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Después de 10 meses sin retrocesos, la inflación marcó 2,5% en abril y dio una primera señal de desaceleración. La cifra difundida por el INDEC abre alguna expectativa, aunque aún sin consolidar una tendencia firme. En Salta, referentes productivos y economistas coinciden en que es un indicador positivo, pero aún insuficiente para cambiar el escenario.
El presidente de la Cámara de Comercio de Salta, Gustavo Herrera, valoró la baja como un indicio alentador, aunque advirtió que el problema central sigue siendo otro. "Es un signo que puede generar expectativas, pero no es lo único. El gran problema es la baja del consumo", afirmó.
En ese sentido, explicó que la desaceleración inflacionaria todavía no se refleja en la venta diaria del sector. "La macroeconomía es un factor importante pero para el comercio que no haya plata en la calle, que no se venda, es un problema importante. Necesitamos que haya plata en la calle", sostuvo.
A esto se suma la presión impositiva. "Necesitamos que no haya una presión fiscal como la que tenemos, necesitamos crédito y previsibilidad", hizo hincapié.
Otra problemática reiterada es el comercio ilegal, contra el cual se vuelven incapaces de competir.
Según indicó, los comerciantes pagan entre el 40% y el 50% de impuestos nacionales, provinciales y municipales. "Aquel comercio que está en la informalidad puede vender más barato y, en este contexto donde la gente no tiene plata, consume en lo informal; eso nos daña", señaló.
Herrera también advirtió que eso también daña a los gobiernos tanto nacional como provincial y municipal porque la recaudación ha bajado.
Panorama incierto
El panorama a corto plazo sigue siendo incierto si no hay un trabajo conjunto. "Tenemos que juntarnos todos, los gobiernos, el sector público, el privado en una acción adecuada. El gran problema que están teniendo los comercios es pagar los impuestos. Si no logramos revertir eso, tratar de ayudarnos mutuamente, nos estamos hundiendo y si se hunde un comercio formal perjudica fundamentalmente al gobierno provincial y municipal", finalizó.
Por su parte, el presidente de la Unión Industrial de Salta, Eduardo Gómez Naar, coincidió en que si bien la baja de la inflación es una señal positiva que genera previsibilidad, algo muy necesario para el sector productivo, y que el ordenamiento macroeconómico era un paso indispensable, desde la industria "seguimos atravesando una etapa compleja".
Es que la caída del consumo, el aumento de costos en dólares, la presión impositiva, la apertura de importaciones y las dificultades energéticas que enfrenta el norte argentino impactan directamente en la competitividad de muchas empresas, según explicó.
Con el actual escenario, Gómez Naar planteó una visión hacia el futuro cercano.
"Argentina tiene una enorme oportunidad hacia adelante. El potencial de sectores como el petróleo, el gas, la minería, el agro, agroindustria y la economía del conocimiento puede generar una etapa de crecimiento muy importante para el país y especialmente para Salta.
En esa línea, subrayó: "Tenemos recursos, empresarios, talento humano y capacidad de trabajo. Si logramos consolidad estabilidad, competitividad y reglas claras, se vienen años de grandes oportunidades, inversiones y desarrollo para Argentina", finalizó.
Corrección de precios
El consultor financiero Álvaro Pérez analizó las últimas cifras difundidas por el INDEC y aportó una mirada técnica sobre la dinámica inflacionaria.
Recordó que "el presidente Javier Milei sostiene que la inflación es un fenómeno monetario y la realidad es que la base monetaria, es decir, el dinero circulante en billetes, no creció. Entonces la sociedad se pregunta cómo puede haber inflación si no hay expansión monetaria", planteó.
Según explicó, la clave está en otro factor: la corrección del sistema de precios y ejemplificó con la relación entre bienes cotidianos, como el precio de un litro de cerveza frente al del combustible.
"Primero Argentina debe reestructurar o estandarizar el sistema de precios, cosa que se ha empezado a mejorar y se ve en el precio de los servicios públicos", sostuvo.
Y añadió: "La inflación que vimos responde en parte al efecto de fin de año más el sistema de precios relativos", sostuvo.
Consideró que hacia adelante, dada también la corrección que se vio en carnes y servicios públicos de transporte, debería comenzar a observarse una menor inflación o al menos el fin de la tendencia alcista de los últimos 10 meses.
Expresó que para adelante, comparte lo que dice el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) con relación a la baja de la inflación, no obstante, aclaró que "no vamos a ver una caída abrupta como la del año pasado, en mayo".
El especialista también señaló que esta expectativa se puede percibir en los datos de colocaciones de deuda. "Las colocaciones de deuda pública estuvieron enfocadas en bonos que se ajustan por inflación, que es un tipo de activo muy interesante y en bonos que se ajustan por tasa o por tasa TAMAR (Tasa Mayorista de Argentina), y no tanto por tasa fija", precisó.
Hacia adelante, Pérez proyectó un escenario de menor inflación, aunque a un ritmo que abre una incógnita en materia de intención de voto. "Si Milei no puede cumplir de la forma que la sociedad y que él esperaba con la baja de la inflación, quizá hay algunos puntos de votantes que se puede perder", finalizó.