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El robo de su camioneta Toyota Hilux terminó de encender un reclamo que, según aseguró, viene planteando desde hace tiempo. El intendente de Salvador Mazza, Gustavo Subelza, realizó un fuerte diagnóstico sobre la inseguridad que atraviesa la localidad y sostuvo que lo ocurrido con su vehículo no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de una problemática que afecta cotidianamente a los vecinos de la frontera. Para graficar la situación recordó además que anteriormente le incendiaron un local de su propiedad muy cerca de una dependencia policial. “¿Qué le queda a la gente si a una cuadra de la comisaría queman un local y a dos cuadras roban una camioneta?”, planteó el jefe comunal, al reclamar respuestas concretas de las autoridades.
En declaraciones a Infopocitos, Subelza aseguró que después del robo no recibió novedades concretas sobre el paradero de la Hilux y admitió que prácticamente perdió las expectativas de recuperarla. “Novedad no tengo ninguna. Ese día se comunicaron conmigo y después no se comunicó nadie más. Si vos me preguntás si tengo esperanza de recuperar la camioneta, no tengo esperanza”, afirmó. Y agregó: “Decime cuántas camionetas se han robado, cuántas se han recuperado. Ni el 0,5%”. Su cuestionamiento se produjo mientras continúa abierta la investigación para determinar quiénes participaron del asalto y cómo lograron trasladar rápidamente el vehículo hacia la frontera con Bolivia.
El robo ocurrió en un lavadero de Salvador Mazza, donde delincuentes armados redujeron al trabajador que se encontraba en el lugar y escaparon con la camioneta. La investigación permitió reconstruir que el vehículo tomó posteriormente dirección hacia la zona de El Sauzal y habría cruzado hacia territorio boliviano. La Hilux fue detectada horas después por cámaras en Yacuiba, pero posteriormente se perdió su rastro. La pesquisa también analiza la posible actuación coordinada de personas de ambos lados de la frontera y la existencia de información previa sobre la ubicación del vehículo.
“A una cuadra quemaron mi local y a dos cuadras robaron mi camioneta”
Subelza fue especialmente crítico al hablar de la cercanía entre los lugares donde sufrió ambos hechos y las dependencias policiales. “La camioneta la robaron a dos cuadras de la comisaría”, remarcó. Luego recordó el incendio de su local y amplió el reclamo hacia los barrios más alejados del centro de Salvador Mazza: “¿Qué le queda a la gente de Nueva Esperanza? ¿Qué le queda a la gente de Monte Sinaí, de Ferro, de Belgrano? Si a una cuadra de la Policía quemaron un local y a dos cuadras robaron una camioneta, ¿qué le queda a la gente?”.
El intendente insistió en que su reacción no obedece únicamente a que esta vez el delito afectó directamente su patrimonio. “No es que estaba caliente. Me pongo en el lugar de cada vecino”, señaló. También rechazó anticipadamente las críticas de quienes pudieran sostener que ahora cuestiona la inseguridad porque fue víctima de un robo. “No quiero que aparezcan los dos o tres de siempre a decir ‘ahora se queja porque le tocaron a él’. No. Me quemaron el local, me pasaron un montón de cosas más y lo padezco porque todos los días ando en la calle”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que es él quien debe enfrentar diariamente el reclamo de los vecinos cuando sufren robos. “Después soy yo el que le pone la cara a toda esa gente. Porque la gente, con razón, con lo que cuesta hoy en día, con el sacrificio que cuesta comprarse algo, viene alguien y se lo saca de esa manera”, manifestó. Según Subelza, la sucesión de hechos delictivos está generando una sensación de vulnerabilidad que obliga a los vecinos a modificar hábitos cotidianos por temor a perder sus bienes.
Robos de cables y daños al patrimonio municipal
El intendente también puso como ejemplo los reiterados robos que sufre la infraestructura municipal. Según señaló, en el sector del monolito de Fernanda “Chiquita” Ruiz, los cables fueron sustraídos en numerosas oportunidades. “Dieciséis veces se robaron los cables. Dieciséis veces”, afirmó. Para Subelza, cada uno de esos hechos obliga al municipio a volver a invertir recursos en reparaciones y reposiciones.
