inicia sesión o regístrate.
Restos oseos encontrados en la zona del chaco salteño en inmediaciones al puesto denominado Curva de Juan -unos 60 kilómetros al este de la intersección de las rutas nacional 34 y provincial 54 - seran analizados por los cuerpos forenses, el CIF y enviados a los laboratorios de alta complejidad para determinar si pertenecen o no a Rosemary Aramayo Torres, la mujer oriunda de Salvador mazza que a mediados de enero del 2025 desapareció luego de haberse trasladado junto a su pareja hacia la zona del chaco Salteño.
El hallazgo de los restos óseos, según precisó el jefe de la Brigada de investigaciones N° 4 con asiento en Tartagal, el comisario Diego Aguirre "fue reportado el jueves en horas de la tarde por un poblador de la zona al sistema de emergencias 911. A partir de allí de forma inmediata se pasó la información a la fiscalía GAP (Graves atentados contra las personas) quien ya dispuso una serie de medidas. No podemos dar mayor información pero para determinar de manera fehaciente, primero si se tratan de restos humanos y luego a quien pertenecen, deberán trabajar los equipos científicos, de manera que es aún temprano decirlo más allá del trascendido" precisó.
El Tribuno consultó con el fiscal de graves atentados contra las personas Dr. Gonzalo Ariel Vega quien precisó que "si bien se han encontrado los restos oseos aún no podemos determinar a quien pertenecen. Después de una serie de medidas los equipos científicos deberán determinar si es posible recuperar material genético para realizar los estudios de ADN".
No obstante la prudencia de las agencias investigativas en Salvador Mazza se da por cierto que podría tratarse del cuerpo de Rosemary; en el lugar se habría encontrado una cuerda o cinto en la zona que correspondería al cuello de los restos encontrados pero un lógico hermetismo rodean al trabajo que dirige la fiscalía GAP.
Su desaparición
Rosemary Aramayo Torres desapareció a mediados del mes de enero del 2025 y la última vez que se vio una imagen de la mujer fue dentro de la camioneta doble tracción de José Miranda, su pareja por más de 22 años con quien tenía un hijo de 19 años en ese momento. Las imágenes los registraron a ambos dentro del vehículo, sobre la ruta nacional 34 cuando ingresaban hacia la provincial 54 que lleva a la vasta zona del chaco salteño.
Lo que la justicia pudo reconstruír es que Miranda regresó solo a Salvador Mazza en horas de la noche de ese mismo día, lavó el rodado y en la mañana siguiente reportó en la comisaría local que su mujer se habría ido a Bolivia con otra persona. El relato del sujeto que permanece detenido y acusado de la muerte de la mujer, no cerró en absoluto al punto que días más tarde también detuvieron al hijo de la pareja. De hecho la causa ya fue elevada para el juicio oral y público, otro detalle que tampoco pasó desapercibido por la coincidencia con el hellazgo de los restos óseos.
Ni un solo rastro
Durante varios meses, diversos rastrillajes se hicieron en la zona del chaco salteño y más precisamente en el paraje conocido como La Curva de Juan, sin que se hayan encontrado ni un solo rastro de la infortunada Rosemary. En uno de esos rastrillajes uno de los efectivos policiales se perdió en esa inhóspita y aplísima zona de la geografia norteña pero afortundamente fue localizado con la ayuda de vaqueanos y lugareños.
Los familiares de la mujer que se dedicaba al comercio por su parte realizaron diversas marchas pidiendo por el esclarecimiento del caso del que volvió a hablarse el jueves en la tarde cuando un lugareño reportó a la policía que había encontrasdo restos que para él eran humanos.
Posiblemente el aumento en el cauce del río Caraparí que desborda en diversos puntos del Chaco Salteño haya dejado al descubierto parte del cadáver que hasta el momento podría haber permanecido enterrado de allí la dificultad para localizarlo, pero todo sigue siendo materia de investigación.