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Los episodios de violencia registrados durante los últimos días en el Hospital Juan Domingo Perón de Tartagal, sumados a los incidentes ocurridos en el Hospital San Bernardo y otros establecimientos sanitarios de la provincia, volvieron a poner en el centro del debate la seguridad del personal de salud y las condiciones en las que trabajan médicos y enfermeros. En diálogo con El Tribuno, el ministro de Salud Pública, Federico Mangione, analizó la situación, pidió mayor compromiso de la sociedad para cuidar el sistema sanitario y respondió sobre otros temas vinculados a la actualidad de la cartera, como los controles al personal médico, la deuda de las obras sociales, el equipamiento hospitalario y la alerta sanitaria por leptospirosis.
¿Cómo analiza la sucesión de hechos de violencia registrados en hospitales públicos?
La verdad es que estoy muy preocupado porque estos hechos vienen aumentando y ya no se trata de situaciones aisladas. Hace dos años tuve que intervenir personalmente en el Hospital de Santa Victoria Este porque una médica fue perseguida con un machete. Después tuvimos agresiones en Rosario de la Frontera, en Pichanal, ahora en Tartagal y también hechos preocupantes en el Hospital San Bernardo.
Quiero pedirle a la sociedad que cuide el sistema sanitario. De cada cien personas que atendemos, entre el 95 y el 98 por ciento recibe una atención adecuada. Siempre puede haber algún inconveniente, pero cuando eso ocurre les pido que hagan la denuncia porque me voy a ocupar personalmente. Lo hemos demostrado durante esta gestión: cuando encontramos profesionales que no cumplían con su trabajo los sancionamos e incluso los desvinculamos.
No podemos permitir que algunos casos puntuales terminen justificando agresiones contra quienes trabajan todos los días para sostener la salud pública.
¿Qué fue lo que más le preocupó del episodio ocurrido en el Hospital de Tartagal?
Fue una situación muy grave. El médico tuvo que ponerse delante para contener el ataque y terminó siendo mordido por la pareja de esa persona. Después llegaron otros familiares, incluso uno de ellos con un arma.
Ese mismo día me llamó el profesional completamente consternado. Me dijo que tenía miedo porque tiene hijos y una familia. Uno entiende perfectamente ese temor. Lo más preocupante fue lo que ocurrió después, porque durante todo el fin de semana recibí llamados de médicos y médicas que ya no quieren ir a trabajar a Tartagal. Algunos lloraban porque no quieren exponerse ni exponer a sus familias.
Conseguir profesionales para el norte provincial ya es una tarea difícil y este tipo de hechos nos hace retroceder muchos pasos. Nosotros hacemos un gran esfuerzo para incorporar médicos, pero si sienten que nadie los protege es lógico que no quieran ir.
¿Qué mensaje les deja a quienes sienten que fueron mal atendidos en un hospital?
Los entiendo cuando existe una demora, cuando consideran que hubo mala atención o cuando sienten que un profesional no actuó correctamente. Para eso existe un sistema de denuncias y les pido que lo utilicen. Cada denuncia seria se investiga y, si corresponde, se toman medidas.
Pero una cosa no tiene nada que ver con la otra. Nunca voy a permitir que se agreda a un médico, un enfermero o cualquier integrante del equipo de salud. Tiene que existir un comportamiento recíproco. Si hubo una irregularidad, la vamos a investigar y actuaremos como corresponde. La violencia nunca puede ser la respuesta.
También cuestionó a algunos dirigentes políticos y a determinados medios. ¿Por qué?
Porque hay personas que utilizan estas situaciones para hacer política y terminan generando más enojo en la sociedad. En lugar de colaborar para resolver los problemas, alimentan el conflicto y eso hace mucho daño.
También hay algunos medios y páginas que publican determinados contenidos sin medir las consecuencias. Terminan generando bronca y fomentando enfrentamientos. Lo que necesitamos hoy es construir soluciones y no seguir profundizando la violencia.
¿A qué atribuye el aumento de estos episodios?
