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"Piedra, papel o tijera”: así elegía un expolicía condenado por narcotráfico quién transportaba la droga en Salta

El caso involucró un transporte de casi 20 kilos de cocaína detectado el 14 de marzo del 2025 en la localidad de Joaquín V. González. Una conversación incorporada al juicio reveló que los integrantes de la organización utilizaban ese juego para determinar quién llevaría la carga.
Miércoles, 05 de agosto de 2026 13:46
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El Tribunal Oral Federal N°1 de Salta condenó a 7 años de prisión a un expolicía que integraba una organización narcocriminal que, en marzo de 2025, transportó casi 20 kilos de cocaína y cuyos miembros, de acuerdo con las comunicaciones incorporadas a la investigación, resolvían quién realizaba el traslado de la carga mediante el juego de “piedra, papel o tijera”.

La sentencia recayó sobre el imputado Edgar Nicolás Aquino, de 35 años, y fue dictada el 29 de julio pasado por ese tribunal integrado por las juezas Alejandra Cataldi y Gabriela Catalano y el juez Diego Matteucci. En representación del Ministerio Público Fiscal, durante el debate intervinieron la fiscal subrogante Paula Gallo y la auxiliar fiscal Vanina Pedrana, de la Unidad Fiscal Salta.

Aquino fue considerado coautor del delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de personas intervinientes.

Entre las pruebas presentadas por el MPF se destacó una conversación extraída de uno de los teléfonos celulares secuestrados en la que quedó expuesto el particular mecanismo utilizado por los integrantes de la organización para definir quién asumiría el rol de transportista de la droga.

“Mañana hacemos piedra, papel o tijera para ver quién va por la 81 con cosas”, le dijo Aquino a uno de sus cómplices. El diálogo tuvo lugar durante la planificación del viaje en el que finalmente fueron trasladados 19,998 kilogramos de cocaína.

La condena de Aquino se suma a las impuestas a sus cómplices, Osmar Gabriel Rojas y Walter Ariel Caballero, quienes el 3 de septiembre de 2025 fueron condenados a 5 años de prisión por la jueza Marta Liliana Snopek, integrante de ese mismo tribunal, también por el delito de transporte de estupefacientes.

En un control, Gendarmería halló 29 paquetes de cocaína ocultos dentro del tanque de combustible. La sustancia tenía un peso total de 19 kilos con 998 gramos, con una pureza del 72 por ciento y una capacidad de producción de 145.319 mil dosis, según detalló la fiscalía.

El caso

El hecho ocurrió el 14 de marzo de 2025, cuando personal de Gendarmería Nacional interceptó un automóvil Toyota Corolla en la ruta provincial N°35, a la altura de la localidad de Joaquín V. González, en el sur de la provincia.

El vehículo era conducido por Rojas y Caballero viajaba como acompañante. Durante el control, personal de Gendarmería Nacional estableció un estado de sospecha al advertir un fuerte olor a combustible y tornillos que presentaban signos de haber sido removidos, circunstancias que motivaron una requisa más exhaustiva.

Con intervención de la fiscalía se procedió a una requisa más profunda, lo que derivó en el hallazgo de 29 paquetes de cocaína ocultos dentro del tanque de combustible. La sustancia tenía un peso total de 19 kilos con 998 gramos, con una pureza del 72 por ciento y una capacidad de producción de 145.319 mil dosis, según detalló la fiscalía.

Tras el hallazgo, Rojas y Caballero fueron detenidos y se secuestraron cuatro teléfonos celulares, dos pertenecientes a cada uno. La investigación permitió establecer que ambos habían partido desde Tartagal y se dirigían hacia la provincia de Chaco.

Las pruebas reunidas permitieron acreditar la responsabilidad de los dos hombres como transportistas de la carga. Sin embargo, la fiscalía profundizó la investigación e identificó la participación de Aquino en la maniobra. El acusado fue detenido el 10 de octubre de 2025.

“Preparate, mañana viajás”

Durante el debate, la fiscalía acreditó que Aquino intervino como coautor del transporte. Entre las evidencias exhibidas se destacó el contenido de las comunicaciones extraídas de los teléfonos celulares secuestrados a Rojas y Caballero, a quienes el MPF consideró los ejecutores de la maniobra de traslado.

En su descargo en este juicio, Aquino explicó que había integrado la Policía de la Provincia de Chaco y que se había recibido como técnico superior en Seguridad Pública. Señaló que posteriormente fue separado de la fuerza a raíz de un episodio de abuso policial. En concreto, en octubre de 2024 fue condenado en un juicio abreviado a la pena de 4 años y 5 meses de prisión por el homicidio culposo de un hombre que se encontraba detenido y murió tras un traslado realizado el 25 de diciembre de 2015 en la ciudad de Resistencia.

