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"Por favor, no me pegues", suplica la joven. Su voz transmite miedo. También se escuchan los gritos de un hombre, reproches, expresiones de maltrato y fuertes ruidos que podrían corresponder a golpes.
El registro es estremecedor. Fue grabado por la propia víctima y difundido durante una de las audiencias del proceso judicial que tiene como imputado a Gamal Salim por supuestos hechos de violencia de género ocurridos en Cerrillos.
El archivo tiene formato de video, pero no contiene imágenes visibles. Solo se escucha el audio. El Tribuno pudo acceder a su contenido y constatar la crudeza de una secuencia en la que la mujer ruega reiteradamente que no le peguen.
Una situación de alto riesgo
El material fue reproducido durante la audiencia de formalización, cuando la causa estaba bajo la intervención de la Fiscalía de Flagrancia. Pese a la gravedad del registro, a los informes que advierten sobre una situación de alto riesgo y a la oposición de la fiscal María Luján Sodero Calvet, Salim recuperó la libertad bajo el sistema de monitoreo SUMA. La decisión fue apelada.
El hecho principal investigado ocurrió el lunes 10 de agosto, durante la tarde, en una vivienda de Cerrillos. Según informó el Ministerio Público Fiscal, la joven llamó al Sistema de Emergencias 911 para alertar sobre una situación de violencia extrema. Sus dos hijos se encontraban presentes.
La Fiscalía de Flagrancia intervino inicialmente y se dictó la prisión preventiva de Salim como supuesto autor de lesiones leves agravadas por la relación de pareja y por el género y lesiones graves agravadas por la relación de pareja previa y por el género, en concurso real.
Cuando Sodero Calvet asumió la investigación, reunió elementos que, según la hipótesis fiscal, indicarían que no se trató de un episodio aislado. Para la representante del Ministerio Público Fiscal, los hechos se inscribirían en un contexto de violencia de género sostenida y progresiva, con una víctima en situación de extrema vulnerabilidad.
Los registros grabados por la joven forman parte de la evidencia digital incorporada al expediente. El Ministerio Público Fiscal los definió como "audios de alto impacto".
Como el archivo escuchado por El Tribuno no contiene imágenes visibles, no es posible determinar únicamente a partir de ese registro qué estaba ocurriendo físicamente. Sin embargo, el contenido sonoro expone el temor de la mujer y una aparente situación de violencia.
El audio fue reproducido durante la primera audiencia de formalización, realizada ante el juez Gabriel González.
El pedido
El 4 de septiembre se desarrolló otra audiencia ante el juez Antonio Pastrana. Allí, Sodero Calvet pidió ampliar la imputación contra Salim por tentativa de homicidio agravado por la relación de pareja y por mediar violencia de género.
También solicitó incorporar dos supuestos hechos de lesiones leves agravadas que habrían ocurrido durante 2025 y que surgieron a partir de evidencia digital.
Durante esa audiencia, la fiscal ofreció reproducir nuevamente el registro. Según pudo confirmar El Tribuno con una fuente que participó del proceso, Pastrana manifestó que no era necesario porque había observado la audiencia anterior y conocía su contenido.
El juez rechazó la ampliación al considerar que los elementos incorporados no constituían hechos nuevos o diferentes de los ya imputados. Respecto de los episodios de 2025, entendió que no estaban suficientemente precisadas las circunstancias de tiempo, lugar y modo.
Sodero Calvet apeló. Sostuvo que la decisión restringe las facultades investigativas de la Fiscalía y le impide delimitar el objeto de la investigación a medida que se incorporan pruebas.
La libertad del acusado
El 9 de septiembre se realizó una audiencia de revisión de la prisión preventiva ante la jueza Claudia Puertas. Los registros ya incorporados a la causa fueron dados por conocidos.
La Fiscalía pidió que Salim continuara detenido por los riesgos que, a su criterio, surgían del conjunto de elementos reunidos. Sin embargo, Puertas dispuso su libertad bajo monitoreo electrónico.
Durante la audiencia también se analizó la aplicación del sistema SUMA. Inicialmente, la víctima se había negado a utilizarlo y el sistema había arrojado un resultado de "no apto". Al ser consultada nuevamente en presencia de las partes y del imputado, aceptó el dispositivo.
Sodero Calvet cuestionó que esa manifestación fuera valorada de manera aislada. Planteó que debía analizarse dentro del contexto de violencia, dependencia y vulnerabilidad descripto en los informes incorporados al legajo.
La fiscal apeló la libertad y solicitó que se restablezca la prisión preventiva.También advirtió sobre la situación de los hijos de la pareja, quienes habrían quedado expuestos a los episodios de violencia. Según la Fiscalía, en el ámbito escolar de uno de los menores se activó un protocolo después de que se conocieran situaciones que involucraban a una alumna y a su madre.