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VIDEO. Benjamín Heit y el valor científico de la Puna: “Es realmente una zona fantástica, un laboratorio natural”

El sismólogo y geólogo radicado en el país europeo habló sobre su trabajo en el noroeste argentino y analizó los movimientos sísmicos registrados en las cercanías del volcán Galán. 
Viernes, 09 de octubre de 2026 19:23

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Benjamín Heit es sismólogo y geólogo salteño. Estudió Geología en la Universidad Nacional de Salta y, antes de recibirse, comenzó a interesarse especialmente por la sismología a partir de sus investigaciones sobre los históricos terremotos registrados en Salta y lo ocurrido en Esteco. Luego se orientó hacia la geofísica y realizó un doctorado vinculado al estudio de terremotos a nivel mundial. Actualmente trabaja en Alemania, aunque mantiene proyectos de investigación sobre el noroeste argentino junto con científicos de la UNSa, el CONICET y el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES).

En diálogo con El Tribuno, Heit destacó que su grupo de trabajo mantiene desde hace años proyectos de investigación en los Andes centrales, especialmente en la Puna. “La Puna es realmente una zona fantástica, un laboratorio natural”, afirmó el especialista, al explicar que la región ofrece condiciones únicas para estudiar la actividad volcánica, el movimiento de las placas tectónicas, el comportamiento de las fallas y la estructura interna de la Tierra.

Una investigación que lleva décadas

El interés científico por la Puna no es nuevo. Heit explicó que desde mediados de la década de 1990 comenzaron a realizarse distintos estudios geofísicos en la región, con participación de investigadores de Alemania y de la Universidad Nacional de Salta.

Entre 2000 y 2015, esos trabajos incorporaron una mayor cantidad de instrumentos y períodos más prolongados de medición. Esto permitió obtener información que anteriormente no podía observarse con tanta claridad.

Uno de los principales objetivos fue estudiar la zona del volcán Galán, una de las grandes calderas volcánicas de la región, además de analizar qué ocurre en el interior de la corteza terrestre.

Los sismos cerca del volcán Galán

En relación con los movimientos sísmicos registrados recientemente, Heit explicó que inicialmente algunos de estos eventos habían sido interpretados como pertenecientes a los Valles Calchaquíes. Sin embargo, un análisis posterior ubicó los sismos en una zona muy cercana al volcán Galán.

Según explicó, la actividad comenzó el 8 de agosto y hasta el momento de la entrevista se habían registrado algo más de 200 terremotos de pequeña magnitud. Algunos fueron percibidos en sectores cercanos como Molino, Tacuil, Pucará e incluso Cafayate.

Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores es la profundidad a la que se localizaron los eventos. Heit explicó que inicialmente se registraban a unos 30 kilómetros de profundidad, mientras que los últimos movimientos se ubicaban aproximadamente entre los 3 y los 5 kilómetros.

Sin embargo, el especialista aclaró que todavía existe un margen de error importante en estas mediciones debido a que las estaciones sísmicas disponibles se encuentran alejadas de la zona donde se concentran los movimientos.

Tres hipótesis sobre el origen de los movimientos

Heit explicó que actualmente existen tres posibilidades principales para interpretar la actividad sísmica.

Una de ellas apunta a un origen tectónico, relacionado con el movimiento y reacomodamiento de distintos bloques de la corteza terrestre. Otra posibilidad está vinculada con la actividad de la cámara magmática asociada al volcán Galán. La tercera hipótesis combina ambos factores y plantea un posible movimiento de fluidos magmáticos que podría generar pequeñas fracturas y, como consecuencia, movimientos sísmicos.

El especialista remarcó que, por el momento, no es posible determinar con certeza cuál de estas explicaciones corresponde a lo que está ocurriendo.

Para poder diferenciar entre las distintas hipótesis, consideró necesario instalar instrumentos en las inmediaciones del volcán que permitan obtener información más precisa sobre la ubicación y profundidad de los sismos.

"No hay indicación de que vaya a ser una erupción"

Ante la posibilidad de que estos movimientos puedan significar una activación del volcán Galán, Heit fue cauteloso y pidió no sacar conclusiones apresuradas.

Explicó que, si bien una de las hipótesis está relacionada con la actividad magmática, actualmente no existe ninguna manifestación ni indicación que permita afirmar que se producirá una erupción.

El investigador recordó además que en distintas partes del mundo se han registrado concentraciones de pequeños sismos cerca de volcanes que luego desaparecieron sin derivar en una erupción.