También indicó que luego se había dedicado a la actividad comercial, en los rubros de productos de peluquería, cosmética, perfumería y electrodomésticos. En ese contexto, sostuvo que conocía a Rojas y Caballero porque también eran comerciantes.

El acusado manifestó que viajaba ocasionalmente a Salta para cruzar la frontera y adquirir productos de su rubro en Bolivia y que, en algunas oportunidades, les pedía a sus coimputados que le trajeran mercadería. Sin embargo, negó conocer el transporte de la droga y haber intervenido, de alguna manera, en el hecho delictivo imputado. 

No obstante, la fiscalía sostuvo que las pruebas demostraban que Aquino mantenía una relación directa con la planificación del transporte y que tenía el dominio de la carga, aunque se puso a resguardo, al tomar distancia del estupefaciente, con el objetivo de procurar su impunidad.

Si bien no fue posible extraer información de su teléfono celular, el Ministerio Público Fiscal presentó las comunicaciones obtenidas de los dispositivos incautados a los coimputados Rojas y Caballero. Al respecto, peritos y analistas criminales informaron que existió una intensa actividad comunicacional entre Aquino y sus cómplices.

Las representantes del MPF señalaron que Aquino le había proporcionado a Caballero el contacto de Rojas y que las comunicaciones se referían al itinerario del viaje y a otros traslados realizados con anterioridad. También incluían referencias al acondicionamiento de la droga, las rutas de tráfico y los controles existentes.

El 7 de marzo de 2025, una semana antes del secuestro de la cocaína, Aquino le envió a Caballero un mensaje en el que le expresó: “Preparate, mañana viajás”. El 10 de marzo le transmitió una orden similar a Rojas. Ambas comunicaciones se vincularon con el viaje de los imputados hacia el norte de Salta.

La fiscalía también presentó evidencias que ubicaban a los tres acusados alojados en un mismo hotel de Orán entre el 11 y el 14 de marzo de 2025, aunque en habitaciones diferentes. Según la acusación, luego de obtener la droga y acondicionarla, los integrantes de la organización planificaron el viaje de regreso.

La definición del transportista

Según explicó la fiscalía durante el juicio, el 12 de marzo Caballero le preguntó a Aquino cómo se realizaría el viaje: “¿Cuál es tu idea, cuándo salimos, con quién voy a ir yo?”. En respuesta, Aquino le indicó que viajaría con “Icardi”, en referencia a Rojas, a quien identificaban con ese apodo.

Pasada la medianoche, Caballero volvió a consultar: “¿Cómo es el tema?”. Ante esa insistencia, Aquino le explicó el mecanismo que utilizarían para definir quién trasladaría la droga: “Mañana hacemos piedra, papel o tijera para ver quién va por la 81 con cosas”.

“Mañana hacemos piedra, papel o tijera para ver quién va por la 81 con cosas”, le dijo Aquino a uno de sus cómplices. El diálogo tuvo lugar durante la planificación del viaje en el que finalmente fueron trasladados 19,998 kilogramos de cocaína.

Al día siguiente, Rojas y Caballero emprendieron juntos el viaje en el Toyota Corolla en el que se encontraba oculta la cocaína, en tanto que Aquino se adelantó en su propio vehículo y cumplió el rol de “coche puntero”.

La fiscalía mostró que los dos vehículos recorrieron el mismo itinerario, que incluyó las localidades de Pichanal, General Pizarro, Las Lajitas y Joaquín V. González. Allí, Rojas y Caballero fueron detenidos, mientras que Aquino continuó su recorrido.

Al advertir la demora, Aquino realizó diez llamadas a Caballero, pero no obtuvo respuesta porque los transportistas ya se encontraban detenidos.

Además, el MPF presentó documentación sobre pagos efectuados por Aquino a los coimputados, informes de geolocalización de los teléfonos celulares, registros de otros viajes, inconsistencias en los cruces migratorios y antecedentes de una infracción de tránsito cometida por Aquino en la localidad de Talapampa.

Sobre la base de esas evidencias, en su alegato, la fiscalía consideró acreditado el rol de coautor de Aquino en el transporte de la droga. El tribunal compartió esa conclusión, valoró las pruebas presentadas durante el juicio y descartó planteos de la defensa.

En particular, rechazó el cuestionamiento vinculado con la diferente calificación legal atribuida a Aquino —en su caso, la figura de transporte de estupefacientes fue agravada— respecto de Rojas y Caballero, al considerar que se trataba de un planteo que ya había sido analizado y desestimado durante la etapa de control de la acusación.

 
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