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Una solicitud de viaje que parecía formar parte de una madrugada habitual de trabajo terminó en una violenta emboscada para una joven conductora en Salta. La mujer llegó con su motocicleta hasta un punto de encuentro en la zona de San Luis, pero en lugar de encontrarse con un pasajero fue sorprendida por dos hombres armados con cuchillos, quienes la obligaron a bajar del rodado y escaparon con el vehículo.
El hecho, ocurrido durante la madrugada del 16 de febrero, vuelve a poner sobre la mesa una preocupación que afecta a quienes generan ingresos mediante aplicaciones de transporte: delincuentes que aprovechan el funcionamiento de las plataformas para solicitar un viaje y lograr que la propia víctima llegue hasta el lugar elegido para cometer el robo.
La investigación avanzó durante los últimos meses y permitió identificar a los presuntos responsables. El Ministerio Público Fiscal de Salta informó este jueves 23 de julio que tres personas fueron imputadas en relación con el caso.
La citaron en San Luis y la esperaban con cuchillos
Según informó la Fiscalía, la víctima se encontraba trabajando como conductora de una plataforma de viajes cuando recibió una solicitud durante la madrugada.
La joven se trasladó hasta el punto indicado en la zona de San Luis para recoger al supuesto pasajero. Sin embargo, cuando llegó fue abordada por dos hombres.
Los sospechosos utilizaron armas blancas para amenazarla y obligarla a descender de su motocicleta.
La violencia del episodio no terminó allí. Mientras los agresores escapaban con el rodado, la conductora cayó y una de sus piernas quedó atrapada contra el escape caliente de la moto, por lo que sufrió lesiones.
Los delincuentes finalmente lograron huir con el vehículo.
Tres imputados por el robo a la conductora
La causa quedó en manos del fiscal penal de Rosario de Lerma en feria, Daniel Alejandro Escalante.
A partir del análisis de cámaras de seguridad, reconocimientos, informes de comparación facial y otras tareas investigativas, se logró identificar a dos jóvenes como los presuntos autores materiales del robo.
Un hombre de 20 años y un adolescente de 16 fueron imputados provisionalmente como coautores del delito de robo calificado por el uso de armas.
Pero durante la investigación apareció un tercer sospechoso.
Se trata de otro hombre de 20 años, acusado de haber adquirido presuntamente la motocicleta robada cuando sus números identificatorios ya habían sido adulterados.
Por este motivo fue imputado como supuesto autor de los delitos de receptación dolosa de elemento mal habido y adulteración de bien registrable.
Allanamientos y partes de motos secuestradas
El avance de la investigación derivó en una serie de procedimientos realizados el pasado 17 de julio.
Con órdenes de allanamiento solicitadas por el fiscal Escalante, se inspeccionaron los domicilios vinculados con los investigados.
Durante los procedimientos se secuestraron partes de motocicletas, motores y prendas de vestir que, según la investigación, podrían estar relacionadas con el robo sufrido por la joven.
Los elementos serán incorporados como prueba dentro de la causa.
Una modalidad que preocupa a los conductores de aplicaciones
El caso registrado en Salta tiene características similares a otros ataques ocurridos contra trabajadores de plataformas de viajes en diferentes puntos del país: una persona solicita un servicio y consigue que el conductor se desplace hasta una ubicación determinada, donde finalmente es sorprendido por delincuentes.
Esta maniobra suele ser denominada informalmente como el “falso viaje”.
Hace apenas unos días, el 21 de julio, un conductor de viajes en moto fue atacado en Villa Elvira, La Plata. Había llegado hasta una dirección después de recibir una solicitud mediante una aplicación cuando un delincuente armado lo golpeó y le sustrajo la motocicleta y el teléfono. La investigación señaló precisamente la modalidad del “falso viaje”.
También se investigó en La Plata a una banda acusada específicamente de robar motocicletas a trabajadores de aplicaciones. Uno de los episodios se produjo después de que un conductor aceptara una solicitud realizada por una supuesta pasajera y fuera sorprendido al llegar al lugar acordado.
En Mendoza también se registró en junio un ataque contra un chofer de una aplicación: tres personas solicitaron un viaje, abordaron el vehículo y posteriormente amenazaron al conductor con un cuchillo.
No existen, sin embargo, estadísticas nacionales oficiales que permitan determinar qué porcentaje de los conductores de Uber, DiDi u otras plataformas son víctimas de delitos. Los distintos casos judicializados sí muestran que el uso de solicitudes falsas aparece de manera reiterada en investigaciones policiales.
Por qué los motociclistas quedan especialmente expuestos
Para quienes realizan viajes en moto, el riesgo presenta una característica adicional: el vehículo con el que llegan a buscar al pasajero es también uno de los principales objetivos del delincuente.
El conductor circula solo, muchas veces durante la noche o la madrugada, debe trasladarse hasta ubicaciones indicadas por desconocidos y depende permanentemente de su teléfono celular para recibir pedidos, utilizar el GPS y comunicarse con los usuarios.
En el caso ocurrido en San Luis, el ataque se produjo justamente cuando la joven acudió a recoger al supuesto pasajero.
Las propias plataformas incorporaron herramientas para intentar reducir estas situaciones.
DiDi informa que aplica distintos métodos de verificación de pasajeros y permite a los conductores conocer antes de aceptar un viaje datos como la calificación, cantidad de viajes, punto de encuentro y destino. También identifica zonas consideradas riesgosas e incluso restringe pedidos desde o hacia sectores de alta incidencia.
Uber Moto cuenta entre sus herramientas de seguridad con verificación mediante PIN, RideCheck, botón de emergencia 911, opción para compartir el viaje, contactos de confianza y soporte durante las 24 horas.
Aun con estas herramientas, el episodio ocurrido en San Luis muestra el grado de exposición de quienes trabajan en las calles y aceptan viajes hacia puntos donde desconocen qué pueden encontrarse.
En este caso, cinco meses después del asalto, el avance de la investigación permitió identificar a los presuntos autores y llegar además hasta quien habría recibido la motocicleta con sus números de motor y cuadro adulterados.