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En Salta, en la sala de 3 años apenas el 31% de los niños de esa edad asiste al jardín de infantes dentro del sistema educativo formal. El promedio nacional es del 58%. Dicho de otro modo, mientras en Argentina poco más de la mitad de los chicos de 3 años ya está en el jardín, en Salta casi siete de cada 10 están afuera.
Los datos surgen del último informe de Argentinos por la Educación, titulado "Cobertura actual y proyectada para el jardín de infantes", y elaborado por Sebastián Kiguel (Universidad de Illinois), María Sol Alzú y Martín Nistal (Argentinos por la Educación). El estudio, elaborado en base a datos oficiales de la Secretaría de Educación de la Nación, radiografía sala por sala la situación de cada provincia y coloca a Salta entre las jurisdicciones con mayor deuda pendiente en el nivel inicial.
En toda la región del NOA, Salta es la provincia con peor cobertura en esa franja etaria. Jujuy tiene el 49%, Catamarca el 55%, Santiago del Estero el 64% y Tucumán el 45%. Ninguna llega a los niveles nacionales, pero todas superan ampliamente a Salta. A nivel país, solo tres provincias están peor que Salta en sala de 3: Corrientes (29%), Misiones (23%) y Formosa (13%).
La sala de 4
La sala de 4 es obligatoria en Argentina desde 2014. Doce años después, Salta todavía no la universalizó. La tasa de cobertura provincial es del 77%, cuando el promedio nacional alcanza el 87%. Esa brecha de diez puntos porcentuales no es menor: significa que aproximadamente uno de cada cuatro niños salteños de 4 años está fuera del sistema, pese a que la ley establece que debe estar dentro.
El informe destaca que Salta, junto a Tierra del Fuego (también 77%) y Formosa (74%), integra el grupo de provincias con niveles "considerablemente menores" al promedio en la sala obligatoria de 4 años. En el otro extremo, La Pampa, San Luis, Córdoba, Chubut y San Juan ya superan el 90%.
En la sala de 5, Salta llega al 99% de cobertura, igual que el promedio nacional. Ahí la provincia no tiene deuda.
2027: la oportunidad
El informe proyecta que, si la capacidad instalada actual se mantiene y se reorganiza entre salas, Salta podría alcanzar una cobertura global del 94% para 2027 -considerando las salas de 3, 4 y 5 en conjunto-. Eso representaría un salto de 17 puntos respecto al 77% registrado en 2024.
El motor de ese salto no es la construcción de nuevas escuelas sino la caída demográfica: habrá menos niños, las vacantes existentes alcanzarán para cubrir a más proporción de ellos. Es una ventana que se abre sola, por efecto de la biología y la estadística.
Pero el informe advierte con precisión que esa oportunidad no se aprovecha sola. "La disponibilidad potencial de vacantes no garantiza por sí misma una mayor asistencia", señala el documento. Lo que hace falta es identificar a los chicos que hoy no van al jardín, convocarlos activamente y acompañar a las familias para que efectivamente los incorporen al sistema. Y garantizar, además, que cuando lleguen encuentren una educación de calidad, no solo un banco vacío.
Aun con ese escenario optimista del 94%, Salta seguiría por debajo de las 16 provincias que el informe proyecta en el 100% para ese mismo año, entre ellas Jujuy, Tucumán, Chaco y todas las de la región centro y sur del país.
El informe de Argentinos por la Educación aclara que no incluye datos de los Centros de Primera Infancia (CPI) ni otras ofertas por fuera del área de cobertura de los ministerios de educación.
Por qué importa
"La educación de nivel inicial sienta las bases del desarrollo futuro. Sabemos que la educación temprana de calidad tiene impactos duraderos y puede cambiar vidas. Es una inversión con muy buen retorno y una manera efectiva de reducir las desigualdades tempranas. Sin embargo, el acceso a este nivel educativo ha sido limitado y desigual en la Argentina", sostiene Sebastián Kiguel, coautor del informe. Y destaca "el progreso – dispar entre provincias– de la última década, reflejado en los aumentos de la cobertura y la escolarización de niñas y niños de 3 a 5 años".
Los autores subrayan que el desafío actual no se limita a seguir ampliando la cobertura: la evidencia internacional muestra que los beneficios de la educación temprana dependen tanto del acceso como de la calidad de las experiencias educativas. Por eso, sostienen que la expansión del nivel inicial debe ir acompañada por mejoras en aspectos como la formación docente y las condiciones de enseñanza.
