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El subsecretario de Defensa Civil de Salta, Gonzalo Rodríguez, advirtió - en diálogo con Radio Salta - que las condiciones para este viernes podrían ser incluso más adversas que las registradas durante la jornada anterior, debido al aumento del viento, las altas temperaturas y el descenso de la humedad. Estos factores incrementan considerablemente el riesgo de propagación de incendios.
El funcionario señaló que los equipos trabajaron prácticamente sin descanso desde el mediodía hasta las 6 de la mañana. El incendio de mayor magnitud se produjo en inmediaciones del aeropuerto Martín Miguel de Güemes, donde se quemaron alrededor de 20 hectáreas de pastizales y el fuego volvió a reactivarse cerca de las 2.
Rodríguez aclaró que las llamas avanzaron entre la zona de Santa Ana y el aeropuerto, en dirección hacia la pista. A diferencia de un incendio registrado el año pasado, el fuego no se desplazó hacia la autopista ni puso en riesgo directo a la feria ubicada en las inmediaciones. Tampoco se reportaron viviendas afectadas.
Otro foco importante se registró detrás de barrio San Carlos, hacia el río Ancho, donde las llamas alcanzaron aproximadamente siete hectáreas. A estos episodios se sumaron incendios de menor tamaño distribuidos principalmente en el sector sur de la ciudad.
Durante las primeras horas de la mañana ya se encontraban activos otros dos focos en la zona sur de San Luis y en cercanías del Hotel de la Liga. Defensa Civil también recibió reportes por caída de postes, interrupciones en el suministro eléctrico y barrios sin luz como consecuencia de las fuertes ráfagas.
En el interior provincial, las autoridades monitorean un incendio en la serranía de Iruya, en cercanías del paraje Mesada, un sector de muy difícil acceso. El Servicio Nacional de Manejo del Fuego aportará un avión vigía para realizar un sobrevuelo y determinar la extensión y características del foco. Además, la provincia cuenta con un avión hidrante apostado en el aeroclub de la ciudad de Salta.
Rodríguez sostuvo que gran parte de los incendios no serían intencionales, sino producto de la negligencia o el descuido. “La gente cree que puede quemar basura o restos y, con la ayuda del viento, terminan generándose incendios de gran magnitud”, explicó.
Ante el escenario previsto, Defensa Civil pidió no encender fuego bajo ninguna circunstancia y extremar las precauciones al circular por rutas, ya que el polvo y el humo pueden reducir notablemente la visibilidad. Para la ciudad se esperan ráfagas cercanas a los 50 kilómetros por hora, mientras que en la Puna podrían ser más intensas.
Ante cualquier incendio o emergencia relacionada con el viento, los vecinos deben comunicarse de manera inmediata con el Sistema de Emergencias 911, desde donde se coordina la intervención de los distintos organismos.