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El Partido Justicialista de Salta inició una nueva etapa. Julio Argentino San Millán asumió como presidente del PJ provincial, en un acto que marcó el cierre del proceso de normalización partidaria encabezado por José Luis Gambetta. En su primer discurso al frente de la estructura, convocó a recuperar la participación, abrir las puertas a quienes se alejaron y dejar atrás las disputas y los proyectos personales.
"Este es el momento de marcar un punto de inflexión, queridos compañeros y compañeras, dejando de lado los proyectos individuales, que hay muchos, y los protagonismos particulares para recuperar el verdadero sentido de la política: el servicio, el trabajo colectivo y la gestión", afirmó San Millán ante los dirigentes y militantes que participaron de la ceremonia.
San Millán comenzó su intervención con un reconocimiento a Gambetta por el trabajo desarrollado durante la intervención y el proceso electoral que permitió normalizar institucionalmente al partido.
Destacó su "responsabilidad y vocación de diálogo" y sostuvo que su tarea permitió sentar "bases firmes para el inicio de una nueva etapa" del justicialismo salteño.
Un "punto de inflexión"
Buena parte del mensaje del nuevo presidente estuvo dirigido hacia el interior del PJ. San Millán reconoció el descreimiento social hacia la política y consideró que los propios dirigentes deben asumir la responsabilidad que les corresponde por esa situación.
"Yo me incluyo, me pongo adelante", expresó, antes de plantear la necesidad de modificar prácticas y recuperar el sentido original de la actividad política.
"El justicialismo nació para servir a su pueblo y no para servirse de él", remarcó.
En esa reconstrucción, pidió también que los propios afiliados controlen a la nueva conducción. "Necesitamos que nos digan cuando nos equivocamos, que nos aconsejen, porque siempre podemos aprender y siempre podemos rectificar errores", señaló.
La convocatoria incluyó expresamente a sectores que en los últimos años tomaron distancia de la estructura partidaria. San Millán planteó que el PJ debe volver a convertirse en "la casa de todos" y funcionar como un espacio permanente de encuentro y debate, y no solamente activarse frente a una elección.
"No voy a mirar para atrás", aseguró. Su propuesta, explicó, es construir un partido de puertas abiertas, donde puedan convivir diferencias internas "sin pensamientos únicos" y donde vuelvan a participar quienes dejaron de sentirse contenidos o representados.
"Queremos encontrarnos todos, con todos los que somos peronistas", sostuvo.
El lugar de los jóvenes
Otro de los ejes centrales fue el recambio generacional. San Millán aclaró que no lo concibe simplemente como el reemplazo de dirigentes mayores por jóvenes, sino como un encuentro entre generaciones.
La propuesta es combinar la experiencia de quienes tienen trayectoria política con "las nuevas ideas, miradas y formas de interpretar la realidad" de los más jóvenes.
En ese sentido, reveló que durante el último mes mantuvo reuniones con distintos sectores juveniles del partido y destacó la extensión y el contenido de esos encuentros.
"Muchas ideas. Las tienen más claras a veces que nosotros y tienen ganas de cambiar una realidad que les afecta", expresó.
San Millán planteó además la necesidad de recuperar espacios de formación y capacitación política y aseguró que la juventud debe tener voz y capacidad de decisión dentro del PJ.
Gambetta cerró la intervención
Antes de la asunción de San Millán, José Luis Gambetta hizo un balance de su paso como interventor normalizador y recordó las dificultades que encontró cuando asumió la responsabilidad encomendada por la Justicia Federal.
Gambetta relató que al llegar encontró al partido atravesando una situación económica complicada. "Cuando entré al partido, me cortaron la luz por falta de pago. El partido estaba pasando una situación delicada, pero lejos de protestar, nos pusimos a trabajar", recordó.
Explicó que uno de sus primeros objetivos fue recorrer el interior provincial y transmitir una certeza a los afiliados: el PJ volvería a elegir sus autoridades.
"Descubrí una frase mágica que los compañeros y compañeras querían escuchar: 'Hay elecciones el 2 de agosto'", sostuvo. Según Gambetta, ese anuncio permitió volver a movilizar a un peronismo que seguía existiendo, pero se encontraba desanimado.
El ahora exinterventor destacó especialmente el trabajo del equipo que llevó adelante el cronograma electoral y remarcó que el proceso de normalización no fue producto de una tarea individual.
Durante el acto, Gambetta entregó a San Millán una carpeta con información vinculada al proceso electoral y la nómina de la nueva estructura partidaria. La ceremonia concluyó con el himno peronista, marcando simbólicamente el final de la intervención y el comienzo de la nueva conducción del PJ salteño.