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Las tormentas intensas que se esperaban para noviembre y diciembre en Salta, se adelantaron, lo que obligó, tras el paso del agua, a acelerar los trabajos de limpieza y acondicionamiento de los desagües pluviales proyectados entre el Gobierno provincial y los municipios.
Tras la presentación del programa para acondicionar los canales, que desde Jefatura de Gabinete de la Provincia se hizo en el marco de las acciones preventivas ante la llegada del fenómeno del Super Niño, unas 50 intendencias salteñas, del total de 60, presentaron sus proyectos. La ciudad de Salta no está incluida en el programa ya que tiene su área de trabajo para mantener los canales en su traza urbana.
"La mayoría de los municipios tiene su proyecto aprobado y en algunos estamos ajustando detalles porque hay aspectos observados que requirieron una intervención técnica", explicó a El Tribuno el secretario del Interior, Javier Diez Villa, a cargo de hacer operativo cada convenio firmado por obra.
De acuerdo al registro de obras aprobadas hasta este martes, la Provincia invertirá cerca de 1.200 millones de pesos para la limpieza y obras pequeñas en algún tramo de los canales. Los trabajos deberán estar concluidos a fines de octubre: "Sabemos que el fenómeno del Niño genera incertidumbre y no se puede dimensionar la magnitud que pueden tener las precipitaciones, por eso es que hemos pedido a los intendentes trabajar en prevención y previsión", añadió.
"Lamentablemente -aclaró- sabemos que las lluvias van a ser fuertes, en poco tiempo y con mucho volumen de agua, por lo que hay lugares donde el agua va a exceder la capacidad de los canales; por eso con las obras queremos, en esos casos, lograr que escurra lo antes posible".
Si bien el fenómeno del Súper Niño se perfila a nivel nacional con la amenaza de precipitaciones extraordinarias, el meteorólogo Edgardo Escobar advirtió que el impacto en el norte del país exige cautela debido a la interacción de múltiples variables como las oscilaciones antárticas y del océano Índico. Remarcó que se debe priorizar el monitoreo diario a corto plazo por encima de los modelos estacionales rígidos, debido a que "la atmósfera es muy dinámica, y acá puede haber alteraciones". Según Escobar, estas variaciones repentinas son las que obligan a mantener una vigilancia activa ante el riesgo inminente de tormentas severas localizadas.
Ante la probabilidad de tormentas que generen desbordes de canales o ríos, o acumulación de agua en zonas bajas, el programa de limpieza y reparación de canales tiene como contrapartida un trabajo conjunto entre el Comité Operativo de Emergencia (COE) -que integran los ministerios de Seguridad y de Desarrollo Social- con los municipios, para la atención de las familias que se vean afectadas por el agua.
Esta estrategia ya funcionó en la tormenta del lunes de esta semana, con asistencia a pobladores que sufrieron los embates del agua de lluvia y el granizo en La Candelaria, Tartagal, El Potrero, Coronel Moldes y General Güemes.
Hoy habrá una nueva reunión de ese Comité, que se hará desde las 10, en el INTA Cerrillos. "Vamos a presentar el Comité de Emergencia e informar la forma de articular el trabajo, el monitoreo de zona y cómo es la operatoria para pedir asistencia de la Provincia", indicó ayer el subsecretario de Defensa Civil, Gonzalo Rodríguez.
Antecedentes
Las obras y el protocolo ante las emergencias buscan reducir los daños que pueda provocar el Super Niño. El COE ya viene trabajando hace varios años. En la temporada de lluvias 2023/24, el Gobierno provincial registró más de 106 alertas meteorológicas y brindó asistencia a 43 municipios por inundaciones. Más de 5.000 familias afectadas por anegamientos fueron atendidas. Ese verano estuvo marcado por el fenómeno El Niño.
En 2025 la cifra de damnificados disminuyó y el objetivo de este año es reducir el riesgo de anegamientos y agilizar aún más la respuesta.
