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Ayer se conmemoró el Día Mundial de las Personas con Síndrome de Down, una fecha instaurada en 2011 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para promover la conciencia pública y poner el foco en los derechos, la dignidad y la inclusión de quienes viven con esta condición.
En ese marco, el Ministerio de Salud Pública instó a la sociedad a informarse y respetar las diferencias, al tiempo que remarcó la necesidad de garantizar autonomía e independencia, en particular el derecho de las personas a tomar sus propias decisiones.
El síndrome de Down es una alteración genética -no una enfermedad- que se encuadra dentro de la discapacidad intelectual. Según el Registro Nacional de Anomalías Congénitas, en Argentina se presenta en aproximadamente 17 de cada 10 mil nacimientos.
La detección del síndrome
Puede detectarse durante el embarazo mediante estudios específicos, como una ecografía en la semana 12 de gestación, que permite identificar anomalías cromosómicas. No obstante, desde la ONU advierten que esta condición forma parte de la diversidad humana en todas las regiones del mundo y que sus manifestaciones son variables, tanto en el aprendizaje como en la salud.
Las personas con síndrome de Down suelen presentar rasgos físicos característicos, distintos grados de discapacidad cognitiva y mayor predisposición a problemas de salud, especialmente cardíacos, respiratorios y tiroideos. También pueden registrar retrasos en el desarrollo y necesidades específicas de acompañamiento.
Mejor calidad de vida
Sin embargo, los avances médicos y sociales han mejorado significativamente su calidad de vida en las últimas décadas. En ese sentido, especialistas subrayan que la estimulación temprana -tanto desde el ámbito sanitario como educativo y social- resulta clave para potenciar habilidades, promover la autonomía y favorecer la inclusión.
El abordaje integral incluye controles de salud periódicos, intervenciones de fisioterapia y acceso a educación inclusiva, además del acompañamiento familiar desde los primeros años de vida. A esto se suma el trabajo de instituciones que desarrollan estrategias interdisciplinarias para estimular el desarrollo cognitivo y la participación social.
Desde Salud recordaron que las personas con síndrome de Down son sujetos plenos de derecho y que deben garantizarse condiciones para su participación efectiva en todos los ámbitos. "Respetar sus tiempos, intereses y decisiones es fundamental para construir una sociedad más inclusiva", señalaron.
Con "medias dispares"
Estudiantes de numerosas escuelas salteñas asistieron a clases el 21 con medias dispares como una manera de promover la inclusión y visibilizar la diversidad. La iniciativa se replicó en distintos establecimientos y tuvo amplia difusión en redes sociales, donde las instituciones compartieron reels y videos de los alumnos participando de la propuesta como un gesto simbólico de respeto a las diferencias.