“Nos están fundiendo. Nosotros no sabemos de dónde sacar plata para volver a comprar. Hacemos una plaza y nos roban todo”, cuestionó. Acto seguido, preguntó por la respuesta de las áreas encargadas de prevenir e investigar estos delitos: “¿Dónde está la Brigada? ¿Dónde está todo?”. Y remarcó que no le interesa preservar relaciones personales o políticas si eso implica dejar de señalar los problemas de seguridad de la localidad.
“A mí lo que me importa es vivir en un pueblo seguro, que nuestros hijos y los amigos de nuestros hijos puedan salir a la calle seguros”, sostuvo. Para Subelza, la situación llegó a un punto en el que los vecinos tienen que estar permanentemente pendientes de sus vehículos o bienes. “No puede ser que tengamos que estar pendientes de si llevamos la camioneta o un vehículo al lavadero, o que tengamos que quedarnos sentados afuera cuidándolo”, cuestionó.
Reclamo por más policías y patrullaje
Entre las respuestas que considera necesarias, el intendente pidió más presencia policial, mayor cantidad de efectivos y patrullajes permanentes. También formuló una dura crítica sobre la organización de algunas dependencias de la zona y afirmó que hay responsables policiales que se ausentan durante los fines de semana.
“Yo creo que acá hace falta un poco más de patrullaje, hace falta más personal. No me importa, hermano, se enoje quien se enoje. Hay comisarios que el jueves se van y vuelven el lunes”, aseguró. Y agregó: “Entonces que el Ministerio tome las medidas que tenga que tomar, que haga lo que tenga que hacer”.
Subelza sostuvo que su obligación como intendente es plantear públicamente estos reclamos aunque generen malestar. “Yo soy de Salvador Mazza, vivo y defiendo mi pueblo toda la vida. Y no lo hago porque me ha tocado a mí. Esto yo lo vengo diciendo, esto no puede ser”, remarcó.
Las críticas a la Justicia
Las críticas del intendente también alcanzaron al funcionamiento judicial. Sin mencionar específicamente a qué funcionario hacía referencia, cuestionó situaciones en las que personas acusadas de cometer delitos recuperan rápidamente la libertad y, según denunció, posteriormente vuelven a intimidar a las víctimas.
“El día que la Justicia empiece a actuar de otra forma, que se acaben los fiscales que dejan entrar y salir a los delincuentes, quizás las cosas cambien”, sostuvo. Luego planteó: “Hay un fiscal donde entran y al otro día salen. Y el que sale va y le toca la puerta al que le robó y le dice ‘no me denuncies más’. Vas a ampliar la denuncia y al ratito te vuelven a amenazar”.
Subelza aseguró incluso que existen vecinos nacidos en Salvador Mazza que terminaron alejándose de la localidad por situaciones de inseguridad y amenazas. “Hay gente del pueblo, nativa del pueblo, que se tuvo que ir a vivir a otro lado. Y yo no tengo miedo de decirlo”, manifestó.
En paralelo, la investigación por el robo de la Hilux continúa bajo intervención del fiscal penal Jorge Armando Cazón, quien reconstruyó la forma en que actuaron los delincuentes y el recorrido utilizado para trasladar la camioneta hacia Bolivia. La causa analiza además movimientos de vehículos y motocicletas que podrían haber formado parte de una maniobra organizada para garantizar el escape.
La frontera y el cruce hacia Bolivia
Para Subelza, la particular ubicación de Salvador Mazza obliga a pensar una estrategia de seguridad diferente. La cercanía con Bolivia permite que un vehículo robado pueda abandonar rápidamente territorio argentino, algo que quedó expuesto nuevamente con su Hilux.