Sin los fondos que enviaba Nación "solo hacemos obras prioritarias"
El recorte de fondos del Gobierno nacional obligó a la Provincia a asumir con sus recursos las obras hídricas en Salta y a los municipios a "hacer solo las obras prioritarias y mínimas", según explicó a El Tribuno Marcelo Moisés, intendente de Apolinario Saravia y presidente del Foro de Intendentes de Salta.
Moisés señaló que varios programas que antes financiaba Nación dejaron de tener continuidad y que, desde entonces, la Provincia comenzó a asumir parte de esas obras en coordinación con los municipios.
"Una de las transferencias de Nación que ha desaparecido es el programa de Recursos Hídricos, que incluía el plan de mínima", explicó. Según detalló, esos fondos se utilizaban para intervenciones básicas en ríos y canales destinadas a reducir el riesgo de inundaciones.
Ese escenario, sostuvo, trasladó una mayor presión financiera a la Provincia, que ahora afronta obras que antes tenían financiamiento nacional. Entre ellas mencionó trabajos de encauzamiento, canalización y otras intervenciones hídricas.
"Desde hace tres años que, con la merma de la coparticipación nacional, los intendentes venimos haciendo lo que se puede; destaco el apoyo de la Provincia en todas las obras que necesitan los municipios pero no alcanza. Entonces el intendente arregla lo prioritario, hace tres años que venimos usando la palabra prioritario, porque hacemos lo que se puede", añadió.
En ese contexto destacó la coordinación que "estamos teniendo con la Provincia para atender cualquier emergencia por las tormentas". Mencionó las obras en los canales y la tarea con el Comité Operativo de Emergencias.
Obras en ejecución
El subsecretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Mauricio Romero, coincidió con Moisés en que "cada vez que hay recortes se afectan las obras". Por eso prefirió poner el acento en que el Gobierno provincial decidió "hacerse cargo de las obras que iban a ser gerenciadas por Nación".
Puso como ejemplo el canal de la autopista del Valle de Lerma, que está en construcción, y el mantenimiento y despeje en zonas donde ocurren crecidas de ríos, como el camino a Cafayate, por el río Las Conchas, Santa Victoria Este, Misión La Paz, La Estrella y Anselmo.
También señaló el "trabajo sistemático en los 78 kilómetros de terraplén o anillado en Rivadavia que no está pensado para frenar el avance del río Pilcomayo sino para proteger a la población". El verano pasado hubo comunidades que quedaron aisladas por la crecida del río, pero, a diferencia de otros años, no hubo evacuados.
Trabajos en zonas rurales y en rutas
Cuando ocurren, las intensas tormentas no solo afectan las zonas urbanas, también provocan desbordes en los canales de zonas rurales que derivan en cortes de rutas o inundaciones en algunas localidades del territorio salteño.
"Desde Recursos Hídricos se han cursado comunicaciones a distintas fincas para que hagan sus tareas de mantenimiento con el propósito de evitar que desborden aguas arriba y terminen afectando a pueblos o ciudades del interior", advirtió el secretario del Interior, Javier Diez Villa.
"Hay municipios donde en los últimos años no pasó nada pero ante el Super Niño debemos tener previsibilidad".
Citó como ejemplo el caso de El Galpón "que el año pasado vivió una situación muy participar ya que la localidad se vio sorprendida por el agua derivada de canales rurales". Allí, sumó, se ejecuta una importante obra de canalización para contener el agua que llega al pueblo desde los campos que lo rodean.
En el caso de la ruta nacional 68, en el tramo entre Cerrillos y El Carril -un sector que ante una tormenta habitualmente se inunda y queda intransitable por algunas horas-, "hemos pedido a Vialidad Nacional que tenga mayor presencia y que trabaje en alcantarillas y cunetas", agregó.
En tanto, en la ruta nacional 51, pasando Campo Quijano "ya se viene trabajado en mejorar la defensa de gaviones para que el río no avance sobre la ruta y que no ocurra lo que se vivió a principios de este año", remarcó el funcionario.