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En diálogo con El Tribuno, el economista Rolando Carrizo, hizo una radiografía en la que marcó cuatro grandes puntos: la inflación, el déficit fiscal, la falta de competitividad y la necesidad de institucionalidad.
Carrizo destacó que uno de los principales logros del actual gobierno fue haber puesto bajo control la economía, particularmente en aspectos monetarios y fiscales. "Hace un año, la economía estaba descontrolada. Hoy, aunque persisten problemas, hemos avanzado significativamente en la estabilidad", señaló.
En términos de inflación, el economista subrayó la reducción de las tasas mensuales del 25% al 2% promedio actual. Sin embargo, advirtió que este porcentaje anualizado sigue siendo alto, situándose entre el 30% y 35%. "El objetivo será converger hacia una inflación cercana a cero, lo que fortalecerá el poder adquisitivo de los salarios", dijo.
La falta de competitividad es, según Carrizo, otro de los grandes desafíos. "La economía argentina lleva años estancada, lo que genera más pobreza y limita las posibilidades de crecimiento. Para revertir esto, se necesita un enfoque integral que incluya la reducción de la presión tributaria, la desregulación del mercado y la disminución del gasto público", analizó.
Destacó la reciente flexibilización en la compra de productos del exterior, que permite a los consumidores adquirir bienes a precios más accesibles, pero advirtió que esto podría impactar negativamente en la industria nacional. "El acceso a productos más baratos beneficia a los consumidores, pero pone presión sobre las empresas locales, que podrían enfrentar menores ventas y aumentos en el desempleo", afirmó.
Pese a los desafíos, Carrizo mostró optimismo respecto a ciertos sectores económicos estratégicos. "La agroindustria, el sector energético, con el impulso de Vaca Muerta, y la minería, particularmente en Salta, serán motores clave para el crecimiento en 2025. Estas áreas ya están atrayendo inversiones y mostrando signos de reactivación", señaló.
En conclusión, Carrizo auguró un año con potencial de crecimiento, aunque advirtió sobre posibles riesgos en el camino. "Si bien el país está reaccionando positivamente, todavía hay desafíos estructurales y coyunturales que superar. La economía es como un cubo mágico: cuando ajustas una cara, otra se desacomoda. El reto será encontrar un equilibrio que permita un crecimiento sostenible", dijo.