El intendente también cuestionó la efectividad de los controles del lado boliviano. “Acá pasan y pasan camionetas. ¿Cuándo escuchaste vos que la Policía boliviana haya recuperado una camioneta de acá? Nunca”, afirmó. Para el jefe comunal, esa realidad facilita el accionar de organizaciones dedicadas al robo y traslado de vehículos hacia el otro lado de la frontera.
La pesquisa por su camioneta apunta precisamente hacia esa dirección. Luego del asalto, la Hilux habría tomado caminos alternativos hasta llegar al sector fronterizo y fue posteriormente observada en Yacuiba. Desde entonces, no hubo información oficial sobre su recuperación.
Subelza volvió a cuestionar el Plan Güemes
El jefe comunal también volvió a plantear sus críticas respecto del Plan Güemes, aunque aclaró que su cuestionamiento no pasa exclusivamente por la llegada de fuerzas federales sino por la necesidad de que la estrategia esté acompañada de recursos, presencia permanente y alternativas económicas para la población fronteriza.
“Yo no me quejé del Plan Güemes. Yo dije: ¿cómo no trajeron un Plan Güemes, un Plan San Martín, un Plan Belgrano? O nos traen una fábrica, trabajo genuino”, expresó. Subelza recordó que la decisión de implementar ese esquema pertenece al Gobierno nacional y remarcó: “De mí no depende que traigan el Plan Güemes o no lo traigan. Son decisiones que tiene un presidente. Yo estoy muy por debajo”.
Su cuestionamiento apuntó especialmente a los resultados concretos. “Lo anunciaron con bombos y platillos. ¿Y qué solucionó?”, planteó, antes de criticar la falta de recursos que, según aseguró, atraviesan miembros de las fuerzas desplegadas en la zona.
“Nos vienen a vender pescado podrido”, lanzó en otro tramo de sus declaraciones. Para Subelza, el problema no se resuelve con anuncios ni con refuerzos temporales que aparecen inmediatamente después de un hecho delictivo.
“No sirve un operativo de dos días”
El intendente insistió en la necesidad de establecer una coordinación permanente entre las fuerzas provinciales, federales y los distintos organismos con actuación en la frontera.
“La cosa es que trabajemos coordinadamente, pero que sea un trabajo real. No que pasa un hecho de inseguridad y hacen un operativo de dos días. ¿De qué nos sirve?”, planteó.
En ese sentido, también respaldó la necesidad de contar con tecnología y un sistema de emergencias más robusto. “Si acá hace falta un 911, hay que hacer el 911”, expresó. Al mismo tiempo, cuestionó que se argumente que las fuerzas federales carecen de recursos: “Si no tienen recursos, entonces el Gobierno tiene que darles lo que necesitan”.
Subelza sostuvo que Salvador Mazza debe recibir un tratamiento acorde con su relevancia estratégica. “Nosotros vivimos en una de las fronteras más importantes. Entonces que nos empiecen a tratar como la frontera más importante”, reclamó.
“No voy a permitir que esto se convierta en tierra de nadie”
En uno de los tramos más contundentes de sus declaraciones, el intendente advirtió que continuará reclamando respuestas incluso si eso genera enfrentamientos políticos o institucionales.
“No voy a permitir que esto se convierta en tierra de nadie. No lo voy a permitir, me cueste lo que me cueste”, afirmó. Incluso aseguró que no se aferra al cargo: “Si yo mañana tengo que renunciar, no tengo problema. Porque a mí la política, con lo que ya hice, me siento realizado”.
Subelza sostuvo que después del robo recibió llamados del gobernador Gustavo Sáenz y de varios ministros, aunque remarcó que la preocupación debe transformarse en medidas concretas y sostenidas en el tiempo. Además, explicó que su exposición pública tiene como objetivo defender a los vecinos y no preservar vínculos personales con funcionarios.
“No me importa tener amistad con nadie. Yo no vine a hacer amigos”, sintetizó. Y cerró con una definición sobre el sentido de su reclamo: “Yo solamente vine para que el día de mañana ningún vecino del pueblo me apunte”.