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Especialistas salteños rechazan eliminar el etiquetado frontal

Coinciden en que los octógonos negros ayudan a tomar decisiones informadas.
Miércoles, 15 de julio de 2026 01:41

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Especialistas de la salud salteños rechazaron el proyecto que busca eliminar el etiquetado frontal de alimentos y coincidieron en que la medida privaría a los consumidores de información clave al momento de elegir qué comprar. Aunque admiten que la ley puede mejorarse, sostienen que derogarla sería un error.

"Toda la Sociedad Argentina de Cardiología se manifestó en contra de esto. La ley forma parte de las políticas para prevenir enfermedades no transmisibles, como el sobrepeso, la obesidad y la diabetes, que hoy son una epidemia y generan un mayor número de problemas cardiovasculares", afirmó Ricardo León de la Fuente, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Cardiología.

La iniciativa propone dejar sin efecto la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable, vigente desde 2022, que obliga a advertir en el frente de los envases cuando un producto contiene exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales o calorías. El cardiólogo De la Fuente, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Cardiología, aseguró que la entidad ya manifestó públicamente su rechazo a la derogación.

El especialista explicó que el crecimiento de esas enfermedades se refleja luego en un aumento de infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca. "Esto no quiere decir que esta herramienta sea lo único, ni sea la salvación, ni mucho menos, pero es uno de los elementos y está demostrado, con estudios científicos bien hechos, que es lo que genera más atención en el consumidor", sostuvo.

León de la Fuente remarcó que la experiencia internacional demuestra que este tipo de medidas requiere tiempo para mostrar resultados. "Argentina empezó hace poco con esta ley. Son políticas que se implementan a largo plazo. Por experiencia de otros países se sabe que el etiquetado negro es mucho más fácil de identificar para el consumidor y en algunos lugares tuvo un impacto positivo en la reducción de lo que uno busca mejorar: menos obesidad y menor consumo de alimentos no saludables".

No obstante, aclaró que el etiquetado debe formar parte de una estrategia más amplia. "No es solo los octógonos negros. Esto abre la puerta a muchas otras políticas, como restringir la publicidad de ciertos alimentos, mejorar su composición y trabajar en educación alimentaria desde edades muy tempranas".

"La información es clave"

En la misma línea se expresó la nutricionista Gabriela Dorigato, subsecretaria de Medicina Social, quien consideró que el etiquetado frontal cumple un rol central para que las personas puedan elegir alimentos con información clara y visible. "El etiquetado frontal forma parte de una estrategia para mejorar las elecciones de alimentos de los consumidores en forma informada, ya sea para tener una alimentación saludable o para adecuar las elecciones a dietas específicas, por ejemplo un hipertenso que necesita conocer el contenido de sodio de un alimento".

La especialista advirtió que eliminar esa información perjudicaría especialmente al consumidor común. "Eliminar por completo esa información perjudicaría a los consumidores, ya que la lectura de las tablas con contenidos y calorías necesita una mayor capacitación".

También destacó el impacto de la ley sobre la publicidad dirigida a niños. "Prohibir la publicidad asociada a personajes animados lleva a disminuir el consumo de golosinas y alimentos ultraprocesados que no son saludables para los chicos".

Como ejemplo, recordó que algunas empresas reformularon productos para reducir nutrientes críticos. "Con los quesos untables 'light', los consumidores se sorprendían al ver los octógonos y eso llevó a la industria a reformular los productos para hacerlos realmente más saludables".

Mejorar, no derogar

León de la Fuente planteó que sería conveniente avanzar en consensos con la industria alimenticia. "Hay que sentarse con los productores y consensuar qué es lo mejor para la población. Tiene que estar acompañado por información, educación continua y nutrición infantil desde la escuela". Por su parte, Dorigato señaló que uno de los aspectos técnicos que podría revisarse es el criterio con el que se calculan los excesos de nutrientes, una discusión que hoy mantienen distintos sectores científicos.

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