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Realizaron una caminata por la memoria de Miguel Ragone, el gobernador salteño secuestrado y desaparecido por el terrorismo de Estado en la provincia de Salta.
A 50 años de ese trágico y planificado día, desde los asociados a APES (Asociación de Periodistas de Salta) se organizó la Caminata de la Memoria: 1000 pasos por Miguel Ragone, una iniciativa que convocó a periodistas, referentes sindicales, militantes de derechos humanos, estudiantes y vecinos. La actividad comenzó en las escalinatas del Monumento a Güemes para dirigirse, como primera parada, hacia la casa donde vivía el recordado "Médico del Pueblo", una figura profundamente ligada a la historia política y social de la provincia.
Pasaje Gabriel Puló, a la vuelta del Monumento. Una casa que hoy aparece descascarada y silenciosa, como si el paso del tiempo hubiese detenido allí una escena inconclusa. Ese lugar perdió su alegría y su color aquel 11 de marzo de 1976, cuando Ragone salió a trabajar en su automóvil y nunca más regresó.
Médico de profesión, Ragone había nacido en 1921 en la ciudad de Salta. A lo largo de su carrera se ganó el reconocimiento popular por su trabajo en los barrios más humildes, donde atendía gratuitamente a pacientes que no podían pagar una consulta. Esa vocación social lo llevó a comprometerse con la política dentro del peronismo, convirtiéndose con el tiempo en una de las figuras más representativas del movimiento en la provincia. En 1973 fue elegido gobernador de Salta en el marco del regreso de la democracia tras años de dictadura, durante el período que acompañó el retorno de Juan Domingo Perón al país.
Su gestión, sin embargo, se desarrolló en un clima de fuerte tensión política y social. En noviembre de 1974 fue desplazado de su cargo mediante una intervención federal dispuesta por el gobierno de María Estela Martínez de Perón, en un contexto de creciente persecución política en todo el país. Tras su destitución continuó viviendo en Salta y ejerciendo su profesión, aunque ya bajo un clima de hostigamiento y amenazas que anticipaban el avance de la violencia política de aquellos años.
El ejercicio de la caminata es también el ejercicio de la memoria. Frente a esa casa del pasaje Puló comenzaron los relatos. Viejos periodistas que cubrieron aquellos años, militantes de organismos de derechos humanos y también jóvenes que escuchan por primera vez estas historias comenzaron a dialogar en la calle. Detalles, anécdotas, recuerdos, risas y lágrimas se cruzan en la vereda mientras la memoria colectiva reconstruye los hechos.
Según el marco de referencia de cada uno, la tragedia va tomando forma en la imaginación de los presentes. Las crónicas periodísticas, los testimonios recogidos durante décadas, los expedientes judiciales y los relatos de quienes investigaron el caso permiten reconstruir la secuencia de aquella mañana.
Ragone salió de su casa alrededor de las 8 de la mañana conduciendo su automóvil. A pocas cuadras, cuando circulaba por las inmediaciones de las calles Del Milagro y Apolinario Saravia, fue interceptado por un grupo armado que se movilizaba en varios vehículos. Los atacantes abrieron fuego contra el automóvil. En el ataque resultó herido el comerciante Santiago Arredes, que se encontraba en el lugar, y fue asesinado el estudiante Adolfo Barrionuevo, testigo ocasional del secuestro. Ragone fue obligado a subir a uno de los vehículos y desde entonces permanece desaparecido.
El secuestro ocurrió apenas trece días antes del golpe militar que daría inicio a la última dictadura argentina. Por eso, con el paso de los años, el caso de Ragone se convirtió en uno de los símbolos más tempranos del terrorismo de Estado en el norte argentino.
Durante décadas su desaparición permaneció impune. Recién a partir de la reapertura de los juicios por delitos de lesa humanidad en Argentina, tras la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final, el caso volvió a investigarse. En 2011 el Tribunal Oral Federal de Salta condenó a prisión perpetua a ex miembros de las fuerzas de seguridad y civiles vinculados a la represión ilegal por su responsabilidad en el secuestro y desaparición del ex gobernador.
Mientras tanto, su figura siguió creciendo en la memoria popular. Para muchos salteños, Ragone representa la imagen de un dirigente cercano a la gente, recordado por su humildad y por su práctica médica al servicio de los sectores más pobres.
Historia viva
La caminata organizada por APES busca justamente recuperar ese legado. El recorrido continuó hasta el lugar exacto donde ocurrió el secuestro. Allí, una Baldosa de la Memoria incrustada en la vereda y dos placas de metal adheridas a un poste telefónico recuerdan el hecho. Son marcas que obligan a detenerse. Marcas tan fuertes como las esquirlas de los edificios que rodean a la sede de la AMIA en Buenos Aires: huellas visibles que permiten reconstruir la historia, estimular la memoria y promover el ejercicio de pensar en ese horror que la sociedad argentina decidió no repetir.
Alrededor de esas placas se produce uno de los momentos más emotivos de la caminata. Allí se leen fragmentos de crónicas de época, se recuerdan testimonios de familiares y se menciona el compromiso ético del periodismo frente a los crímenes del terrorismo de Estado.
La caminata continúa luego hacia su punto final: las escalinatas del Monumento al Congreso Eucarístico. Allí, los participantes comparten reflexiones finales sobre la importancia de mantener viva la memoria colectiva.
Porque caminar mil pasos por Ragone no es solo recorrer unas cuadras del centro salteño. Es volver a poner en escena una historia que aún interpela a la sociedad argentina: la de un médico que llegó a ser gobernador, que creyó en la política como herramienta de transformación social y que fue arrancado de su vida por el terrorismo de Estado.
Y también es una forma de recordar que, medio siglo después, la memoria sigue siendo una construcción colectiva que se alimenta de cada paso, de cada testimonio y de cada nombre pronunciado en voz alta para que para que siga presente.
Convocatoria para mañana
La Mesa de Derechos Humanos de Salta —integrada por la Comisión de Familiares de Detenidos-Desaparecidos por Razones Políticas y Gremiales, la Asociación de DDHH Lucrecia Barquet, la Asociación de DDHH Coca Gallardo, H.I.J.O.S. Salta en la Red Nacional— conjuntamente con la Asociación Dr. Miguel Ragone, la Liga Argentina por los Derechos Humanos y la Especialización y Maestría en DDHH de la Facultad de Humanidades, invitan a participar del homenaje al Dr. Miguel Ragone, al cumplirse 50 años de su desaparición.
La convocatoria es para mañana, 11 de marzo, a las 18, en el pasaje Puló.