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VIDEO. Salta vivió una jornada de fe: pedidos por los hijos, el trabajo y el futuro frente a la Virgen del Perpetuo Socorro

"La mamita Virgen de los gauchos" y "que nos cuide a todos los argentinos" fueron algunas de las expresiones que se escucharon durante la multitudinaria procesión. Pese al intenso frío, con apenas 6 grados en la ciudad, cientos de fieles acompañaron a la Virgen del Perpetuo Socorro por las calles del centro salteño, en una jornada marcada por la fe, la emoción y las oraciones por la paz, el trabajo y el bienestar del país.
Domingo, 05 de julio de 2026 16:18
Los gauchos trasladan a la Virgen del Perpetuo Socorro. Fotos: Pablo Yapura
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La iglesia San Alfonso celebró la solemne fiesta en honor a la Virgen, una de las advocaciones marianas más queridas por los fieles. La tradicional procesión reunió a familias, adultos mayores, niños, gauchos y devotos que acompañaron la imagen por las calles céntricas de Salta, desafiando las bajas temperaturas.

La celebración fue presidida por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, quien encabezó el momento central de la festividad. Bajo el lema "Con María escuchamos, con el corazón anunciamos", la comunidad participó de una de las expresiones religiosas más tradicionales de la ciudad.

Fe gaucha y pedidos por el país

Entre los presentes estuvo Rosa Alarcón, quien aseguró que nunca falta a la procesión. Con emoción, explicó el profundo vínculo que los gauchos mantienen con la Virgen del Perpetuo Socorro. "Siempre participo. La Virgen es la patrona de todas las gauchas, es la madre de las gauchas. Tradicionalmente le dicen la Virgen Gaucha. Antes a los gauchos les decían los caballeros de la Virgen", recordó.

Consultada sobre su intención para este año, pidió por todos los argentinos: "Le pido que nos cuide a todos los argentinos, porque estamos en una situación difícil. Que nos proteja y nos cuide".

También dejó un mensaje para los jóvenes: "Que estudien. Eso va a ser lo máximo que van a tener para defenderse en la vida y para su futuro".

"La mamita Virgen de los gauchos"

Otro de los testimonios fue el de Sergio David Lamas, integrante del fortín Martín Miguel de Güemes "Islas Malvinas" de Gurruchaga, quien destacó la importancia de mantener viva la tradición. "Para nosotros es todo. Es la mamita Virgen de los gauchos y la acompañamos todos los años. Siempre participamos". Al igual que muchos de los fieles, su pedido estuvo centrado en la realidad del país: "Pedimos que todos tengamos salud, trabajo y bienestar para todos los argentinos".

Una primera experiencia cargada de emoción

Entre quienes participaron por primera vez estuvo Roxana, vecina de la zona norte de la ciudad, que no quiso perderse la celebración pese a las bajas temperaturas. "La verdad que es una alegría enorme. Es la primera vez que participo".

Su principal intención fue sencilla, pero compartida por muchos: "Pido tranquilidad, paz y mucho trabajo. Es lo más importante".

A su lado, Gustavo coincidió con ese deseo y agregó un motivo especial: "Compartimos el mismo pedido. Además, es la primera vez que desfila mi hija con la Cruz Roja, así que estamos muy emocionados esperándola".

La reflexión de Monseñor Mario Antonio Cargnello

Durante la celebración, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, dejó un mensaje centrado en la importancia de la escucha como actitud profundamente humana y espiritual.

Cargnello destacó que escuchar implica abrir el corazón al otro y a Dios, en un tiempo atravesado por múltiples ruidos y distracciones: "El escuchar es una actitud profundamente humana que nos compromete como personas con los demás. En el escuchar intentamos hacer silencio en nuestro corazón para que la palabra del otro, un gesto o una mirada, nos interpele y nos invite a salir de nosotros mismos".

El arzobispo advirtió sobre las dificultades actuales para el diálogo y la escucha en una sociedad saturada de mensajes y estímulos: "En nuestro tiempo, la presión de los medios y la competencia hacen que recibamos mensajes de distinto color e intensidad. Lo importante es aprender a escuchar la verdad y discernirla".

En ese sentido, resaltó que el silencio interior es clave para la apertura a Dios y a los demás: "A Dios no se lo puede escuchar si no hay silencio dentro del corazón. Es necesario un corazón libre, capaz de servir y de abrirse al otro".

También invitó a recuperar el valor del silencio cotidiano y la comunicación familiar: "Hoy muchas veces no nos escuchamos en la familia, estamos juntos pero cada uno con su teléfono. Es importante volver a hablar, mirarnos, escucharnos de verdad". Cargnello puso como ejemplo a la Virgen María como modelo de escucha y apertura a la voluntad de Dios: "María hace silencio, escucha al ángel y esa palabra la moviliza. Por haber escuchado a Dios, ella también nos enseña a escucharnos entre nosotros".

Finalmente, llamó a transformar la escucha en acción y en vínculos más humanos, capaces de construir comunidad: "Cuando el corazón se abre a Dios y a los demás, se vuelve capaz de anunciar, de decir desde el amor y de construir relaciones más verdaderas".

Una multitud acompañó la fiesta patronal

La celebración comenzó desde las primeras horas de la mañana con una intensa agenda litúrgica. Cientos de fieles participaron de las distintas misas celebradas en la iglesia San Alfonso para renovar promesas, elevar pedidos y agradecer favores recibidos, en el marco de la fiesta central que puso fin a los días de novena.

Por la tarde, la tradicional procesión recorrió las calles del centro salteño y culminó con la oración de consagración a la Virgen del Perpetuo Socorro frente a la Legislatura. Posteriormente, la jornada concluyó con las últimas celebraciones eucarísticas en el templo.

La predicación estuvo a cargo del padre Alfredo Reyna, de la Comunidad Redentorista, acompañado por sacerdotes diocesanos. Una vez más, el Perpetuo Socorro convocó a los salteños desde lo simple y profundo: la fe, la esperanza y la mirada puesta en María. Ni el intenso frío logró detener una tradición que cada año reúne a cientos de devotos, movidos por la gratitud, las promesas y el deseo de pedir por un futuro mejor para sus familias y para el país.

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