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La investigación por el ataque a tiros contra Nadia Shirley Beller Delgado en Bolivia abrió un inesperado capítulo en Argentina. Desde la clínica donde permanece internada, la abogada y analista política boliviana realizó una serie de graves acusaciones contra su expareja Fernando Cerimedo y volvió a colocar al consultor político en el centro del escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Según aseguró Beller en declaraciones difundidas este martes por Radio Rivadavia, Cerimedo le habría confesado que él y su esposa, Natalia Basil, participaron de la filtración de los audios que desencadenaron la investigación por presuntas coimas dentro del organismo.
“Ellos sí filtraron los audios para que caiga la corrupción de Milei y de la hermana de Milei, eso lo tengo grabado y él sabe que lo tengo grabado”, sostuvo Beller durante la entrevista. La mujer afirmó que la conversación surgió mientras discutía con Cerimedo sobre Natalia Basil y sobre lo ocurrido en ANDIS. De acuerdo con su relato, cuando ella cuestionó a Basil, Cerimedo habría salido en defensa de su esposa y le habría asegurado que había intervenido en la divulgación de las grabaciones. Beller reiteró que conserva ese diálogo: “Él sabe que yo eso lo tengo grabado”. La afirmación adquiere relevancia porque el origen y el recorrido de los audios atribuidos al entonces titular de ANDIS, Diego Spagnuolo, constituyeron desde el comienzo uno de los interrogantes que rodearon el expediente.
La acusación aparece además en un contexto especialmente delicado para Cerimedo. El consultor argentino fue detenido este martes en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra cuando se disponía a viajar hacia Buenos Aires, mientras las autoridades bolivianas investigan si tuvo alguna participación en el ataque contra Beller. La Policía de Bolivia confirmó que trabaja sobre distintas hipótesis y señaló como una de las líneas de investigación la relación sentimental que ambos habían mantenido. Reuters informó que los atacantes llegaron vestidos como repartidores y escaparon en motocicleta. Hasta el momento, Cerimedo no fue condenado por el ataque y su eventual responsabilidad permanece bajo investigación.
Qué dijo Beller sobre Cerimedo, Natalia Basil y los audios de ANDIS
El relato de Beller aporta un elemento nuevo a una trama que comenzó mucho antes del ataque en Bolivia. Según contó, cuando inició su relación con Cerimedo sabía que estaba casado, aunque él le habría asegurado que estaba separado de Natalia Basil, madre de sus hijos. Con el correr de los meses, dijo haber descubierto mensajes entre ambos y comenzó a reclamarle explicaciones no solo sobre su situación sentimental, sino también sobre ANDIS.
Fue en una de esas conversaciones, siempre de acuerdo con la versión de Beller, cuando apareció el tema de los audios. “Él me cuenta muchas cosas, como que ellos sí filtraron los audios”, afirmó. Luego reconstruyó el diálogo que habría mantenido con Cerimedo: ante un cuestionamiento suyo hacia Basil, el consultor habría respondido que ella no era corrupta porque habría sido precisamente una de las personas que filtraron las grabaciones para exponer lo que ocurría dentro del Gobierno.
La declaración es particularmente sensible porque Natalia Belén Basil efectivamente ocupó un cargo jerárquico dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad. Una decisión administrativa publicada en el Boletín Oficial la designó, a partir del 1 de abril de 2024, como directora nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas de ANDIS. La documentación oficial confirma que ejerció funciones dentro del organismo que posteriormente quedó involucrado en la investigación por presuntas irregularidades.
Su presencia dentro de la estructura de ANDIS también quedó registrada meses después en información oficial del Gobierno nacional. En agosto de 2024 participó como directora nacional en una asamblea del Consejo Federal de Discapacidad, donde expuso sobre la situación de las pensiones en el país.
Cerimedo ya había declarado por la causa ANDIS
Fernando Cerimedo no aparece por primera vez relacionado con el expediente. En septiembre de 2025 declaró como testigo ante la Justicia federal y relató conversaciones que había mantenido con Diego Spagnuolo, entonces una figura central del caso. Su declaración resultó relevante porque incorporó al expediente información independiente del contenido de los audios que habían provocado el escándalo.
Según trascendió entonces de su testimonio, Cerimedo sostuvo que Spagnuolo comenzó a hablarle desde 2024 de un supuesto mecanismo de retornos relacionado con compras realizadas en el ámbito de ANDIS. También declaró que el exfuncionario le había mencionado a dirigentes del Gobierno y que le había contado que había transmitido sus preocupaciones al presidente Javier Milei. La investigación judicial buscaba establecer si existió efectivamente un esquema de pagos indebidos y qué funcionarios o empresarios podían haber participado.
