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La postal cambió por completo. Donde antes predominaban las estructuras deterioradas, los techos precarios y el desgaste de los años, ahora luce una fachada renovada, con detalles ornamentales y mejores condiciones para quienes trabajan y circulan por el lugar. La Esquina de las Flores, uno de los puntos más reconocibles del centro salteño, atraviesa una transformación que busca poner en valor su historia sin perder la actividad que le dio identidad.
La Municipalidad llevó adelante una recuperación integral del espacio, donde los puesteros floristas desarrollan su actividad desde hace décadas. La inauguración de las obras está prevista para este martes, con una intervención que apunta a mejorar la seguridad, la accesibilidad y la funcionalidad de un sector ubicado en plena área histórica de la ciudad.
Los trabajos abarcaron distintos aspectos de la estructura. Se repararon cubiertas y desagües pluviales, se realizaron refuerzos estructurales y se renovaron las instalaciones eléctricas. También se acondicionaron sanitarios, pisos y cielorrasos, se colocaron persianas exteriores y se recuperaron elementos de la fachada.
A eso se sumaron mejoras en las veredas, nuevos escalones y accesos, rampas accesibles en los cruces peatonales y trabajos destinados a ordenar la circulación y recuperar el entorno inmediato. El objetivo fue darle una nueva imagen a un espacio muy transitado, pero también ofrecer mejores condiciones para los comerciantes y sus clientes.
Una tradición que se mantiene entre flores
Detrás de la renovación hay historias que forman parte de la vida cotidiana de la ciudad. Andrea Guantay trabaja como florista desde hace 20 años, junto a su suegra, y celebró el resultado de las obras. “Estoy muy contenta por las obras, quedaron hermosas”, contó. También reconoció que, como ocurre en tantos rubros, la actividad tiene sus altibajos, aunque destacó que siempre pudieron seguir trabajando.
Gladys Calderón lleva más de tres décadas en el lugar. Empezó cuando era chica y hoy siente que el oficio forma parte de su historia familiar. “Es como una herencia, me encanta trabajar aquí y ver esta obra que nos alegra la vida y nos da más ganas para seguir trabajando”, expresó.
Los testimonios reflejan uno de los aspectos centrales de la intervención: renovar el espacio sin desplazar la actividad tradicional que lo caracteriza. La Esquina de las Flores no es solamente un conjunto de puestos comerciales; también es un punto de referencia para quienes buscan un ramo para una ocasión especial, un regalo o un gesto de afecto.