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La ciudad se movió al ritmo de una de sus tradiciones más profundas. Durante cuatro días, Salta se convirtió en un punto de encuentro donde la fe, la cultura y el turismo se entrelazaron en cada rincón, desde los cerros hasta el casco histórico, con escenas que combinaron recogimiento, celebración y movimiento económico.
La Semana Santa en Salta volvió a mostrar su capacidad de convocatoria. Según datos oficiales, 9.000 turistas se alojaron en la Capital, alcanzando una ocupación hotelera del 70%, en un contexto donde también se destacó la presencia de visitantes regionales y salteños que participaron activamente de las propuestas.
El calendario fue amplio y sostenido durante todo el fin de semana largo. La Municipalidad de Salta, junto a la Pastoral de Turismo, la Universidad Católica de Salta y el sector privado, impulsaron una agenda que tuvo como eje central las expresiones religiosas, pero que también incorporó actividades culturales y turísticas.
Entre los momentos más convocantes se destacaron el Vía Crucis de los Jóvenes y la Familia en el cerro San Bernardo, que reunió a cientos de fieles en un recorrido cargado de simbolismo, y el Vía Crucis con el Cristo Peregrino del Milagro en la plaza 9 de Julio, que volvió a ser uno de los puntos de mayor concentración en el centro salteño.
A esto se sumó el tradicional Circuito de las Siete Iglesias, una práctica que cada año gana mayor participación y que invita a recorrer distintos templos de la ciudad en una experiencia que combina espiritualidad y patrimonio histórico.
Pero la propuesta no quedó únicamente en lo religioso. Este año, la agenda coincidió con el Día de la Empanada Salteña, celebrado el 4 de abril, lo que sumó un atractivo adicional. En ese marco, se realizó la primera Feria de la Zamba y la Empanada en el Paseo Ameghino, donde miles de personas disfrutaron de música, gastronomía y danzas tradicionales, en una jornada que reforzó la identidad cultural local.
El cierre llegó con uno de los eventos más emotivos del fin de semana: la Misa Criolla en la explanada del Cabildo, que reunió a una multitud. La interpretación del grupo Canto del Alma junto al Estudio Coral Salta aportó un clima especial en la noche del domingo de Pascua, marcando el final de las celebraciones.
En paralelo, los principales atractivos turísticos registraron un importante flujo de visitantes. Museos, ferias artesanales, el teleférico, paseos gastronómicos y peñas folclóricas mostraron un movimiento constante, consolidando a la ciudad como un destino elegido tanto por turistas nacionales como por quienes llegan desde países vecinos.
El impacto también se reflejó en los números: el movimiento económico generado fue estimado en $2.747.407.781, una cifra que confirma el peso de esta fecha en la actividad turística local.
Así, la Semana Santa volvió a posicionarse como uno de los momentos clave del calendario para la Ciudad, no solo por su valor religioso, sino también por su capacidad de dinamizar la economía y reafirmar la identidad cultural de Salta frente a quienes la visitan.