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Lucas Paganini es director de programas de la División de Astrofísica de la NASA y habló con El Tribuno sobre la misión del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, el regreso del hombre a la órbita lunar y el impacto de estas exploraciones en la educación y la inspiración de nuevas generaciones.
Salta se convirtió en un punto de encuentro internacional para debatir sobre el futuro del espacio y su relación con la sociedad durante la II Conferencia Latinoamericana de la Academia Internacional de Astronáutica (IAA).
La semana pasada, Usina Cultural reunió a científicos, investigadores, estudiantes y representantes de agencias espaciales y empresas tecnológicas, generando un espacio de intercambio que combinó conferencias, talleres, competencias de rovers, lanzamientos de globos estratosféricos y actividades educativas para cientos de jóvenes.
La conferencia ofreció un marco ideal para pensar el espacio no solo como ciencia, sino como una herramienta de desarrollo, educación e inspiración para nuevas generaciones.
Entre los expositores se destacó Lucas Paganini, científico y director de programas en la División de Astrofísica de la NASA, donde lidera importantes misiones científicas y estratégicas, siendo director principal del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, el próximo observatorio insignia de la agencia. Paganini compartió su experiencia y reflexionó sobre el impacto de la exploración espacial en la sociedad y en la formación de futuros profesionales.
¿Cómo llegaste a trabajar en la NASA?
Llegué a través de la perseverancia, el estudio y el esfuerzo. Me recibí en Ingeniería de Comunicaciones en la Universidad de Mendoza, luego hice un doctorado en Ciencias Naturales en Alemania, y eventualmente tuve la oportunidad de entrar en un programa de posdoctorado en la NASA en 2010. Desde entonces trabajo allí de forma continua.
¿Cuál es tu rol dentro de la NASA?
Como ejecutivo de programas, actúo como un nexo entre los equipos de desarrollo de proyectos, los directores de la NASA que toman decisiones, los administradores y el financiamiento. Básicamente, me encargo de coordinar que todo funcione sin problemas, como organizar un gran evento para que todos los procesos se ejecuten correctamente.
Recientemente la NASA lanzó la misión Artemis 2, ¿qué significa esto para la sociedad?
El regreso del hombre a la órbita lunar es importante porque avanza la tecnología de exploración humana y genera inspiración global. La gente sigue estos eventos y los jóvenes se motivan a estudiar ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Este tipo de exploración activa la curiosidad y el interés en el espacio, algo que impacta tanto en educación como en innovación. La última misión tripulada a la órbita lunar fue en 1972, por lo que hablamos de casi 50 o 60 años desde la última vez. Artemis II representa la reactivación de estas prioridades dentro de la NASA, con un enfoque en bases lunares y, eventualmente, misiones humanas a Marte.
¿Cómo ves la educación de Argentina en relación con la ingeniería aeroespacial?
La formación académica es fundamental. Mi base en Argentina me dio herramientas cruciales para desarrollarme profesionalmente. Es muy valioso que Salta y el Ministerio de Educación generen oportunidades como esta conferencia, que acercan la exploración espacial y las últimas tecnologías a estudiantes y jóvenes interesados.
¿Qué es la misión del Telescopio Espacial Roman?
Roman será el próximo observatorio insignia de la NASA en astrofísica, ubicado aproximadamente cuatro veces la distancia de la Luna, en el punto de Lagrange 2, un lugar estable para orbitar el Sol con mínima interferencia. Su objetivo es estudiar energía oscura, materia oscura, exoplanetas y astrofísica infrarroja, abordando preguntas fundamentales sobre la composición del universo y su evolución.
¿Qué resultados esperan obtener con Roman?
Actualmente solo entendemos alrededor del 5% del universo observable; el 95% restante sigue siendo un misterio. Roman permitirá descubrir aspectos desconocidos sobre planetas, galaxias, agujeros negros y más, generando datos que se incorporarán a la educación, museos y tecnología diaria.
¿Cómo se relaciona Roman con otras misiones como Artemis II?
Son misiones distintas con objetivos distintos, pero complementarias. Artemis está enfocada en exploración humana, mientras que Roman está en el área de misiones científicas, estudiando el cosmos profundo. Muchas tecnologías desarrolladas en estas misiones terminan impactando la vida cotidiana, como detectores de cámaras o paneles solares.
¿Qué mensaje darías a los jóvenes que se interesan por el espacio?
Que persigan sus sueños con perseverancia, estudio y preparación. La inspiración que generan los modelos a seguir y las oportunidades educativas son clave. Con esfuerzo y constancia, es posible alcanzar objetivos que parecen inalcanzables, como trabajar en la NASA o participar en grandes misiones espaciales.