La importancia de la declaración de Cerimedo radicó precisamente en que, según fuentes judiciales citadas en aquel momento, su relato coincidía en aspectos sustanciales con lo que se escuchaba en los audios atribuidos a Spagnuolo. Es decir, Cerimedo declaró que el exdirector de ANDIS ya le había contado previamente hechos similares a los que posteriormente aparecieron en las grabaciones.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre haber conocido previamente esas versiones y haber participado de la grabación o difusión del material. Cerimedo negó ante medios haber grabado a Spagnuolo, según publicó La Nación al reconstruir su declaración. La nueva acusación formulada por Nadia Beller va más allá: sostiene que Cerimedo y Basil habrían participado de la filtración y asegura disponer de una grabación que respaldaría su afirmación. Esa supuesta evidencia no fue hasta ahora incorporada públicamente a la causa ni sometida a una pericia judicial conocida.
“Él sabe que yo conozco muchas cosas”
Beller vinculó además la información que afirma poseer con el ataque que sufrió en Santa Cruz de la Sierra. Según su denuncia, Cerimedo habría tenido motivos para intentar silenciarla porque ella conocía información sensible y había decidido denunciar supuestas agresiones sufridas durante la relación.
“Porque él sabe que yo conozco muchas cosas y porque yo le dije que iba a denunciar las agresiones”, respondió cuando le preguntaron por qué sospecha que Cerimedo pudo haber estado detrás del atentado. También afirmó que anteriormente habría sido golpeada por él cuando lo confrontó por otra supuesta infidelidad.
“Yo estoy segura de que ha sido él”, sostuvo Beller al referirse a la presunta autoría intelectual del ataque. Y añadió: “Cuando yo le dije que lo iba a denunciar, me pidió tiempo. Ahora entiendo que era tiempo para organizar y matarme”. Se trata de acusaciones que forman parte de su denuncia y que deberán ser investigadas por las autoridades bolivianas.
Beller también acusó a Cerimedo de supuestas maniobras de lavado de dinero en Bolivia, aunque no presentó públicamente detalles suficientes para establecer el alcance de esa denuncia. Además, afirmó estar embarazada de aproximadamente cuatro semanas y sostuvo que Cerimedo sería el padre.
La abogada manifestó temor por su seguridad después del ataque. “No me siento segura en mi país, estoy con la plena certeza de que va a mandar gente que termine de hacer lo que no hicieron”, declaró, y cuestionó las medidas de protección que recibió mientras permanece internada.
Qué investiga la causa por las presuntas coimas en ANDIS
La causa argentina comenzó después de la difusión de grabaciones atribuidas a Diego Spagnuolo, en las que se hablaba de un presunto esquema de retornos vinculado con compras de medicamentos realizadas a través de la Agencia Nacional de Discapacidad. El expediente quedó en manos del fiscal federal Franco Picardi y del juez federal Sebastián Casanello. En septiembre de 2025, Picardi rechazó un pedido para anular la investigación y sostuvo que se analizaban posibles maniobras de corrupción de funcionarios públicos.
El caso tuvo impacto político porque en las grabaciones aparecían referencias a funcionarios del Gobierno nacional y a empresarios vinculados con proveedores del Estado. A partir de allí se realizaron distintas medidas judiciales, entre ellas declaraciones testimoniales, análisis de documentación y peritajes sobre dispositivos electrónicos.
En ese expediente, Cerimedo quedó situado en una posición singular: era una persona cercana a Spagnuolo, su esposa trabajaba en ANDIS y él terminó declarando bajo juramento sobre conversaciones previas con el exfuncionario. Ahora, casi un año después, la acusación de Nadia Beller suma otro elemento que podría adquirir relevancia si efectivamente entrega las grabaciones que dice poseer y si la Justicia logra verificar su autenticidad.
Por ahora, no está probado que Cerimedo o Natalia Basil hayan filtrado los audios de ANDIS. Lo que existe es la acusación pública de Beller y su afirmación de que cuenta con una grabación que, según ella, respaldaría esa versión. La diferencia es central: el contenido deberá ser eventualmente aportado, preservado y peritado antes de poder establecer qué se dijo, quiénes intervinieron y si tiene algún valor para la investigación judicial.
El ataque ocurrido en Bolivia vuelve así a conectar a Fernando Cerimedo con una causa que produjo una de las mayores crisis políticas del Gobierno durante 2025. Y la posibilidad de que Beller entregue el material que asegura tener abre ahora una pregunta que podría resultar relevante para el expediente: quién estuvo detrás de la filtración de los audios que hicieron estallar el caso ANDIS.