislado: registraba antecedentes por infracciones a la Ley 23.737, lo cual fue constatado por la Dirección General de Drogas Peligrosas (DGDP) de la Policía de Salta. A esto se sumaron testimonios de vecinos que señalaron a integrantes de la familia Chocobar y a otros miembros del grupo, lo que permitió ampliar la pesquisa hacia otros sospechosos y domicilios.
Las tareas de vigilancia e inteligencia terminaron de cerrar el cuadro. En reiteradas oportunidades, los efectivos observaron intercambios de dinero por pequeños paquetes. Cuando se demoró a compradores que se retiraban del lugar, se comprobó que transportaban envoltorios con pasta base.
El 13 de agosto pasado, seis viviendas de Villa San Antonio fueron allanadas. Durante los procedimientos se secuestraron más de 500 dosis de cocaína, marihuana, envoltorios de polietileno, balanzas grameras, municiones, dinero en efectivo y teléfonos celulares.
Los informes policiales, registros audiovisuales, fotografías, testimonios y procedimientos realizados con compradores resultaron determinantes para acreditar la actividad de comercialización de estupefacientes atribuida a los condenados.
Una zona vulnerable hace décadas
En ese sector de Villa San Antonio, en cercanías al "Bajo" la escena forma parte de una historia que se repite desde hace décadas. Considerado uno de los puntos más sensibles de la capital salteña, el lugar arrastra problemáticas vinculadas al narcomenudeo, el consumo y distintas economías informales en contextos de vulnerabilidad.
Los relatos vecinales coinciden en el tiempo: movimientos constantes, circulación a toda hora y conflictos que, en ocasiones, derivan en situaciones de violencia.