Por eso, consideró importante mantener la calma y, al mismo tiempo, continuar con las investigaciones para determinar qué está sucediendo debajo de la superficie.

La necesidad de una red de monitoreo

Uno de los puntos centrales planteados durante la entrevista fue la necesidad de mejorar el monitoreo sísmico de la zona.

Heit explicó que el INPRES es el organismo nacional encargado del monitoreo de los movimientos sísmicos y que cuenta con estaciones distribuidas en diferentes puntos del país. Sin embargo, sostuvo que sería necesario mejorar la distribución de instrumentos, especialmente en sectores de Salta, Jujuy y Catamarca.

El investigador señaló que el organismo trabaja con recursos limitados y que los recortes presupuestarios dificultan el mantenimiento y la incorporación de nuevas estaciones.

Además de las estaciones permanentes, existe la posibilidad de instalar una red móvil de instrumentos alrededor de una zona donde se registra una actividad sísmica particular. Estos equipos pueden colocarse temporalmente para obtener información más precisa y luego ser retirados.

Qué falta conocer sobre el Galán

Para Heit, una de las investigaciones más importantes sería determinar qué está ocurriendo en profundidad y cómo se distribuyen las fallas alrededor de la caldera del Galán.

También consideró relevante estudiar las fuentes termales de la zona, verificar si hubo cambios en la temperatura y analizar la posible presencia de determinados gases. Estos datos podrían aportar información sobre una eventual relación entre los movimientos sísmicos y la actividad volcánica.

El especialista explicó que sus investigaciones anteriores habían planteado la existencia de una cámara magmática en profundidad. Sin embargo, esa interpretación generó debate dentro de la comunidad científica debido a que el Galán es un sistema volcánico muy antiguo.

Contar actualmente con una red de monitoreo más cercana permitiría conocer con mayor precisión dónde se originan los sismos y cómo se distribuyen las fallas en torno a la caldera.

La profundidad de los sismos, un desafío para los investigadores

Determinar la profundidad exacta de un terremoto no es sencillo. Heit explicó que para localizar un sismo se necesita información de distintas estaciones y que cuanto más cerca se encuentren del foco del movimiento, mayor precisión se puede obtener.

Según detalló, una estación permite detectar un terremoto, con dos se puede realizar una primera ubicación, con tres es posible localizarlo y con cinco estaciones se puede mejorar todavía más esa localización.

A esto se suma que los científicos trabajan con modelos sobre la velocidad de las ondas sísmicas dentro de la corteza terrestre, que no siempre representan exactamente las condiciones reales. Por ese motivo, la profundidad es uno de los parámetros más difíciles de establecer con precisión.

De Salta al estudio de terremotos en todo el mundo

Actualmente, Heit trabaja en el GFZ de Alemania, donde participa de investigaciones relacionadas con la sismología y el estudio del interior de la Tierra.

Su trabajo no se limita a Sudamérica. Según explicó, su grupo realizó investigaciones en Europa, Asia, África, Sudamérica y la Antártida, utilizando métodos que permiten estudiar la estructura interna del planeta a partir del comportamiento de las ondas sísmicas.

El investigador comparó este procedimiento con una tomografía médica: así como una tomografía permite observar el interior del cuerpo humano, las ondas sísmicas pueden utilizarse para conocer qué ocurre debajo de la superficie terrestre.

El cinturón de fuego y la sismicidad de Sudamérica

Al ser consultado sobre las zonas del mundo con mayor actividad sísmica, Heit mencionó al cinturón circunpacífico, conocido como el "cinturón de fuego".

Explicó que Argentina no se encuentra directamente sobre el sector costero del Pacífico que concentra gran parte de esta actividad, pero sí está cerca de la zona de interacción entre la placa Sudamericana y la placa de Nazca. Esa relación explica parte de la actividad sísmica que afecta al noroeste argentino.

"Siempre es un placer volver a Salta"

Más allá de la investigación científica, Heit también habló sobre su vínculo personal con la provincia en la que nació.

El especialista destacó que continúa disfrutando cada vez que puede volver a Salta y reencontrarse con colegas y científicos con quienes comparte su interés por la geología y la geofísica de la región.

En ese sentido, mencionó especialmente al doctor Alonso, a quien reconoció como una de las personas que lo inició en el camino de la investigación científica.

Aunque actualmente desarrolla su trabajo en Alemania y participa de investigaciones en distintas partes del mundo, Heit mantiene su mirada puesta en la Puna y en el territorio donde comenzó su formación como geólogo.

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