"La caída de la natalidad desde 2014 implicó una fuerte disminución en la demanda de vacantes en educación inicial. Esto, sumado a un leve aumento en la oferta total de secciones, resultó en una mejora importante de la cobertura. Sin embargo, hay dos desafíos que siguen presentes: por un lado, la cobertura aún no es universal y seguramente no lo será en forma automática, ya que la oferta no siempre se ajusta exactamente a las necesidades en cada espacio geográfico. Por el otro, una mayor cobertura no es garantía de educación de calidad, por lo que parece fundamental que el foco de las autoridades en los próximos años se dirija a este desafío: el mejoramiento de los resultados educativos para los niños que asisten a las escuelas de educación inicial en nuestro país", afirma Rafael Rofman, investigador principal de CIPPEC.
De acuerdo al informe, la situación en las provincias es bien dispar, tanto en el nivel de cobertura como en su evolución en los últimos años. En algunas, se produjo un aumento de la oferta tanto privada como pública. En otras se observa una expansión en la oferta pública y una caída en la privada.
Más aulas, menos chicos
Entre 2016 y 2025, Salta incorporó un 17% más de secciones de jardín de infantes. En números absolutos, pasó de 2.118 a 2.474 secciones, sumando 356 aulas nuevas. Sin embargo, en ese mismo período, la matrícula cayó un 10%. Hay menos niños anotados en el jardín hoy que hace una década. La razón es demográfica: nacen menos bebés en Salta, igual que en todo el país, y eso se traduce en menos chicos en edad de ir al jardín.
El resultado es una paradoja: la provincia construyó más espacio justo cuando la demanda bajaba. Hoy Salta tiene más capacidad instalada y menos niños para ocuparla. Aun así, los índices de cobertura en sala de 3 y sala de 4 siguen siendo de los más bajos del país.
Datos a nivel nacional
• Entre 2016 y 2025, la población de niños de 3 a 5 años cayó un 31%: pasó de 2,25 millones a 1,56 millones. En el mismo período, la matrícula del nivel inicial disminuyó un 12%.
• En 18 de las 24 provincias, la infraestructura alcanzaría para ofrecer vacantes a todos los niños de 3 a 5 años. Sin embargo, se advirtió que la existencia de vacantes no garantiza por sí misma una mayor asistencia.
• El 58% de los niños de 3 años va al jardín. Mientras la sala de 5 alcanza una cobertura del 99% y la de 4 años llega al 87%, la sala de 3 sigue siendo el principal desafío en el país.
• Buenos Aires y La Rioja superan el 70% de cobertura en sala de 3, mientras que Corrientes, Misiones y Formosa no alcanzan el 30%.
El jardín podría llegar al 100% de cobertura en 2027
Por la caída de la natalidad, Argentina podría alcanzar una cobertura cercana al 100% en el jardín de infantes en 2027, sin necesidad de construir nuevas salas. Entre 2016 y 2025, la población de niños de 3 a 5 años cayó un 31%: pasó de 2,25 millones a 1,56 millones. En el mismo período, la matrícula del nivel inicial disminuyó un 12%, según un informe de Argentinos por la Educación.
La estimación para 2027 parte de la cantidad de vacantes que se mantiene constante y la capacidad instalada se utiliza plenamente. Bajo estos supuestos, una reorganización de los recursos actuales permitiría que la cobertura nacional en las salas de 3 a 5 años pase del 87% actual a acercarse al 100% en la mayoría de las provincias el año que viene.
En 18 de las 24 provincias, la infraestructura disponible alcanzaría para ofrecer vacantes a todos los niños de 3 a 5 años. Sin embargo, los autores advierten que la existencia de vacantes no garantiza por sí misma una mayor asistencia. Por un lado, la distribución territorial de la oferta puede no coincidir con la localización de la población objetivo. Por otro, existe el desafío de convocar a los niños y niñas y fortalecer la calidad de las experiencias educativas.
Las proyecciones del INDEC indican que la caída de la natalidad continuará durante los próximos años. Se estima que la población de 3 a 5 años se reducirá un 16% adicional entre 2025 y 2030, hasta ubicarse en torno a 1,31 millones de niños. Esto significa que habrá cerca de 250.000 niños menos en edad de asistir al nivel inicial.