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La decisión de la Municipalidad de Salta de incorporar pruebas de narcotest en los controles viales generó una fuerte discusión pública que involucra aspectos técnicos, legales y de Salud. La medida, presentada como una herramienta para detectar conductores bajo los efectos de sustancias prohibidas, recibió respaldos, pero también despertó reparos sobre su alcance y confiabilidad.
El subsecretario de Seguridad Vial de la Provincia, Francisco Fleming, se pronunció sobre el tema y aclaró que la Policía Vial provincial no está aplicando actualmente este tipo de controles. "Me parece que si es una herramienta estudiada positivamente, siempre va a ser bienvenida", sostuvo.
Sin embargo, el funcionario consideró que la utilización de estos exámenes difícilmente pueda realizarse de manera masiva. "Yo estimo que estos controles de narcotest no serán masivos. Seguramente habrá que tener un criterio; aquellos que están en la fiscalización, observando algunas conductas, ameritarán hacer estos test de narcotest, teniendo en cuenta que los reactivos son muy caros. Entonces, hay que siempre tener un buen criterio", señaló en diálogo con Radio Salta.
Controversia por el coqueo
Fleming también puso sobre la mesa una de las principales controversias que atraviesan la discusión en el norte argentino: la práctica del coqueo.
"Salta y en el norte del país, el tema del coqueo es algo habitual. Imagínense que hay mucha gente que transita y está coqueando, no ha consumido alcohol, pero está coqueando y estos reactivos, en algunos laboratorios que se han hecho las averiguaciones, no diferencian el coqueo con el consumo de una sustancia como el clorhidrato de cocaína", advirtió.
Consultado sobre la afirmación de las autoridades municipales, que sostienen que los equipos utilizados sí logran distinguir entre ambas situaciones, Fleming se mostró prudente.
"Sí, puede ser. En algún momento, cuando yo estuve en la Agencia Antidroga, he hecho algunas averiguaciones para ver si la Policía Vial podía llevar adelante estos controles. La verdad es que ahora capaz, con los avances tecnológicos y un montón de cuestiones, eso haya mostrado un progreso", expresó.
El funcionario comparó el narcotest con otras herramientas tecnológicas utilizadas para la fiscalización vial. "Me parece que es una herramienta más, como son los cinemómetros móviles", indicó.
Otras prioridades en Seguridad Vial
Respecto de una posible incorporación de estos controles por parte de la Provincia, Fleming recordó que la legislación vigente ya lo contempla, aunque aclaró que actualmente las prioridades están orientadas a otras áreas de fiscalización.
"La ley provincial de tolerancia cero contempla el uso de los narcotest. La verdad es que nosotros, en esta prudencia que tenemos que tener, donde de alguna manera hay una restricción también de los gastos, tenemos que buscar las prioridades", explicó.
En ese sentido destacó la inversión realizada en controles de velocidad y equipamiento para la Policía Vial. "Hemos adquirido los cinemómetros móviles para los controles de exceso de velocidad en rutas provinciales y nacionales. Se está capacitando a nuestra gente y la Agencia Nacional también nos ha aportado más equipamiento", detalló.
Además, defendió el trabajo integral que realiza la fuerza. "Se ha equipado la Policía Vial de la provincia con más de diez móviles Kangoo para ser distribuidos en todas las bases. Cuando hago referencia a algo integral, no es solamente a la seguridad vial; también se sacan de circulación sustancias prohibidas, contrabando y abigeato", sostuvo.
Cannabis medicinal y derechos de los usuarios
Las críticas más fuertes llegaron desde el ámbito jurídico vinculado al cannabis medicinal. El abogado Fernando Ruarte, especialista en Derecho Cannábico y activista por la defensa de los usuarios, cuestionó la utilización del narcotest como herramienta suficiente para determinar si una persona está en condiciones de conducir.
"Nos paramos en un nuevo paradigma con el cannabis como medicina, no como estupefaciente", planteó.
Ruarte consideró que el debate no puede limitarse a la detección de una sustancia en el organismo y recordó que existen derechos constitucionales involucrados. "El artículo 42 de la Constitución te da el derecho a la salud. No te pueden hacer elegir entre tu derecho a la salud y manejar", afirmó.
Según explicó, uno de los principales problemas radica en que la presencia de cannabinoides en saliva no implica necesariamente una afectación de las capacidades psicomotrices.
"La pérdida de la psicomotricidad que alegan no siempre se da. En muchos casos se consume cannabis para mejorar la psicomotricidad, entonces caemos en una contradicción", argumentó.
"El narcotest no es una prueba suficiente"
En esa línea, sostuvo que el narcotest no debería considerarse una prueba concluyente. "El examen de saliva no da una perspectiva acabada para decir que vos perdiste la psicomotricidad. Se debe hacer otro análisis para determinarlo; el narcotest no es una prueba suficiente", manifestó.
También advirtió sobre la posibilidad de obtener resultados positivos varios días después del consumo. "Si se consumió cannabis días anteriores, puede saltar el positivo en un control posterior, cuando podés estar en plenas facultades", señaló.
Para el abogado, la evaluación debería realizarse caso por caso. "Hay grises. No quiero decir que el cannabis va a afectar a todos igual. Todos los humanos tenemos un sistema distinto; lo que a mí no me puede afectar, a otro sí. Hay que ver cada caso concreto", explicó.
Ante la posibilidad de que la Municipalidad limite los narcotest a situaciones vinculadas con siniestros viales y deje de aplicarlos de manera rutinaria, Ruarte se mostró de acuerdo. "Es mejor, porque con el cannabis hay mucha estigmatización", opinó.
El especialista también cuestionó que la marihuana sea equiparada con otras drogas consideradas de mayor impacto social.
"Muchas veces se lo equipara a los peores flagelos, cuando en realidad son el paco y la cocaína. Todos sabemos que en las zonas bajas de Salta se expande como si fuera caramelo, entonces hay una hipocresía", sostuvo.
Y concluyó con una definición que seguramente seguirá alimentando el debate: "El cannabis es la sustancia más transversal del planeta. La consumen médicos, jueces, abogados, personas de la calle, artesanos. Quiero decir que es la sustancia más consumida del planeta".
Pedido de informes en el Concejo Deliberante
La polémica también llegó al Concejo Deliberante de la ciudad. La concejal Agustina Álvarez anunció la presentación de un pedido de informe para conocer detalles técnicos y operativos de los controles.
Pese a respaldar la iniciativa, la edil reclamó mayores precisiones sobre los equipos utilizados y los procedimientos aplicados. "No critico que se hagan este tipo de controles, me parece fantástico", aseguró.
Sin embargo, consideró indispensable contar con garantías que respalden los resultados obtenidos. "Tenemos que tener ciertas garantías para el funcionamiento de este tipo de sistemas. Qué modelo, qué marcas son las máquinas, quiénes las controlan, están homologadas o no están homologadas", expresó.
Álvarez explicó que el objetivo es conocer en profundidad el funcionamiento del sistema antes de avanzar con cualquier evaluación política o legislativa.
"Queremos conocer los protocolos que se van a utilizar, cuáles son los mecanismos, cuáles son las garantías, cuáles son las máquinas y cuáles son los tipos de drogas que van a detectar en el cuerpo", detalló.
La presidenta de la Comisión de Tránsito, Transporte y Seguridad Vial recordó además que los controles no sólo podrían detectar estupefacientes, sino también medicamentos capaces de alterar las condiciones de conducción.