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El panorama energético para las industrias del norte argentino aparece cada vez más complejo de cara al invierno. A las advertencias por el fuerte incremento en el costo del abastecimiento de gas se suma ahora un diagnóstico técnico que descarta mejoras de corto plazo y confirma que, aun cuando finalicen las obras pendientes de reversión del Gasoducto Norte, el sistema seguirá limitado para abastecer con gas más barato a la actividad industrial.
La situación ya no pasa por un eventual faltante para usuarios residenciales, sino por el costo que deberán afrontar numerosas empresas para sostener la producción durante los meses de mayor demanda.
En las últimas horas, una fuente del sector energético explicó a El Tribuno que el problema de fondo es estructural y está vinculado a la imposibilidad actual de transportar mayores volúmenes de gas desde Vaca Muerta hacia el norte del país.
Reversión del gasoducto
La reversión del Gasoducto Norte permitió modificar el flujo histórico del sistema. Durante décadas, el gas llegaba desde Bolivia hacia el centro y norte argentino. Pero con la caída de la producción boliviana y el crecimiento de Vaca Muerta, el esquema tuvo que invertirse para enviar gas desde Neuquén hacia las provincias del NOA.
Las obras incluyeron nuevos tramos de cañerías paralelas, modificaciones en plantas compresoras y la construcción de infraestructura complementaria para permitir el cambio de sentido del flujo de gas. Sin embargo, todavía faltan trabajos clave en cuatro plantas compresoras: Ferreira, Leones, Lumbreras y Recreo.
Actualmente el sistema puede transportar unos 15 millones de metros cúbicos diarios hacia el norte. Con las obras terminadas, la capacidad podría elevarse a 19 millones. Pero el especialista aclaró que aun en ese escenario el problema seguiría existiendo porque hoy no hay suficiente infraestructura para evacuar más gas desde Vaca Muerta y hacerlo llegar luego hacia el norte.
"No llega más gas..."
"El problema no es que no estén terminadas las plantas. Aunque estén terminadas, hoy no llega más gas para subir", señaló la fuente consultada.
Según detalló, actualmente el sistema ya evacúa prácticamente el máximo volumen posible desde Vaca Muerta. A medida que el gas avanza hacia el centro del país, parte importante se consume o distribuye en otras regiones, por lo que finalmente llegan unos 15 millones de metros cúbicos diarios disponibles para ser enviados al norte.
En ese contexto, el impacto más fuerte vuelve a recaer sobre las industrias. La demanda residencial aparece garantizada con el gas proveniente de Vaca Muerta, la producción remanente del norte y aportes eventuales desde Bolivia o Chile. Pero buena parte del consumo industrial deberá cubrirse nuevamente con Gas Natural Licuado (GNL), cuyo precio es considerablemente más alto.
La Unión Industrial de Salta advirtió esta semana al gobernador Gustavo Sáenz que la nueva configuración del sistema reducirá en un 35% la capacidad firme contratada para las industrias locales, pasando de 4,99 millones de metros cúbicos diarios a 3,22 millones.
Problema de costo y no de suministro
La fuente consultada por El Tribuno fue categórica y práctica a la hora de analizar el tema: "El problema no es que vaya a faltar gas. El problema es qué gas van a tener que comprar los industriales", resumió la referencia técnica.
Además, alertó que muchas empresas podrían verse obligadas a comprar GNL regasificado a un precio estimado de 23,712 dólares por MMBTU, equivalente a unos 1.225 pesos por metro cúbico, más de seis veces el valor del gas convencional.
Sin embargo, el propio diagnóstico técnico deja en claro que el problema excede las obras actualmente en ejecución. Para aumentar realmente el volumen de gas barato disponible hacia el norte será necesario construir un nuevo gasoducto que permita evacuar mayores volúmenes desde Vaca Muerta, una obra multimillonaria y sin perspectivas inmediatas de concreción.
La situación coincide además con las advertencias realizadas por la senadora nacional Flavia Royón, quien sostuvo que resulta urgente completar las obras vinculadas al Gasoducto Norte para evitar que Argentina termine gastando más de mil millones de dólares en importaciones de GNL.
La senadora nacional, que participó ayer de un plenario legislativo convocado por el Senado provincial para analizar el impacto del ajuste federal y gestionar soluciones para la provincia, viene advirtiendo sobre el tema desde hace tiempo.
Royón también insistió en esta temática durante su participación en la Expo San Juan Minera 2026, el encuentro más importante del sector minero en Argentina, donde empresarios, referentes de la industria y especialistas internacionales coincidieron en que el boom del cobre abre una oportunidad histórica para el país.
Mientras tanto, el horizonte para el aparato productivo del NOA sigue oscureciéndose: no habrá cortes generalizados, pero buena parte de la industria deberá enfrentar otro invierno con costos energéticos mucho más altos y sin señales concretas de alivio a corto plazo.
El tema en el radar minero
La senadora nacional Flavia Royon participó de la Expo San Juan Minera 2026, el encuentro más importante del sector minero en Argentina, donde empresarios, referentes de la industria y especialistas internacionales coincidieron en que el boom del cobre abre una oportunidad histórica. En el evento, los principales actores del sector señalaron que Argentina puede protagonizar una década récord en materia de exportaciones mineras, siempre que se aceleren las inversiones, se otorgue previsibilidad regulatoria y se consolide un marco energético que permita transformar los recursos naturales en desarrollo territorial y empleo genuino para el interior.
La Expo San Juan Minera 2026 reunió a ejecutivos de las principales operadoras del mundo, funcionarios nacionales y provinciales, y representantes de comunidades locales, consolidándose como el espacio de referencia para definir la agenda minera argentina de los próximos años.