Creo que hay un problema social importante. La gente está enojada y se nota un descontrol cada vez mayor. Hay mucho consumo de alcohol y de otras sustancias que se está naturalizando, especialmente entre los jóvenes.
También considero que la familia atraviesa una crisis profunda y eso repercute en toda la sociedad. Nosotros, como funcionarios, tenemos responsabilidades y debemos hacernos cargo de ellas, pero la sociedad también tiene que aportar para que podamos convivir mejor. No podemos mirar para otro lado.
¿Cómo avanzan los controles sobre los médicos que incumplen horarios o guardias?
La situación mejoró bastante. Seguimos encontrando algunos casos porque siempre hay personas que buscan la manera de incumplir, pero hoy los controles son mucho más estrictos que antes.
Le pedimos a la gente que denuncie cuando exista realmente una irregularidad. El Ministerio tiene habilitada una plataforma para hacerlo. Lo único que pedimos es que las denuncias sean objetivas y basadas en hechos concretos para poder investigarlas correctamente.
¿Cuántos profesionales fueron sancionados o despedidos?
En distintos hospitales hubo entre tres y cuatro suspensiones, lo que representa alrededor de 60 sanciones administrativas. Además, en lo que va del año fueron despedidos cerca de siete médicos por incumplimientos graves.
Cuando comprobamos que alguien no trabaja o no cumple con sus obligaciones, esa persona deja de formar parte del sistema. Sin embargo, quiero remarcar que el 95 o 98 por ciento de los profesionales trabaja con enorme compromiso todos los días y no merece quedar mal por culpa de unos pocos.
El hospital San Bernardo reclama una importante deuda de las obras sociales. ¿Cómo piensan afrontar esa situación?
Estamos hablando de una deuda cercana a los 10 mil millones de pesos solamente con ese hospital. Hace un tiempo también advertimos que la pérdida anual del sistema ronda los 110 mil millones.
Vamos a comenzar a actuar judicialmente para recuperar esos recursos porque las obras sociales deben cumplir con sus obligaciones. Al mismo tiempo, la demanda en los hospitales públicos creció alrededor de un 67 por ciento y seguimos trabajando prácticamente con el mismo personal y los mismos insumos.
Eso genera demoras y entendemos el malestar de quienes esperan atención, pero la solución nunca puede ser la agresión.
¿Cómo se encuentra hoy el sistema sanitario en cuanto a equipamiento y medicamentos?
Tenemos hospitales muy bien equipados. El Hospital Público Materno Infantil volvió a ser reconocido por su nivel de equipamiento y próximamente el Hospital San Bernardo incorporará un sistema de hospitalización que será único en el país.
En cuanto a los medicamentos de alto costo, Nación solamente cubre dos de cada siete tratamientos que necesitamos y el resto debe afrontarlo la Provincia. Además, conformamos un comité científico para garantizar que cada medicación esté correctamente indicada y se utilicen los recursos de la mejor manera posible.
La provincia mantiene una alerta sanitaria por leptospirosis. ¿Cuál es la situación actual?
Reforzamos nuevamente los puestos centinela y retomamos el trabajo coordinado con el Ministerio de Educación porque esa estrategia ya había dado buenos resultados.
Hoy el foco principal está puesto en el asentamiento San Javier, ubicado cerca del vertedero, donde detectamos la situación más compleja. También encontramos animales infectados en sectores cercanos a basurales, por lo que estamos trabajando junto a equipos veterinarios y la Municipalidad.
Estamos desarrollando tareas de prevención, educación sanitaria y seguimiento permanente de cada caso. La gente debe conocer esta enfermedad porque puede ser grave y la prevención es fundamental.
¿Hasta cuándo continuará la alerta sanitaria?
La alerta se mantendrá hasta que estemos completamente seguros de que el brote está controlado. Tenemos un protocolo definido y vamos a sostener todas las acciones necesarias para proteger a la población.
Este es un trabajo conjunto. El Estado tiene que cumplir con su responsabilidad, pero la sociedad también debe colaborar cuidando los espacios, a los animales y respetando las medidas de prevención. Solo de esa manera podremos obtener buenos resultados.