inicia sesión o regístrate.
La decisión del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, de declarar el estado de excepción en todo el territorio nacional generó preocupación en las localidades fronterizas del norte argentino desde las primeras horas de este sábado. Desde la ciudad fronteriza de Aguas Blancas, principal paso de conexión con Bermejo, las autoridades indicaron que hasta el momento no se registran alteraciones significativas para quienes cruzan diariamente la frontera.
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, sostuvo a El Tribuno que la realidad que se observa en la zona sur de Bolivia dista de la conflictividad que afecta a otros departamentos del país.
"Los periodistas de Bermejo me informan que la medida está dirigida a quienes realizan bloqueos en la zona de La Paz y que no afecta la vida cotidiana en el sur del país. Salvo algunas demoras en la llegada de mercaderías, todo sigue funcionando con normalidad", explicó.
Según relató, las consultas realizadas a comunicadores y referentes bolivianos coinciden en que el impacto de la medida se concentra en las regiones donde se desarrollan los cortes de ruta, principalmente en el centro y oeste del país. "Las personas que cruzan para comprar y regresan a la Argentina pueden hacerlo normalmente. No hay ninguna situación extraordinaria para quienes realizan ese circuito habitual", afirmó.
Un decreto de alcance nacional
La madrugada de este sábado, el Gobierno boliviano promulgó el Decreto Supremo 5636, mediante el cual declaró el estado de excepción por un plazo de 90 días. La medida fue justificada por el Ejecutivo como una respuesta a lo que definió como un "intento de golpe de Estado desde el narcoterrorismo" impulsado por sectores vinculados a los productores de coca del Chapare orquestados por el expresidente Evo Morales y organizaciones que mantienen bloqueos desde hace casi dos meses.
En su mensaje al país, el presidente Paz Pereira afirmó que las protestas constituyen una estrategia organizada para desestabilizar a un gobierno elegido democráticamente.
La normativa otorga facultades extraordinarias a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana para actuar conjuntamente en tareas de seguridad interna. Entre las disposiciones más relevantes se encuentran la restricción temporal de la circulación, la prohibición de manifestaciones públicas, la eliminación de bloqueos en rutas nacionales e internacionales y la posibilidad de realizar arrestos preventivos de hasta ocho horas por incumplimiento de las medidas.
Además, el Gobierno podrá restringir actividades nocturnas, limitar la venta de bebidas alcohólicas, instalar puestos de control en carreteras y proteger infraestructura considerada estratégica, como aeropuertos, hospitales, plantas energéticas y sistemas de telecomunicaciones.
Aunque las autoridades bolivianas sostienen que la medida busca restablecer el orden y garantizar el abastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos, algunos observadores advierten sobre las implicancias que puede tener la ampliación de facultades para las fuerzas de seguridad.
Zigarán reconoció que uno de los aspectos que genera inquietud es la suspensión de garantías constitucionales, especialmente de aquellas vinculadas a la libre circulación y la ampliación de atribuciones para militares y policías. "Cuando se habla de estado de excepción uno piensa inmediatamente en la pérdida de ciertas garantías constitucionales. El temor siempre existe porque se les otorgan más facultades a las fuerzas de seguridad", señaló.
No obstante, aclaró que no existen reportes de inconvenientes para ciudadanos argentinos que ingresan temporalmente a Bolivia para realizar compras o actividades comerciales.
"La recomendación es la misma de siempre: cruzar, realizar los trámites o compras habituales y regresar. Tratar de moverse con tranquilidad sin alterar nada. Hoy no hay ninguna indicación de que la gente vaya a tener problemas, pero es mejor siempre portarse bien", afirmó.
El sur boliviano, lejos de los bloqueos
Desde el portal informativo Tarija Economía, el periodista David Maigua explicó que los departamentos del sur del país se mantienen al margen de los conflictos que motivaron la medida presidencial.
"Las actividades económicas, bancarias y comerciales son normales. Tarija no tuvo bloqueos, al igual que Santa Cruz. La situación es muy distinta a la de La Paz, Oruro y Cochabamba, donde hasta este sábado se contabilizaban cerca de 50 días de protestas y cortes de rutas", indicó.
El periodista le explicó a El Tribuno que "el estado de excepción fue declarado por el gobierno ante amenazas de la Federación de Campesinos Tupac Katari de masificar la medida y de productores de coca del Chapare donde se esconde Evo Morales", concluyó.
La frontera entre Aguas Blancas y Bermejo continúa siendo uno de los pasos más transitados por salteños que cruzan para realizar compras, una actividad que por ahora no registra restricciones derivadas del nuevo esquema de seguridad implementado por el Gobierno boliviano.
También informó que es ahora la Asamblea Legislativa Plurinacional la qued deberá pronunciarse sobre la aprobación definitiva del decreto.